
Kish 3001
Por Jorro Rojas
Admito una prosa mediática y mercantil; a jugo de pacman y videos de 1943 ¿Dónde están los pedazos de cabritas azucaradas con higo de un chaman de circo? Mejor, por la tarde una película de Van Dame doblada en un aire de rosa y clavel de cloroformo - alucinante paraíso desnudo a yerbas; nada que perder-. Para después, quitarme la ropa en una marcha sobre exceso de impuestos, y que la gente se ría de los hongos de mis pies, de los calzoncillos largos que traigo a cuesta... Debatir, los lunes, sobre el estado ebrio de las moscas; la literatura fantástica; y, si mi paladar cree hacer mejor el amor a la pepsi o a la coca-cola. Digerir un pan con queso en una mañana de fantasmas poli-divertidos, y hacer el amor con la señora del kiosko a cada auto rojo que asome su nariz.
?kISIERA que los altos no me quiten esa poezia local provinciana, olorosa a niño divertimento?. Que los cachorros me sonrían, apremien, idealizando una generación de erráticos, marihuaneros, alcohólicos, payasos, risueños jóvenes pintores- de esos que gusta escuchar el oído medio de la juventud-. Pero el diablo negro de la mar se honra con su hocico en el ombligo; capturando ventas que llevan sólo a la compra. Capturando, así, nuestra lentitud bajo tierra...Pero nuestra posición deja de ver una luz para la vitrina de las vitrinas mas baratas. Para un publico a jugo de frambuesas; un publico Belcebú a cachos extirpados; un publico bebé de prometeo; de los fantasmas románticos; de los pintores anónimos.






































