
HÉROES ANARQUISTAS EN LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA
por José G. Martínez Fernández.
En España el anarquismo tuvo fuerza en los convulsionados días anteriores y durante la Guerra Civil (1936-1939).
La CNT y la FAI fueron dos grandes agrupaciones de carácter anárquico.
En sus páginas se inscribieron héroes de la talla de Buenaventura Durruti, nacido en León en 1896, hijo de proletarios que se autoformó, que fue más un líder de “choque” que un ideólogo; hombre de un coraje memorable.
Pasó por América Latina y estuvo en otros continentes. Propició una labor expropiatoria a los grandes banqueros para aportar dinero a publicaciones de carácter libertario y a la lucha de numerosos ácratas.
Su muerte, ocurrida en 1936 a causa de la misma Guerra Civil, congregó a cientos de miles de hombres y atrajo la admiración, incluso de socialdemócratas y comunistas que, dudando, dijeron lamentar la muerte de Durruti.
También fue grande en esa batalla y también cayó, pocos meses antes que Durruti, Francisco Ascaso.
Ascaso, constituye otra figura central del gran movimiento anarquista español, que tuvo otro hombre importante en García Oliver, todos ellos dignos seguidores de la doctrina que había propugnado el profesor libertario Francisco Ferrer, convencido anticlerical que luchaba por una educación libre para los niños y que pensaba, al igual que Sebastian Faure, que éstos, los niños, no podían ser condenados a una vida de miseria por haber nacido en el seno del proletariado.
El destino de Ferrer fue trágico: acusado de ser el responsable del levantamiento popular en Barcelona (en que los anarquistas enfrentaron con suma ira a la iglesia, destruyendo sus templos, para poner a prueba la "fuerza divina" que, entonces, no acompañó a los católicos) tras el triunfo de las fuerzas estatales fue enjuiciado y condenado a morir. Ocurrió en 1909.
¿Quién mejor a castigar que Francisco Ferrer? Anticlerical y reformador educacional era una astilla en la carne de la fruncida sociedad burguesa y conservadora española.
Tras la muerte del gran educador, se produjo una gran ola de repudio en todo el mundo. Ferrer era inocente.
Los gobernantes de España habían querido castigar a la cabeza más inteligente del anarquismo ibérico, pero este error provocó tanto problema al gobierno español que un ministro cayó en desgracia por haber sido partidario de la muerte del maestro libertario.
También es un mártir en la lucha libertaria española el doctor Isaac Puente.
(Del libro inédito de José G. Martínez Fernández ¡ANARQUISTAS!: SUS HOMBRES, SUS IDEAS, SUS LUCHAS)







































MUY INFORMADO EL AUTOR
Se ve que don José Martínez Fernández es un gran estudioso del anarquismo. Así lo demuestra esta crónica y las muchas que ha publicado en otros medios.
Él nos da una visión humana de una doctrina y unos hombres que no han hecho otra cosa que combatir las atrocidades e injusticias de todo sistema estatal.
Alejandro.