
El símbolo del gato en el cuento El gato, de Juan García Ponce
Y no soy yo que sufre sino el otro/ El mismo mono milenario/ Que se refleja en el espejo y llora. De "Noche oscura del cuerpo" Jorge Eduardo Eilson
José Antonio Partida Macías
El gato siempre ha sido una figura revestida de un sin fin de características, algunas malas otras benéficas pero en su mayoría malas. Juan García Ponce en su cuento El gato nos habla de cómo este enigmático animal provoca ciertas reacciones en los personajes (D y la amiga) y como éste se vuelve un coprotagonista. En el presente trabajo analizare la presencia del gato y su función dentro del cuento.
Palabras claves: símbolo, gato, voces, tiempo, personajes y cambio.
Al enigmático gato se le atribuyen un sin fin de características y hacen de el un ser malévolo y al a vez benéfico, traicionero pero inteligente. Por esto y porque además el cuento de García Ponce me parece un texto como el gato mismo, enigmático en su naturaleza pero bastante conocido por su físico o apariencia (ahora comprendo que las apariencias engañan y por qué se les llaman apariencias), me decidí a estudiar el cuento de El gato, así como tratar de identificar su figura y su función dentro del texto. Para un mejor estudio del cuento me valdré de herramientas como las que me otorga el libro de Etnoliteratura de la doctora García Peña, Lilia y de los diccionarios de símbolos de Chevalier y Bierdermann. Repasaremos palabras como son símbolo, voces, gato, cambio, personajes, espacios y tiempo. Analizare aquellos fragmentos del cuento que se ajusten a mis requerimientos, es decir; donde el símbolo del gato funcione como precursor de un cambio en los personajes.
No pretendo profundizar mucho en el tema a tratar, ya que no cuento con los conocimientos necesarios, sólo pretendo realizar un esbozo que me servirá como primer acercamiento ya de manera oficial al texto y en otra ocasión (tal vez para mi o para otros lectores) tener una base de la cual partir para analizar con este enfoque el cuento de Juan García Ponce. Para adentrar al lector en mi trabajo me valgo del estudio de las imágenes.
Espacio. La narración se desarrolla en lugares cerrados, (el departamento, dentro de un edificio). Lo cual es relevante ya que en ningún momento se le da importancia al exterior y las mismas características atribuidas al gato nos dan la razón, pues según una de sus acepciones de la palabra que nos ofrece Bierdermann, Hans (1993) Diccionario de símbolos, apunta que: “Los gatos tienen una interpretación de libertad, porque el gato no quiere que lo sujeten o lo encierren” (Pág. 208).
Tiempo. Se nombra el anochecer y el amanecer aunque esto no le da peso a la historia, pues como bien lo deja en claro el mismo relato:” todos esos rumores formaban un velo denso y continuo sobre el día y la noche se proyectaban sin principio ni fin, como una sola masa de tiempo dentro de la que lo único real era la presencia de ella…” (p.19).
Personajes. D y la amiga así como en indeterminado momento del cuento se incorpora el gato y este se convierte en un coprotagonista. D y su amiga están forzosamente insertos en una sociedad.
Voces. El narrador no es protagonista de la historia. El que narra es un narrador omnisciente del que no se sabe su sexo, edad, nombre o relacion con D y su amiga, no se sabe nada de él, pero él si sabe lo que hacen y lo que piensan. Todo lo ve y todo lo sabe. Este tipo de narrador nos aporta más al no limitarnos en cuanto a información se refiere, pero tal vez le quita emoción y credibilidad, ya que si el que narra fuera protagonista, la historia sería más creíble y vívida, pero no tendríamos una visión tan totalizadora de las acciones.
El cuento El gato de García Ponce, Juan empieza con: “EL GATO apareció un día y desde entonces siempre estuvo allí. No parecía pertenecer a nadie en particular, sino a todo el edificio “(p.9).Y termina con esta dos líneas:”Pero ella no era capaz de escucharlo, su cuerpo sólo esperaba la pequeña presencia gris, tenso y abierto” (p. 22).
El gato es la historia de D y su amiga, de las relaciones que estos dos personajes entablan y de cómo es su vida vacía y carente de sentido, momento en el que aparece otro personaje o coprotagonista; el gato, animal pequeño y gris que cambia radicalmente las relaciones entre D y su amiga.
Para iniciar de lleno con el desarrollo del texto primero brindare al lector algunas nociones que considero importantes.
Tomare la defección que nos ofrece García Peña, Lilia Leticia en su libro Etnoliteratura (Principios teóricos para el análisis antropológico del imaginario simbólico-mítico) 2007 que nos dice: “la poética , entiende a los símbolos como imágenes privilegiadas de un poema, o como aquellas imágenes que predominan en la obra de un autor o de una escuela literaria, o las figuras recurrentes dentro de las cuales una cultura entera se reconoce así misma, o aun las grandes imágenes arquetípicas que la humanidad en general exalta, ignorando las diferencias culturales”(p.26). Tomé esta definición ya que la etimología de la palabra símbolo (ballo, lanzar, unir, enlazar, vincular) no es demasiado clara y no se ajusta a los requerimientos de este trabajo que son definiciones claras que delimiten y representen las nociones deseadas y a la vez establezcan un vínculo con mi trabajo.
El gato ha tenido diversos significados en el transcurso de la historia y en vista de que no encontré una definición que se ajustara al cuento de García Ponce, yo me cree una a partir de todas las acepciones con que me tope. El gato como es sabido por todos (y por los que no lo saben, de hay la importancia de dar esta noción) es un animal pequeño, peludo, con hábitos nocturnos, es carnívoro y doméstico que comúnmente asociamos con sus parientes mayores, tigres, leopardos y hasta pumas por las características que comparten. El símbolo del gato tanto en el diccionario de Bierdermann, Hans (1993) Diccionario de símbolos y el de Chevalier, Jean y Gheerbrant, Alain (2003) Diccionario de los símbolos, me llevaron a condensar la información para mostrarla de la siguiente manera: el gato se le asocia con la lujuria, es un animal típicamente femenino, ya que la mujer se hunde más en el espacio oscuro de la vida. Es a la vez libertad y sabiduría. En la cabala judía y el budismo indican pecado, o el abuso de los bienes de este mundo.
Con todo esto veremos que el gato funciona como fraguador de un cambio en los personajes, es decir, el gato modifica sus vidas.
Dentro de este relato del autor de Después de la cita y otros cuentos, encuentro un gran número de situaciones que me llevan a comprobar la tesis de que el gato representa un cambio en los personajes y estos a su vez representan a la sociedad media o a cualquier sociedad donde sus individuos compartan estas características: vació en sus vidas, sin sentido, viven en soledad, no se atreven a entablar relaciones firmes y duraderas, viven al día y no les importa el otro, no tienen aspiraciones y no les importan su situación. Todo esto es el reflejo de la sociedad actual.
…”a D le pareció que el gato ocupaba ahora el lugar de los muebles “(p.9).
…”El gato parecía ser contrario a esa remota evocación de un jardín: su terreno eran los elementos sobrios y desnudos de pasillos y escaleras “(p.10).
En la primera cita se puede ver como D piensa que el gato llego para instalarse en su vida, en su edificio, como si fuera un mueble, es decir; llego a remplazar algo antiguo. El gato se inserta a la vida de D y ahora ya no se desprende. En la segunda cita el gato cumple con una de sus acepciones que es la de un ser misterioso y oscuro, pero aquí aun no se da el cambio, ya que ese jardín lo representa, la vida. Pero el gato se niega a dar ese paso, ahora se adapta a la vida que lleva D, que vendría a significar esos elementos sobrios y desnudos. Mención aparte merecen los pasillos y escaleras que son como ese vehículo que provoca el cambio, el jardín es el cambio, la evolución y las escaleras son el medio o proceso.
“En el pasillo y la escalera siguió escuchando todavía sus maullidos, insistentes, rodando sobre si mismos, como si reclamaran algo y no estuvieran dispuestos a cesar hasta conseguirlo, y cuando regresó, con los periódicos bajo el brazo, éstos no habían cambiado “(p.13).
“¿Qué vamos hacer con él?- dijo la amiga… como si hasta entonces advirtieran que a partir de la inocente broma inicial había estado el tiempo con ellos “(p.18).
Los maullidos insistentes reclamaban ese cambio. El gato funciona como una idea, que primero esta ahí latente y sólo ocupa de un pequeño impulso para explotar, ahora que ya explotó, se mantiene al asecho, reclamando toda su mente, todas sus capacidades. En el segundo ejemplo el gato funciona como un mensajero y ese mensaje es: mira a tu realidad. Pues ellos viven en un mundo donde no importa nada, atemporal, pero ahora con la presencia del gato surgen preocupaciones, en este momento es cuando se dan cuenta de su realidad, de su entorno.
Sin embargo en una ocasión D se percató de que él estaba con ellos en la cama (p.20).
…”D descubrió en el cuerpo de ella un largo y rojizo rasguño en la espalda… le pidió a D que pasara una y otra vez la punta de los dedos por el rasguño y en tanto ella se quedo inmóvil, tensa y a la expectativa, hasta que algo pareció romperse en su interior…”(p.21).
Con estas dos citas creo que queda más clara la transformación que sufren los personajes con la aparición del gato. Que el gato esté con D y su amiga en la cama implica un grado de inmersión mucho mayor en la mente de los personajes. El rasguño representa al igual que con D esa compenetración con el gato, ya los marcó, dejó su huella en ellos, pero en este caso la amiga de D no se percata en que momento el gato se transformo (la rasguño) y trata de comprobarlo y al hacerlo se da el reconocimiento de que efectivamente el gato marcó sus vidas.
En este ensayo vimos la función o funciones del símbolo del gato en el cuento del mismo nombre del escritor mexicano Juan García Ponce, a través de ejemplos pudimos verificar su papel: el gato funciona como fraguador de un cambio en los personajes que los hace percatarse de su realidad y su tiempo. D y su amiga funcionan como representantes de una sociedad con serios problemas, no sólo retrata a la sociedad mexicana sino a todas aquellas sociedades modernas o en vías de desarrollo. El gato es, esa conciencia como de vanguardia, es una especie de mensajero enviado por nuestra mente, inconsciente o como se le gusten llamar, cuando no estamos obrando correctamente, y de nosotros depende ver o no ver ese gato, aventurarnos a conocerlo y dejarnos que nos rasguñe o simplemente cerrarle la puerta en los bigotes cuando lo escuchemos maullar.
LISTA DE REFERENCIAS
Bierdermann, Hans (1993) Diccionario de símbolos. Barcelona: Paidós.
Chevalier, Jean y Gherrbrant, Alain (2003) Diccionario de los símbolos. España: Herder.
García Peña, Lilia Leticia (2007).Etnoliteratura (Principios teóricos para el análisis antropológico del imaginario simbólico-mítico). México: Universidad de Colima.
García Ponce, Juan (1995) El gato y otros cuentos. (Tezontle), México: FCE.






































