
BODEGA DE ALMOHADAS
enviarte cartas escritas
con letra que sólo yo puedo descifrar aludiéndote,
que encuentres en una zona de vientos atípicos
un trozo en blanco del ensayo de una confesión póstuma,
que le pidas a tu dios la pronta venida
del hombre que te salvará de caer solitaria al fondo de tu alma,
que todo te importe que nada quede fuera de tu Todo
que todo lo relaciones con algo tuyo no identificado,
que tu límite ideal entre tu pasado y tu futuro
no forme parte de tu futuro demasiado posterior,
que entre el pasado y el futuro de la humanidad
haya una frontera traspasada por caminos de tu vida,
que diariamente tengas que observar a tu alrededor
como si jugaces a buscar un elemento oculto por tu destino;
poseer algo que urgentemente necesitas
y no te das cuenta no me doy cuenta,
poseer algo que necesitarás como cosa sustituible
y el Mundo sigue creando cosas sustitutas de mis palabras,
transitar por el espacio intransable que nos separa
aceptando tal como son los nuevos objetos incorporados,
conocer las nuevas casas que nos separan a mediodía
y las antiguas casas que nos acercan a medianoche,
integrar aunque sea temporalmente un suburbio alternativo
después de la selección de elementos hecha por nuestros deseos,
integrar de por vida un enorme territorio
llamado Zona de la Esperanza al amanecer y Zona de la Seducción al atardecer,
integrar la historia oculta la historia silenciada
de un sistema de calles no colindantes entre sí;
captar el aroma de tus cabellos
como la fragancia de las flores ausentes,
decirme vistazos de las palabras nocturnas
decirte todas las palabras principales,
decirme Yo alguna vez te he visto en alguna parte
decirte No me conoces con tus ansias de conocerme mucho más,
decirme Yo alguna vez te he visto en alguna parte
decirte Yo alguna vez estuve donde tú estuviste,
decirme Desde hace mucho tiempo que no te veo
decirte Desde hace bastante tiempo que no me buscas;
enviarte señales de mí con cualquier persona
y la vida nos envía señales a cada momento,
decirte al mirarte no todo lo que quiero decirte
no todo lo que quiere decirte el Mundo a través de mí,
decirte al mirarte lo que nadie te ha dicho lo que nunca escucharás
lo que deseas que te digan con los ojos y no con palabras,
decirte al mirarte con una nueva forma de mirarte
lo mismo que muchos te han dicho con sus propias formas de mirarte;
que tu vida siga siendo lo mismo de siempre
si aquello mismo de siempre no niega algún otro mismo de siempre,
que no tenga que negarte si en el camino hacia ti
me preguntasen por una mujer ciertamente distinta a las demás,
que tu vida siga siendo lo mismo de siempre
si aquello mismo de siempre no niega aquello distinto de a veces
Gabriel Moyano Cárdenas
“Almahoda”
Arica febrero 17 2007






































