
Virgilio Nobraisnki entrevista al eminente científico: Dr Kerberos Addictosawa Escrito por Luis Cermeño
Entrevista-Ensayo!
Después
de incontables llamadas y búsquedas que me llevaron a localizarlo, y
tras un viaje de casi 400 kilómetros por carreteras destapadas y
olvidadas, encuentro el refugio de Kerberos Addictosawa en un paraje de
una región deprimida y supersticiosa en la que el desarrollo científico
que ha impulsado el notable científico parece un mito más de los que se
teje en el interior de las viejas casonas al calor de la agüepanela y
las velas.
No he terminado de aparcar el coche cuando a
través de la ventanilla veo que sale de una destartalada casa la altiva
Linda G, acompañada de 3 chiquillos que la agarran de las nagüas, como
asustados por la presencia de un extraño y preguntándose a qué se debe
la inesperada visita. Linda G, entrecerrando los ojos, me reconoce y
dibuja una noble sonrisa en su cara. Espera a que termine de aparcar
cerca a la sombra de un arbusto y la veo, como las campesinas,
limpiándose las manos en la falda para salir a recibirme. Le dice algo
a la más chiquilla y ésta se apresura adentro de la casa, seguro que
para avisar a su padre de mi presencia.
En
medio del afable recibimiento por parte de Linda G, en el cual le
entrego algunas películas recientes que estoy seguro le agradarán y de
las que en esta región es poco probable que tenga acceso, sale la
pequeñita del principio y nos interrumpe con grácil coquetería: Está en
el huerto. Le dice a su mamá cuando ésta le pregunta por su padre.
Me
resulta difícil diferenciarlo en el huerto con tantos hombres
trabajando. Finalmente se me acerca uno, con un tajo de zanahorias y
hortalizas. Su extrema delgadez, su figura desgarbada y gibada aún se
conserva y debió haber sido suficiente para reconocerlo. No obstante,
su rostro quemado por las intensas horas de jornada al sol, su
creciente calva, su bigote raso, me impidieron creer que se trataba
efectivamente de él. Sudado como estaba, con la ropa mojada de su
propio esfuerzo, me lanza un abrazo pegajoso que me cuesta aceptar con
agrado hasta que finalmente pienso: es él.
Me
invita a tomar guarapo, me presenta a sus 3 nuevos hijos, contando la
particularidad de cada uno, con el orgullo propio de un campesino que
siente gratitud por la compañía y la amistad que sus retoños le brindan.
Nobrainsky:
Innumerables veces se ha autorreferido a sí mismo como "un científico
que indagó sobre la tristeza", no obstante, su obra ha sido objeto del
desprestigio sobre todo luego de la publicación de los trabajos "O2:
chúpame las bolas". Considera que se ha subestimado su trabajo?
Dr.
Add: 02 fue fruto de un trabajo constante que me costó 10 años de
esfuerzo e investigación. Todo fue a raíz de una intuición. En un
principio nació como un pasquín universitario llamado "U2 chúpame las
pelotas" pero en esa época estaba tan colocado que por mero accidente
se publicó con el error tipográfico "02 chúpame las pelotas". No todo
puede ser tan fatal en la vida, o, en mi caso, decidí refugiarme en el
rigor -término terriblemente mal usado y mal traducido gracias al
cabrito del Ortega y Gasset-, mejor dicho, en el amor a la ciencia para
escamotear la fatalidad de la vida. En este sentido, más que esa frase
tan obsoleta con que la gente trata de reducirme del científico que se
encontró con la tristeza, soy el científico que miró el universo para
olvidar la tristeza, no es nada nuevo, ni nada interesante, no soy un
personaje excéntrico de la comunidad científica que viene a
revolucionar los paradigmas. La gente viene hacia mí en busca de un
carácter, de un personaje, una caricatura traducible a la gran pantalla
y se defrauda. Soy un pensador con el culo en el telescopio, es eso tan
interesante? Tan sólo un científico, es lo que se ha olvidado y se ha
puesto el acento en la tristeza, cuando la tristeza pone el acento
sobre nosotros y nos obliga a merodear este mundo perecedero, en
nuestros coches, en nuestras mil maneras de mirarnos al espejo de mil
modos al frente de una gran pantalla, en las navajas, en nuestras mil
maneras de matarnos al espejo de mil modos frente a una gran
pantalla... pero nadie nos observa y es lo real del asunto. Sin el amor
que nos impulse a escapar, por fuera de la Galaxia o por dentro de
ella, no somos sino unos condenados de la gravedad de nuestro planeta
que es tan enano como Plutón. Es lo que mucha gente olvida, el poder
real del amor y en él, un amor tan real como cualquiera, el amor al
conocimiento, la ciencia y la técnica. Yo me masturbo cada noche con el
sabor de la vía láctea en mis párpados, soñando con el día en que la
estupidez y la soberbia ceda y de bienvenida al otro que nos conquista
en los sueños y olvidamos tan pronto nos despertamos y nos apuramos a
nuestros lugares de trabajos por la necesidad del qué comer. No vinimos
a esta tierra a sobrevivir, vinimos a este magnífico lugar para soñar y
explorar, ser explorados, encontrarnos, acariciarnos, ser amados y
amar. Del resto no me hables, Virgilio, el resto me fastidia
enormemente, sólo quiero perderme en mi mar de fantasía y así llorar
largamente por no poder tenderle el brazo a ella y limpiarle sus
lágrimas también, por la soledad que nos devora y nuestra indiferencia,
con el dolor del otro sobretodo.
Nobrainsky:
De todas las críticas que se escuchan en los medios académicos, hay una
que a ud especialmente le gusta alentar provocadoramente. Dicen que su
ciencia es para pijos y que usted más que un científico metódico es un
gran farsante con pretensiones de rock star. Quiere responder algo al
respecto?
Dr Add:
Evidentemente no quiero responder. No es mi labor la de ser un
alentador de chismes o habladurías malsanas. La academia es un medio
muy mierdoso. ¿Lo dicen por mis tatuajes, por mi manía de llenarme de
clichés mi cuerpo? Todo el cuerpo es un cliché muy del siglo XX. El
sexo es un cliché que no sería malo de no ser tan desgarrador para
algunos seres: los que están irrevocablemente por fuera de su universo
discursivo. La educación no sería un cliché tan malo de no ser tan
excluyente. Así mismo con todas las esferas de los cuerpos del control
que amenazan con reducirnos a una definición precisa y unívoca. Lo que
ofende a quienes se sientan en un escritorio a diagnosticar el conjunto
de la raza humana es que efectivamente hasta los más leprosos disfrutan
el sexo, porque todos tenemos vergas y vaginas y anos y bocas que
claman por ser besadas; que efectivamente hasta los más idiotas
aprenden y llevan consigo una educación a cuestas, no la formal porque
la formalidad destruye, una educación más abierta que no por eso se
enfrenta con menor profundidad a la espesura del cosmos que la que
nosotros nos suministramos a punta de técnica y cálculo: todos creamos
nuestras ficciones para comprobar lo que queremos...
Nobrainsky:
... Pero lo que usted me está diciendo en este momento es radicalmente
contradictorio con lo que me dijo en la primera pregunta, cuando
hablaba con tanta pasión del amor al conocimiento, la ciencia y la
técnica.
Dr. Add: No
sé. No sé si haya contradicción o no. A quién le importa? Le importa a
Dios? Quién sabe. Le importa seguramente a los humanos, vivimos en un
universo humano y nos comunicamos con humanos, una mierda, pero así es.
Y los humanos se dan muchos aires, es lo que veo. Crean juegos y luego
los vuelven reglas y luego terminan como pura dictadura hasta la
tiranía. Así es el conjunto de la sociedad, es una mierda, pero así es.
La contradicción no es algo que me rompa el coco. Amo a la ciencia
desde la cabeza de la pilila hasta el final de los cojones. He tenido
unos follones increíbles con la técnica: todo es técnica, nosotros
somos técnica, el sexo es una técnica. Techné decían por ahí unos
gilis. Creerles o no creerles, no importa. Por más bueno que la haya
pasado apretándome el mico con los números no puedo dejar de ser
conciente que el conocimiento es una puta cuya naturaleza es romper los
cojones a quien se entrega a ella y maldecir a quien no la mira. Es
todo lo que digo una contradicción? Es más evidente que es un
sinsentido.
Nobrainsky:
Pero seguro querrá responder a quienes en la actualidad lo acusan de
"creacionista", entre ellos el doctor Chakovski Du Amsterdam que ha
manifestado abiertamente el desprecio que siente hacia usted
llamándole: "Ese tosco oscurantista del medioevo que mira el bing bang
con los criterios de la Summa Theologica".
Dr.
Add: Me cuesta creer que una civilización no sea un episodio normal en
la vida de un sistema planetario, o, para ser más abiertos, de una
galaxia. En nuestra misma tierra tenemos varias civilizaciones, sólo
que somos tan estrechos de mollera que nos cuesta reconocerlas como
tales: qué son pues las organizaciones de hormigas o de abejas. Y creo
que aún hay alguna civilización en esta misma tierra que nos mira sin
dejarse ver, más grande que nosotros y que no hemos podido ver porque
nuestros lentes de investigación están empañados. De pronto somos su
objeto de investigación. El Dr. Maurice Toulouse dijo alguna vez algo
muy bonito sobre mi libro La cosmogonie d'une Malédiction: Si una rata
de laboratorio se viera por accidente reflejada en el cristal que la
encierra no miraría sino una rata insignificante. Kerberos es el
experimento de un científico muy cruel.
Nobrainsky:
Concuerdo con el Dr Toulouse en su apreciación. No obstante, su teoría
cibernética y moral del centro de la tierra me parece desconcertante.
Incluso, en conversaciones recientes con el célebre Dr Toulouse me
pareció un poco más alejado del entusiasmo que en un principio pareció
profesar por su obra.
Dr
Add: No hay nada de desconcertante en mi obra Kyber-Sittlichkeit. Ante
la dificultad de demostrar que el centro de la tierra está compuesto
por una gigantesca bola de ferro-níquel yo sostengo que se compone del
pecado original. Ahora bien, qué se entiende en términos científicos
como le peché originel, como dicen los franceses. Yo, en mi condición
de estudioso del cosmos, entiendo una abstracción de la lógica binaria
y el gato de Schröedinger. La caída del paraíso es la carga que sella
nuestra raza, es decir, la gravedad. La gravedad en todo el sentido que
significa la palabra: gravedad como algo muy grave que nos sucedió a
nosotros. En este orden de ideas, ante la imposibilidad de observación
de esta carga moral sobre la raza en el núcleo del planeta, es un
centro de pecado que existe y no existe al mismo tiempo. La
co-existencias del pecado con el no-pecado sólo fue posible de observar
gracias a la crucifixión del Cristo que cargó todo el sufrimiento de
los hombres sobre su cruz. Fue la demostración suprema de la lógica
cibernética que rige el planeta a los hombres primitivos de ese
entonces, sólo que se carecía del contexto tecnológico para
comprenderlo.
Nobrainsky:
Interesante pero supremamente difícil para conceder. A veces, ¿no
siente que se ha quedado solo y marginado de la discusión científica
por sostener tan férreamente estas convicciones?
Dr
Add: No sé qué es la soledad. La soledad siempre la he sentido en mi
corazón no importa cuánto me hayan escuchado alguna vez, cuánto haya
estado acompañado alguna vez. La soledad la siento cada vez que pongo
el ojo en mi catalejo y observo las estrellas. En algún momento de mi
vida pensé que la soledad se refería a un parásito que me estaba
consumiendo. Luego de profundas investigaciones y experimentos a los
que me sometí por mi propia cuenta me di cuenta que la soledad no
estaba allí, en el interior de mi organismo, como había creído en un
principio.
Caía la tarde.
A lo largo de toda la conversación que sostuvimos y la minientrevista
que me permitió publicar, nos tomamos cerca de 8 totumadas de guarapo.
Su gesto ya estaba agotado, tanto por la conversación como por el
trabajo forzado de la mañana. Me acompaña hasta el coche donde me
despide. Mientras me alejo, lo veo a la luz del faro que alumbra su
humilde casa. Sus nuevos tres hijos juegan entre sus piernas y la falda
de su madre. Linda G, le pasa el brazo sobre sus hombros. Kerberos
Addictosawa también espera impaciente hasta perderme de vista. No sé
por qué de súbito me siento perdido.






































