
Muerte en
Venecia
El día corta en dos
los hilos de la sombra
La vecchia puttana di Friuli
Ya no distingue
entre la posición supina
y el decúbito prono
Un espejo amniótico
congela esa imagen regresiva
y la compensa
con un póstumo hilván de oscuridad
El jardín de
las miserias
Dos hombres de pie
desayúnanse un caballo en una plaza pública
Nadie los mira
La ciudad apesta a traperío
viejo
Y al infierno del Bosco
Nadie ve el nervio de la cosa
sólo el caballo –también de pie-
con la receta entre los belfos
Le piden perdón y lo mastican
Dos Dráculas dos
raquíticos
invisibles de flacura
Disculpen la molestia –dice el caballo
hay que guardar una ración extra
para la cola que se viene
Soneto
descarnado
A César Vallejo y su nómina de huesos
Escápula/ falanges/ temporal
huesos del carpo/ cóccix y calcáneo
pómulo/ sacro/ ileón/ radio
escafoides/ cuboides/ occipital
Arcos/ metatarsianos/ acromion
rótula/ peronés y maxilar
cuneiformes y vértebra lumbar
costillas/ isquion y olécranon
Astrágalo/ pubis/ atlas/ húmero
fémur/ apófisis/ trocánter mayor
tibia/ cervicales y frontal
Fosa ilíaca/ esternón/ cúbito
metacarpianos y trocánter menor
cotiloidea/ dorsales y nasal
Nenúfares
de carne
Qué busca esa
mujer en la madera del tiempo?
Ha ligado la
noche con saliva
Con saunas de
su cuerpo derrite los barrotes
Cama y celda
son uno en el recuerdo
Busca clavos
de amor? Seguramente
y en los
encastres
flores de
prisión de aguas
Nenúfares de
carne
En el espejo
en negativo de su cuarto un año ido
y el baño de
manteca por las noches
Hombres de a
dos y en pugna
La verga en
ristre
Aquella
esgrima púbica y brutal
Qué encuentra
esa mujer en las vetas
en los nudos
des – nudos de otras vidas?
una verdad
articulada?
Limonada Rogé?
La baguette
prenupcial?
Su tiempo se
contrae desde el vientre
Con el alba
inclinado
la matrona se
astilla y desmenuza
respirando un
destino de viruta
Del polillaje
saldrá el huevo
que comerá su ayer
Maldoror’s Lot
Al
que madruga Dios lo arruga
dice
el pobrecito
y
asoma el brazo enflaquecido
por
la ventana de las desesperaciones
Un
pozo de dolor chupó a su padre
Le
quedan siete bocas
siete
verdades amaestradas
El
problema es que vienen
con
el resto del cuerpo
Herencia
desmedida para un niño – padre
cuando
el viento del norte es clandestino
El
traumatólogo del cielo
nos
soldó mal los huesos dice
El
bracito de la limosna
nos
sale del tobillo
Al
que madruga no lo ven los de arriba
que
se levantan tarde
ciegos
al mal olor
Ojalá que se pudran con los ojos peinados
Textos del libro: Quilombario.
Eduardo Espósito (1956) Ha
publicado. El niño que jugaba a ser Rayo. Bs. AS.: El Francotirador,
1992; Violín en bolsa. Bs. As.: El Francotirador, 1995. Una novia
para King Kong. Bs. As.: Amaru, 2005, Quilombario.
Bs. As.: Amaru 2008.
Participó en
varias antologías, destacándose entre ellas Poesía en el subte. Bs. As.:
de
Coordina desde
1996 el taller de escritura de
Reside en Paso del Rey, Buenos Aires.






































