
SENSEI
Sabe dar amor
sabe artes marciales
sabe del dolor
es humilde y atento;
no le creerías sensei.
II
Un viejo tonto
cortó rosas para tí:
¡Qué oso! Dices riendo,
Ah, cómo te halagan
sus flores mustias.
III
La cacatúa
desde su cautiverio
escucha mis silbidos:
¡Ora me imita...,
ora soy yo el cautivo!
IV
Armado de paciencia
veo pasar los días
de la espera;
una promesa de luz
me ancla aquí.
V
Con manos tibias
sembré una palmera
a la orilla del río,
bajo su sombra
te esperaré mañana.
Walter Mondragón
Tuluá, Valle del Cauca, Colombia






































