
Yamilka Noa es una joven escritora, quien procura labrarse un camino
impecable y brillante en la literatura (no sólo en el área
centroamericana, sino también en Europa). Tiene su residencia habitual
en Costa Rica, en Guanacaste, donde las melancólicas fantasías del mar
le transmiten a sus versos, esa carga deslumbrante de belleza verbal,
resonante, exquisita…
El azur, el azur, el azur encaje tentador que
le sirve de atuendo a la poesía de Yamilka, es un elemento vívido y de
renovación absoluta, enemigo del miedo (cuya presencia en el ser humano
es de naturaleza subjetiva, pero cobra apariencia real en las
relaciones cotidianas) presto a escapar con la velocidad de un bólido,
ridiculizando los abismos del temor, hacia el universo luminoso de lo
supremo, de lo apolíneo.
Yamilka en su espíritu literario se
metamorfosea en aquella mitológica divinidad helénica secuestrada en
los infiernos, Perséfone, quien escapa de la oscuridad; de los brazos
terroríficos de Plutón, hacia la tierra cada vez que la primavera
disipa las tinieblas del férreo invierno.
Su obra poética es así,
navega en el miedo y en las calamidades que pueblan el alma del hombre,
absorbiendo de esa forma su quintaesencia, convirtiéndola en refulgente
y purificada estatua marmórea de lirismo. Tal es la experiencia, cuyos
dedos insustanciales, han escarbado en las rientes arenas de Guanacaste
desenterrando un grácil cofre de zafiros y piedras de ónix para adornar
el pecho de esta celeste ninfa, cuya voz seductora trasciende en la
brisa desbordante de la playa. Allí, ella canta sus límpidos sueños
aromatizados con rosas y manzanas como en las épocas pretéritas lo
hicieran también Safo en las doradas costas de Mitilene, y Corinna
desde los farallones de Atenas.
En Perú, en la ciudad de Chiclayo,
con el esfuerzo debido, salió de las prensas el segundo número de la
Revista de Arte y Cultura Internacional “AN” en el mes de abril del año
corriente. En la sección antológica “Vuelo Azul” se recogen algunos
poemas de Yamilka Noa (en conjunto a muestras de los trabajos de
Ernesto Kahan, Lina Zerón, Dilercy Adler, Ruth Levy, etc), lo que
personalmente me llena de satisfacción y porqué no decirlo, como una
forma de homenaje a ella, considerando su juventud y sus logros.
Queridos amigos, ella pronto irrumpe en la escena, contemplémosla con el debido respeto y admiración.
Wilson Vera-Recoba.
Coeditor de la Revista “AN”






































El Creador de genio
Soy el "Divino" que creo esta Embra unica.
Atencion,!!! no es de esto mundo!!!
COME NON LO SONO IO.