Publicado el 15 Julio 2009 por Arturo Ruiz Ortega en DESDE LA ABSOLUTA Y FORZADA INDEPENDENCIA
Un papa es una cosa bien
curiosa en estos días... el papa es el jefe de la iglesia católica, pero de las
potencias industrializadas (G8), sólo Italia, Francia y parte de Alemania son
católicos y el catolicismo de Francia es porque los católicos son mayoría entre
la gente con religión, pero el resto de la gente no tiene religión, a no ser,
claro, por los miles de musulmanes que son inmigrantes o hijos de inmigrantes y
gente no blanca a la que los franceses no toman demasiado en serio, excepto
cuando queman autos.
Siendo que este grupo es el que decide el futuro del mundo y que los países católicos son bien discutiblemente cristianos, uno se pregunta qué importa lo que diga un papa, pero, misteriosamente y por la gracia de la hipótesis no funcional -dios -este caballero sigue teniendo cierto ascendiente moral o al menos eso parece, ya que sus cartas son importantes y salen en la CNN.
El primer párrafo dice cosas delirantes, muchas de las cuales se repiten durante el resto del ensayo -o sea encíclica -de este caballero que usa zapatos Prada.
« Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él » (1 Jn 4, 16). Estas palabras de la Primera carta de Juan expresan con claridad meridiana el corazón de la fe cristiana: la imagen cristiana de Dios y también la consiguiente imagen del hombre y de su camino. Además, en este mismo versículo, Juan nos ofrece, por así decir, una formulación sintética de la existencia cristiana: « Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él ».
Amor a los niños... a las diversidades sexuales, a las mujeres sacerdotes... en fin. No entiendo esa parte. Después viene toda una semántica de la palabra amor... que no tiene nada que ver con eros, para variar nihil novus sub sole... no se toque ahí, no tenga relaciones gay, o sea lo típico:
"En realidad, nos encontramos ante una degradación del cuerpo humano, que ya no está integrado en el conjunto de la libertad de nuestra existencia, ni es expresión viva de la totalidad de nuestro ser, sino que es relegado a lo puramente biológico... Ciertamente, el eros quiere remontarnos « en éxtasis » hacia lo divino, llevarnos más allá de nosotros mismos, pero precisamente por eso necesita seguir un camino de ascesis, renuncia, purificación y recuperación." (¿?)
Después vienen una serie de "razonamientos teológicos" -eso por sí sólo es una contradicción -hasta que por fin el hombre dice cosas coherentes:
"El surgir de la industria moderna ha desbaratado las viejas estructuras sociales y, con la masa de los asalariados, ha provocado un cambio radical en la configuración de la sociedad, en la cual la relación entre el capital y el trabajo se ha convertido en la cuestión decisiva, una cuestión que, en estos términos, era desconocida hasta entonces... ...Se debe admitir que los representantes de la Iglesia percibieron sólo lentamente que el problema de la estructura justa de la sociedad se planteaba de un modo nuevo"
¡Bravo! Nos estamos entendiendo... luego, Benedicto da muestras de su genio:
"El orden justo de la sociedad y del Estado es una tarea principal de la política. Un Estado que no se rigiera según la justicia se reduciría a una gran banda de ladrones"
¡Casi rebelde! Finalmente nos dice como la Iglesia puede ayudar en esto:
"Esto significa que la construcción de un orden social y estatal justo, mediante el cual se da a cada uno lo que le corresponde, es una tarea fundamental que debe afrontar de nuevo cada generación. Tratándose de un quehacer político, esto no puede ser un cometido inmediato de la Iglesia. Pero, como al mismo tiempo es una tarea humana primaria, la Iglesia tiene el deber de ofrecer, mediante la purificación de la razón y la formación ética, su contribución específica, para que las exigencias de la justicia sean comprensibles y políticamente realizables."
¿Y cómo, oh poderoso Benedicto, podemos lograr la justicia?
"El amor -caritas- siempre será necesario, incluso en la sociedad más justa. No hay orden estatal, por justo que sea, que haga superfluo el servicio del amor."
Luego vienen millones de ejemplos de asistencialismo que dicen que no son asistencialismo, pero van a tener que ir al link para leerlos ustedes...
Pero nada. Ninguna solución, más que confiarnos en que las señoras de los mismos oligarcas de siempre... asigna un rol al estado, pero no dice cual, no se quema con nada ni nada dice sobre el sistema neo liberal...
El problema es que al papa se le olvidó leer a Maquiavelo o Smith y al parecer no tiene idea de quién es Milton Friedman: cualquier gerente que maneje una empresa con amor, quiebra, si le pago más a los trabajadores que la competencia y si mis productos son más caros nadie los compra. La iglesia no precisa el rol de los estados y se va luego a la "cáritas". No. No puedo manejar una empresa con "cáritas"... ahora, si el Estado fija una renta mínima a pagar a mis competidores y a mí por igual, entonces podríamos estar conversando, pero la naturaleza del rol del estado, así en la práctica es cambiada por:
"La familiaridad con el Dios personal y el abandono a su voluntad impiden la degradación del hombre, lo salvan de la esclavitud de doctrinas fanáticas y terroristas. Una actitud auténticamente religiosa evita que el hombre se erija en juez de Dios, acusándolo de permitir la miseria sin sentir compasión por sus criaturas."
Por primera vez voy a defender a dios ¿qué culpa tiene dios de la codicia de los especuladores? ¿Quién se rebela contra dios? ¿Acaso la hipótesis dios explica algo? Pero era dios omnipotente quien nos mandaba la crisis, es dios quien hizo que los ejecutivos gringos se robaran la plata que les dio Obama para salvar sus empresas, dios tiene la culpa de todo... así que en vez de protestar oremos... ¡Y NO SE TOQUEN AHÍ!






































