

Marcela Parra Muñoz: La dualidad y la simetría como
aliento poético.
cuepo / mente
mente/ alma
mundo / universo
femenino / masculino
oriente / occidente
yo y la otredad
Y
curiosamente una más privativa para el universo poético, “el gato y la
porcelana” aludiendo a la poesía de Juan Luis Martínez PROBABLE E IMPROBABLE DESAPARICIÓN DE UN GATO POR EXTRAVIO
DE SU PROPIA PORCELANA a R.I.
Y que mejor manera que centrarse en
ello, por medio de un fenómeno que ancestralmente ha bifurcado al hombre,
exponiendo lo más grotesco y noble de su fuero, la guerra…. Al respecto la
autora continua en el poema apelando en contra de una actitud que tienda a
uniformar al ser y el pensamiento, a reducir o proveer el dominio a un solo
polo; la consecuencia poéticamente evidenciada atañe a la especie, que suele tornarse una masa carente y precaria…
masa oscura (…) sin temperatura (…) un paisaje sin lenguaje ( )
…y cierra …destacando que el
objeto muerto y deforme, en potencia está plagado de riqueza y contenido, la que
sólo podrá revelarse en la violencia divisionista.
Sin embargo la exploración del
tema no cesa en esa única pieza, “Un gesto antiguo”, otro de sus poemas dentro
de está antología dedicada a cinco poetas chilenos, presenta una idea de la
evolución para nada, carente de la dualidad, además en este punto se introducen
nuevas nociones que enriquecen el tratamiento que la poeta hace… me refiero al
reflejo, la deformación y la simetría.
Parte en el poema señalando una
mutación producto de la evolución de nuestra naturaleza, vista desde lo macro y
anatómico, lo constitutivo de nuestro ser
y fuimos desdencientes de las aves
semejantes al caer en picada.
para luego pasar a la consciencia
y sus perturbaciones en la búsqueda de la auto-imagen del otro “yo”, en un
deseo de auto-identificación
Recurríamos a un gesto antiguo en el espejo
buscando cierto origen del dolor
…proceso fallido por lo cierto… (documento de invertida simetría)
Aquí se establece la deformación
inevitable y la imposibilidad de igualdad unívoca en un nivel metafísico y
material. El juego de comparar ambas manos, para hallar una simple peca que
rompe la armonía o mirar a dos gemelos y sus sutiles divergencias que en el
caso del poema, convergen en este anhelo a la manera de “un gesto antiguo” que
busca su reconocimiento de modo suplicante y doloroso
-no me mires, estoy
desfigurado
No soy yo.
Otro texto interesante de Parra
Muñoz, con respecto al tema es el poema imposible
escribir la simetría. En él, abiertamente la autora, se propone discutir el
tema y lo hace tanto a nivel de contenido como visualmente, aprovechando la
página, la disposición del texto y la forma, denotando y connotando,
estructural como semánticamente.
Para ello replica el mismo poema
como un rostro que se mira en el agua o como una persona ante el espejo
confrontando su reflejo invertido, de modo que el mismo texto aparece con las
mismas palabras pero con una sutil diferencia, se invierte el orden de los versos
de arriba hacia abajo alterando la sintaxis, lo que a su vez afecta la
recepción e interpretación del lector en el contraste y la amalgama de estos
pares opuestos. En otras palabras, ambas caras demuestran la imposibilidad de
igualdad que se propugna metafísicamente en el contenido, pues el tenue cambio
en la relación que los versos establecen entre sí, genera una antinomia de
significado y sentido. El poema en cuestión, incluye además entre ambos cuerpos
textuales opuestos, el siguiente verso referido al tiempo y la existencia.
Si pasado y futuro fuesen simétricos podría por fin
vivir en el presente
La voz demuestra encontrarse
atrapada entre pasado y futuro como anversos asimétricos que determinan la situación
presente y por ende se vislumbra cómo se encuentra en ella, ubicada ante las
proyecciones y los substratos y su oposición que marca un tinte de desequilibrio.
De este modo, la poeta arguye la transformación y movilidad de la realidad en
todos sus planos, desde lo universal, tiempo, espacio y evolución a lo más
social y comunitario, a través de la guerra y el hombre para penetrar
finalmente a lo privativo, hombres y mujeres con un rostro, con una vida e
intrahistoria afectada por esa ambigüedad mediatizada por ese código de la
desigualdad, reflejo, dualidad y deformación que trae como consecuencias en la
decodificación y descubrimiento del fenómeno: La desorientación,
cuestionamiento de la identidad, urgencia, dolor y violencia. Pero
principalmente cuestionamiento y necesidad de identidad y reconocimiento.
De modo que el yo y su par /el
“yo” y el otro, cuando ese otro no remite necesaria o privativamente a algo, un objeto o ser externo, se concentra
en las propias escisiones, es el “yo” mirándose al espejo interno, reflejándose
mayeúticamente en el abismo de su consciencia, desnudando su capacidad de
auto-conocerse, definirse, auto-enunciarse y desde luego confrontarse.
Y nacen, y mueren en el ojo que las mira, como si todo el mundo fuese una
visión del ojo que las mira, de mi ojo la visión…
Sin embargo esta actitud se
exacerba en el poema “Jueves, 20 de Octubre de
Sin embargo la poeta no acaba en
ese punto, en otro poema Mary
a) La combinación producida por el conjunto de personas suele llamarse
historia
Así intrahistoria, historia,
conjunto y división, en su colisión, convivencia y síntesis, comprenden en la
voz de la autora y entre las muchas lecturas que se pueden extrapolar de sus
poemas, un orden y caos, homeostático, propio de la realidad.
b) La combinación producida por el conjunto de personas va en perfecta
armonía con el mundo y su desaparición
La poeta, como punto de fuga entre
las dicotomías, se sitúa en su quehacer creativo como señala en “guerra” en la
posibilidad de abrir agónicamente las potencialidades de toda dualidad y
asimetría que se diluye y silencia… “si
no dividimos”
Autor: Daniel Rojas Pachas.
Publicado en: Revista Cinosargo







































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