
EL CONTADOR CHINO DE MARIETTA MORALES RODRÌGUEZ
Si todas las estrellas
ocultas en la montaña blanca ,
por las prèdicas de un navegante
de los canales de Venecia .
El tè humeante sobre la mesa
de un emperador ,
por la ruta de la seda .
Fue el recorrido
del vuelo de una mariposa guerrera ,
en la gran muralla .
La luna llena
guiò el sendero de los aventureros ,
en busca de la llama eterna
del àrbol de la ciencia del bien y del mal .
LA FRAGANCIA DE LA HIERBA HÙMEDA DE MARIETTA MORALES RODRÌGUEZ
Es la fragancia de la hierba hùmeda ,
por el cosquilleo de las hormigas
y el fantasma de un ciervo herido .
Las ardillas sobre mi cabeza
evoca los sueños de una noche de verano ,
por las brasas del anillo malèfico .
EL MONTE DE VENUS DE LA DONCELLA EN PARÌS
La suma sacerdotisa enciende el fuego
de la llamarada eterna del monte de Venus .
Tejiendo el puente de la virginidad
de esa doncella que escribe el cuento
de las noches de luna llena .
Es el aliento de las alas del mar ,
con el movimiento de las sabanas al sol .
LOS ÀRBOLES BLANCOS DE LA CIUDAD
Los àrboles blancos de la ciudad
giran como brùjulas invisibles de norte a sur ,
en los ecos de los bares, de los burdeles , de las campanas de la iglesia .
Es el nacimiento de los trigos como barras amarillas
en las mesas de esa cena navideña ,
donde el pesebre se quiebra con el gemido de las buenas intenciones .
Es el rostro desfigurado por el maquillaje de los espejos rotos
con el caminar de la pequeña tela sobre las piernas que se tuercen
como hierro forjado de esos frutos de los ratones secos .
Es el palpitar del corazòn seco de una bruja en un monasterio
de la llaga de ese dolor que se inicio con los muros carcomidos por las balas .






































