
Perros Estacionarios
Al final de aquel paseo
en una silla inquisidora
mis huesos desplazados por el viento,
el cielo gris rata conteniendo el llanto
y una visión
y un crujido dibujando la sonrisa
precede la maldición:
Los viejos de pensiones miserables
pidiendo auxilio en las esquinas
de los grandes edificios. Mientras la prórroga infla los portales
de mujeres revancheras que meten fuego a sus maridos.
Y en los barrios ricos el "managementfiti"
o como colgarse de un cable
si tus zapatos habitan la caja fuerte.
En las iglesias los obispos han perdido el juicio,
practican una ablación del pene
sustituyéndolo por velas enhiestas.
La falta de agua hace que los mayoritarios
ingieran su propia orina. Los países invasores
destilan la mierda de vaca. El bioetanol reactiva Wall Street
y el senado de EEUU propone que los pobres nazcan sin culo.
Los libros han cambiado o no
duermen en las bibliotecas. Otra literatura prende
en las letrinas de uso portátil.
1937. Feliciana encabeza la marcha. Su padre le toma
la mano. Su hermana de 6 años monta una bestia.
"Los restos de metralla caían a nuestro lado. Una madre ensangrentada se
me acercó
dejándome una criatura de apenas un año entre los brazos.
¿Qué hago? pregunta al padre. Déjala en el suelo, Feliciana, déjala caer.
No te quedes ahí parada. Nadie sabe, me
dijo.
Corre Feliciana corre.
El perro destapa el frasco. Alivia el hedor del mundo.
El Hombre Jaula
El
hombre-jaula
que
vive
físicamente
en
Hong-Kong
no
es
más
que
un
signo
visual
de
nuestro
miedo
a
la
extinción.
Mobiliario Urbano
A veces se irrita la epidermis de una puerta
de madera con servicios conservadores
la historia se viene regresa repite gestos cruces
muta nos absuelve te sientes gitano alógeno
español vascofrancés moromundi da igual la
x en la frente adsorbe lava tóxica puedes
hacerte una idea una paja la atmósfera insoportable
gente de S estirada aplasta el mañana por geotetas
vemos estúpidos correr la dicha nunca hubo hombres
hacedores sí muñones sí quien prohíbe sí el cambio brutal
próxima revuelta la tele oh dedos oh el enchufe
dios vive o electricidad o puta calavera
mierda dominio gratis ya no compramos tajada
paz amor sexo droga canción laxantes
público reportero gazapo no hay libros libres
el espacio muere en vida salón lavandería
la puerta cierra en seco pasa Bernarda dice
torero valiente escena guerrera dogma fuck division
tramita la idea corrosiva la puerta se cierra.
Geografía de la
mentira
Miente el estado por su naturaleza bélica
Miente Zapatero, Montilla, Merkel, Elisabeth II, Bush, Obama,
Fainé Casas, March Delgado,
Barón Rothschild, D. Rockefeller, James A. Johnson y todos sus daños
colaterales
Miente el sindicalista liberado
Miente el funcionario cuando se siente seguro
Miente el rictus de la presentadora de TV
Mienten las entradas estupendas
Mienten los jóvenes poetas comprometidos, los que rebosan
esteticismo que nada tiene que ver con la gente y sus
desdichas necesidades enemigos sonrisas palos sueños valores urgencias vidas
Miente el crítico si no escribe
Miente el sí quiero
Mienten los piadosos
Miente el toxicómano en su camino
Miente el músico de bodas, bautizos y comuniones
Miente la señora de la limpieza si no estornuda
Miente el profesor particular, el vendedor de Biblias
extranjería también miente
y la toga y el hombre del tiempo y el laberinto
Miente la sexualidad del Opus Dei
Mienten los precios, el traductor, la fiebre, la medicina
las putas enamoradas
Miente el actor por definición
Miente el intelectual pintoresco
Miente el estanquero, el poli bueno, el soldado caníbal
Miente el grupo Prisa, Vocento, Zeta, Mediapro, Godó, El Deseo
Mienten las lágrimas de cocodrilo
Miente el sueño americano
Miente el capitán trueno, la coca-cola, un corazón helado
Miente la historia
Miente siempre la literatura
Miente la sociedad, miente el humanoide
Miente la realidad que se clava
Miente todos los días
Sobrevive y miente
mientras se cure la herida.
Rostro Interminable
El libro total es tu cuerpo. Y para todas
las leyes del ciclo,
aplica las variaciones del nombre.
Vuelve a los mismos materiales
22 letras + un punto + un espacio + una coma.
Como esa vez que regresas
a una biblioteca desconocida
donde una serpiente se muerde la cola.
Caótica musa de vida. Renacen los sexos,
figuración abierta, semántica del deseo
senos suspensivos, medias con tinta,
secretas despedidas, voluptuosidad
ilimitada.
Subes en la parada de un labio
bajas lentamente hacia una nube
de pezones mamantis
servidos en una bolsa
de incertidumbre al vacío.
Apoya el boca a boca. Aprueba el curso
de liberación humana. La noche es cíclica
la imagen retornable. El lenguaje
ensaya combinaciones narra conflictos
se posiciona
muta suave
cuela incorrecciones
esculpe curvas
refuerza el placer.
Para un masaje cardíaco
inyéctese dopamina.
Hormigas en la piel
Todo comenzó con una cicatriz. En el codo llevaba tatuado un grupo de hormigas invasoras. En fila de a uno ascendían hasta el hombro una lista de obreras que terminaron acicalándose en los omóplatos. La hormiga reina descansaba en la cáscara de un huevo también tatuado a espaldas del hormiguero. Estuvo doce meses en huelga. El sindicato de feromonas se declaró insolvente y la reina decidió disolver las cortes ante la proliferación de machos asexuados que se autoproclamaron conspiradores del placer.






































