
Fuente: El Comercio
La poeta peruana Blanca Varela falleció hoy a los 82 años de edad. Blanca Leonor Varela Gonzáles es considerada como una de las poetas más universales de nuestro país, calificativo que es avalado por recientes premios recibidos por su obra.
Entre las condecoraciones más importantes obtenidos por la poeta están el Premio Octavio Paz de Poesía y Ensayo, en el año 2001; el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Granada Federico García Lorca (2006), convirtiéndose en la primera mujer en obtenerlo; y el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2007).
Sobre su obra, la vate develó su perfeccionismo en una entrevista dada a El Comercio en el 2002:
?Yo no tengo un espíritu crítico, pero sí autocrítico, es decir, corrijo mucho. Siempre hago una poda exhaustiva; recorto lo superfluo, lo que no sirve para expresarme. Pero eso es diferente a que yo tenga algo que decir sobre mi poesía; solamente escribo y no puedo hacer crítica sobre lo que hago. Eso se le dejo a los lectores y a los estudiosos. Pienso que cada persona tiene un gusto, una medida: hay poetas que hacen crítica, otros que no, así como hay autores que me gustan, otros que no; hay quienes hacen una obra de tal o cual forma. Yo sólo trato que mi poesía sea poco convencional.?, dijo en ese entonces.
A continuación, los libros que publicó a lo largo de su vida:
Ese puerto existe.
Luz de día.
Valses y otras falsas confesiones.
Ejercicios materiales.
El libro de barro.
Concierto animal.
Canto Villano.
Poesía escogida.
Como Dios en la nada (antología de 1949 a 1988).
Donde todo termina abre las alas.
El falso teclado.
Sarita la bonita.
La locura en tres días.
Poemas de Blanca Varela.
A lo mejor eres tú mismo el tren que pita y se mete bajo A MEDIA VOZ la lentitud es belleza sola casi A ROSE IS A ROSE inmóvil devora luz AQUELLA TORTURADA NUBE... V Cóncava, Tan exacta ASÍ SEA El día queda atrás, El tiempo, No es con los ojos que se ve nacer Canta abeja, sin prisa, Respira y canta. AUVERS-SUR -OISE Nadie te va a abrir la puerta. Sigue golpeando. Todas las riquezas, todas las miserias, todos los hombres, BODAS Perdidos en la niebla CANTO VILLANO y de pronto la vida observarme hacerla rubens cebollas lágrimas tantas historias emparedada este hambre propio es la rosa de grasa mea culpa ojo turbio no hay otro aquí CASA DE CUERVOS porque te alimenté con esta realidad no es tuya la culpa aquí me tienes como siempre CURRICULUM VITAE digamos que ganaste la carrera DAMA DE BLANCO el poema es mi cuerpo DESEOS, PIEDRAS, CIELO A JIRONES DESPIERTO VIII Primera isla de la conciencia: un árbol. El temor inventa el vuelo. El desierto familiar me acoge. Alguien me observa con indiferencia.
A LO MEJOR ERES TÚ MISMO
tierra rumbo al infierno o la estrella de chatarra que te
lleva frente a otro muro lleno de espejos y de gestos,
endiablados gestos sin dueño y tú tras ellos, solo, feliz
propietario de una boca escarlata que muge.
Pega el oído a la tierra que insiste en levantarse y respirar.
Acaríciala como si fuera carne, piel humana capaz de
conmoverte, capaz de rechazarte.
Acepta la espera que no siempre hay lugar en el caos.
Acepta la puerta cerrada, el muro cada vez más alto, el
saltito, la imagen que te saca la lengua.
No te trepes sobre los hombros de los fantasmas que es
ridículo caerse de trasero with music in your soul.
copio estas líneas ajenas
respiro
acepto la luz
bajo el aire ralo de noviembre
bajo la hierba
sin color
bajo el cielo cascado
y gris
acepto el duelo y la fiesta
no he llegado
no llegaré jamás
en el centro de todo
esta el poema intacto
sol ineludible
noche sin volver la cabeza
merodeo su luz
su sombra animal
de palabras
husmeo su esplendor
su huella
sus restos
todo para decir
que alguna vez
estuve atenta
desarmada
en la muerte
casi en el fuego
se abre obscenamente roja
es la detestable perfección
de lo efímero
infesta la poesía
con su arcaico perfume
Aquella torturada nube parecía tan firme,
ambulando,
desgarrando,
chocando con masas de ángeles.
valva de nieve y soledad,
de trajín y música constante,
de arena, de resplandor
y fuga,
desierto etiope
en un tutti de gemidos
y sorpresa.
sobre el laberinto de la pupila,
color perdido
de vieja misiva,
terrible silencio
de quien ha sacudido el aire
y conoce el vado de los sollozos.
Continuaba,
migradora,
llave del torbellino
como una gota pura
preñada de su propia existencia.
apenas consumido y ya inútil.
Comienza la gran luz,
todas las puertas ceden ante un hombre
dormido,
el tiempo es un árbol que no cesa de crecer.
la gran puerta entreabierta,
el astro que ciega.
esa gota de luz que será,
que fue un día.
recorre el laberinto iluminado,
de fiesta.
Donde todo se termina abre las alas.
Eres el sol,
el aguijón del alba,
el mar que besa las montañas,
la claridad total,
el sueño.
Insiste.
Al otro lado se oye música. No. Es la campanilla del
teléfono.
Te equivocas.
Es un ruido de máquinas, un jadeo eléctrico, chirridos,
latigazos.
No. Es música.
No. Alguien llora muy despacio.
No. Es un alarido agudo, una enorme, altísima lengua que
lame el cielo pálido y vacío.
No. Es un incendio.
todas las cosas desaparecen en esa melodía ardiente.
T ú estás solo, al otro lado.
No te quieren dejar entrar.
Busca, rebusca, trepa, chilla. Es inútil.
Sé el gusanito transparente, enroscado, insignificante.
Con tus ojillos mortales dale la vuelta a la manzana, mide
con tu vientre turbio y caliente su inexpugnable
redondez.
Tú, gusanito, gusaboca, gusaoído, dueño de la muerte y
de la vida.
No puedes entrar.
Dicen.
el colibrí y su amante.
Dos piedras lanzadas por el deseo
se encuentran en el aire.
La retama está viva,
arde en la niebla,
habitada.
( dedicatoria)
en mi plato de pobre
un magro trozo de celeste cerdo
aquí en mi plato
observarte
o matar una mosca sin malicia
aniquilar la luz
o hacerla
como quien abre los ojos y elige
un cielo rebosante
en el plato vacío
más rubens más cebollas
más lágrimas
negros indigeribles milagros
y la estrella de oriente
y el hueso del amor
tan roído y tan duro
brillando en otro plato
existe
es la gana del alma
que es el cuerpo
que envejece
en su cielo de carne
mea culpa negro bocado
mea culpa divina náusea
en este plato vacío
sino yo
devorando mis ojos
y los tuyos
mal cocida
por tantas y tan pobres flores del mal
por este absurdo vuelo a ras de pantano
ego te absolvo de mí
laberinto hijo mío
ni mía
pobre pequeño mío
del que hice este impecable retrato
forzando la oscuridad del día
párpados de miel
y la mejilla constelada
cerrada a cualquier roce
y la hermosísima distancia
de tu cuerpo
tu náusea es mía
la heredaste como heredan los peces
la asfixia
y el color de tus ojos
es también el color de mi ceguera
bajo el que sombras tejen
sombras y tentaciones
y es mía también la huella
de tu talón estrecho
de arcángel
apenas pasado en la entreabierta ventana
y nuestra
para siempre
la música extranjera
de los cielos batientes
ahora leoncillo
encarnación de mi amor
juegas con mis huesos
y te ocultas entre tu belleza
ciego sordo irredento
casi saciado y libre
con tu sangre que ya no deja lugar
para nada ni nadie
dispuesta a la sorpresa
de tus pasos
a todas las primaveras que inventas
y destruyes
a tenderme -nada infinita-
sobre el mundo
hierba ceniza peste fuego
a lo que quieras por una mirada tuya
que ilumine mis restos
porque así es este amor
que nada comprende
y nada puede
bebes el filtro y te duermes
en ese abismo lleno de ti
música que no ves
colores dichos
largamente explicados al silencio
mezclados como se mezclan los sueños
hasta ese torpe gris
que es despertar
en la gran palma de dios
calva vacía sin extremos
y allí te encuentras
sola y perdida en tu alma
sin más obstáculo que tu cuerpo
sin más puerta que tu cuerpo
así este amor
uno solo y el mismo
con tantos nombres
que a ninguno responde
y tú mirándome
como si no me conocieras
marchándote
como se va la luz del mundo
sin promesas
y otra vez este prado
este prado de negro fuego abandonado
otra vez esta casa vacía
que es mi cuerpo
a donde no has de volver
y que el premio
era otra carrera
que no bebiste el vino de la victoria
sino tu propia sal
que jamás escuchaste vítores
sino ladridos de perros
y que tu sombra
tu propia sombra
fue tu única
y desleal competidora.
esto la poesía
la carne fatigada
el sueño el sol
atravesando desiertos
los extremos del alma se tocan
y te recuerdo Dickinson
precioso suave fantasma
errando tiempo y distancia
en la boca del otro habitas
caes al aire eres el aire
que golpea con invisible sal
mi frente
los extremos del alma se tocan
se cierran se oye girar la tierra
ese ruido sin luz
arena ciega golpeándonos
así será ojos que fueron boca
que decía manos que se abren
y se cierran vacías
distante en tu ventana
ves al viento pasar
te ves pasar el rostro en llamas
póstuma estrella de verano
y caes hecha pájaro
hecha nieve en la fuente
en la tierra en el olvido
y vuelves con falso nombre de mujer
con tu ropa de invierno
con tu blanca ropa de
invierno
enlutado
IV
Deseos, piedras, cielo a jirones,
ni un ave.
Estoy huyendo.
Una nueva montaña,
un río joven, sin ira.
Éste es el mundo que amo.
Quiero un cielo veloz,
la mañana distinta, sin colores,
para poner mis ángeles,
mis calles donde siempre hay humo y sorpresa.
Despierto.







































NOTICIA
HOLA CINOSARGOS, MUY LAMENTABLE LA NOTICIA. BLANCA, JUNTO A CESAR VALLEJOS SON LAS LETRAS DEL PERÚ MÁS ADMIRADAS POR MÍ.
PARA SER COHERENTE CON MIS PALABRAS, VOY A PONER EN EL BLOG TEXTOS DE ELLA Y LA NOTICIA DE SU DECESO.
¿SABEN? PENSÉ EN SEGUIDA EN STELLA DIAZ VARIN,Y EN SU CONSECUENCIA.
SALUDOS QUILICURANOS