
A propósito de Andrés Morales y el Sr. Lacámara
Fesal Chain
Reynaldo Lacámara le ha hecho un daño enorme a la SECH y a la comunidad
literaria, eso ya es sabido por muchos creadores serios que trabajan
sistemáticamente y en el anonimato del no-poder. En mi caso por ser bastante
anónimo, mi mala experiencia de trabajo con el Sr. Lacámara no fue un hecho ni
literario, ni político, y realmente me sentí muy solo. Pero bueno, no hay mal
que dure cien años ni tonto que lo tolere o algo así. Yo trabajé en proyectos
para la SECH
hace un par de años, mi única y última experiencia de trabajo con el Sr.
Lacámara. Gracias a mi elaboración como sociólogo, se ganaron tres proyectos
por un monto importante, cerca de 25 o 30 millones de pesos. Yo que no
acostumbro a sacar las castañas con la mano del gato, cobré unos honorarios muy
menores, 200.000 mil pesos con el compromiso de que si se ganaban los
proyectos, yo siendo co-ejecutor de uno, recibiría un monto de 300.000 pesos
mensuales durante cuatro meses por mi trabajo de co-ejecutor.
El proyecto de Congreso de escritores se ganó, sin embargo en una actitud fuera
de toda ética profesional, el Sr Lacámara me sacó del proyecto por firmar una
carta de protesta de la gestión del Sr. Montealegre y de la Sra. Urrutia en el
Fondo del Libro. El Sr. Lacámara, técnicamente malversó los fondos de mis
honorarios al pagárselos a otras personas para realizar el trabajo que se había
comprometido a hacer conmigo junto a un equipo de personas. Tuvo la indecencia
de mandarme a la vicepresidenta de la
SECH de ese entonces a mi trabajo, para que firmara una carta
de renuncia voluntaria a lo que me negué. Al presentar un informe al Fondo del
Libro, de la situación descrita se me contestó formalmente que esta situación
era un problema entre particulares. Yo desistí de alguna acción legal. No tengo
tiempo, para caer en estas cuestiones domésticas. Pero si sé quien es el Sr.
Lacámara y quien lo protege y espero nunca tener que relacionarme con nadie de
su círculo ni con él nuevamente.
El Sr. Lacámara no tiene ética. Yo soy miembro del mismo partido político del
Sr. Lacámara y jamás yo haría nada semejante con ningún escritor o persona que
trabajara conmigo y menos si es un compañero de ideales. Pero bien, estos son
los hechos y entre otras cosas cuando la izquierda se despercuda de toda la
camarilla de aprovechadores y mediocres, seremos alternativa real, mientras
tanto, no podemos caer en reyertas menores sino seguir trabajando junto al pueblo
pobre en nuestro oficio, así al menos pienso yo, que no he profitando ni de la
concertación ni de ningún partido político para ganarme el pan de cada día. Acá
en Quinta Normal en el viejo barrio Mapocho junto a los obreros y pobladores
hago colaciones para ellos por solo 1400 pesos y junto a mi mujer, mi compañera,
vivo o trato de vivir como pienso y digo. Lo demás esta de más. Cuando tengo
paz, que es casi siempre, escribo para la gente que no puede ni siquiera
comprar un libro.







































SOCIOS EN CONFLICTOS
¡CÓMO SE DESCUERAN ESTOS COMPAÑEROS! DAN VERGÜENZA AJENA. RECONOCEN BENEFICIOS OBTENIDOS Y CUÁNTO OBTIENEN LOS OTROS. FINALMENTE: TODOS FAVORECIDOS. TODOS BIEN SERVIDOS. VAN Y VIENEN ENTRE PLATAS QUE PAGAN TODOS LOS CHILENOS.
¡QUÉ BUENO QUE SE ESTÉN DANDO! ESTÁN DEMOSTRANDO LO QUE ERAN, LO QUE SON Y QUE, OJALÁ, LO QUE PRETENDEN SER, LO EVITE UNA BUENA ACCIÓN CONTRALORA!