
Puñetazo
Míralo al muy cabrón. Qué hijo de puta. Es el maldito hijo de puta que ha traicionado a su mejor amigo acostándose con su novia, el mismo hijo de puta que les ha robado a sus padres dinero para pagar las juergas de alcohol y drogas en las discotecas. Míralo. Le odio. Le odio. Le propino un puñetazo. El golpe duele. Duele. Me muerdo los labios. Retiro mi puño, ensangrentado, con cristales del espejo clavados. Escuece. Escuece la venganza.
© ANA PATRICIA MOYA RODRÍGUEZ






































