
DECLARACIÓN RESPECTO
A LA VISTA DE LA PRESIDENTA A CUBA
Me parece muy bien que después de 37 años un Presidente de nuestro país y una delegación de alto nivel regresen a la Isla. Me parece bien, porque se trata de un país hermano en nuestro destino latinoamericano. Se trata de un país de gran cultura: Martí, Guillén, Carpentier, la Trova, etc. Pero, también se trata de una Nación enclaustrada por EE.UU. y por la falta de democracia. La visita de Michelle Bachelet a la iglesia católica de Cuba puede ser significante para el respeto de los derechos civiles.
Pero, como el aparente motivo ha sido asistir a la XVIII Feria Internacional del Libro, me parece lamentable que la delegación chilena fuera más grande en funcionarios políticos que en escritores. Es también lamentable que no haya asistido una representación nacional de los escritores chilenos, —a partir que esta Feria está dedicada a Chile—; es decir, escritores de todas las regiones y de algunas organizaciones claves de la actual literatura chilena.
Es aún más lamentable que algunos escritores que asistieron tuvieran que auto-invitarse y pagarse los gastos. Resulta triste que se haya ofrecido un “charter”, como lo dice el escritor, Alejandro Lavquen y que no se haya cumplido. Incluso, en la Región de Coquimbo se hizo una campaña y no fue ningún escritor; excepto, claro, que el promotor de la campaña. Es indigno asistir como “Invitado de Piedra”.
En lo personal, también recibí el “ofertón”. Desde el principio dije que no, porque hay otras ferias que me interesan más, como Guadalajara, Buenos Aires, Frankfurt y Cachiyuyo. No estoy interesado en hacer turismo en la Isla, donde la “Revolución” está cuestionada, porque no se respira libertad, democracia y no se respetan los Derechos Humanos. Además, como dice, Jorge Teillier, estoy “contra todo Hitler nacido o por nacer”.
Arturo Volantines
Presidente
SALC.







































INVITACIONES A CUBA, INVITACIONES EN CHILE: SIEMPRE LOS MISMOS
Las recientes invitaciones de escritores a Cuba no obedecen a otra cosa que a pagos a favores políticos a los más cercanos al estamento concertacionista-comunista. Escritores que alaban al agonizante régimen castrista.
Nosotros, que un día sentimos admiración por Fidel Castro y su revolución, nos decepcionamos hace rato. Tanta persecución contra escritores fundamentales: Cabrera Infante, Reinaldo Arenas, Zoé Valdés, entre otros.
El caso antiguo de Heberto Padilla, muy bien denunciado por Vargas Llosa y otros ilustres de la palabra, parece chico frente a lo que ha sucedido después.
Aparte de ello están los fusilamientos indiscriminados, aunque sea contra delincuentes. Esto nos recuerda a los Estados Unidos, donde en muchos de esos Estados aún se aplica la misma pena.
En eso Cuba y Estados Unidos se parecen.
Pero lo de las invitaciones a encuentros similares, tanto del extranjero como de Chile mismo, a los escritores...son similares. La mayoría responden a "pagos" y compromisos políticos determinados o al pago de un favor de "ayudar a ser conocido" a algunos escritores y poetas que carecen de la suficiente trayectoria o calidad en sus escritos. O simplemente es una respuesta a que si tú me invitaste, yo te invito.
Escritores chilenos que se mueven en las oscuras aguas de las cofradías o capillas literarias. Que van a Punta Arenas como a Arica y que luego invitan a su ciudad a los escritores puntarenenses y ariqueños.
En Chile esto ya se "chacreó".
Critiquemos al gobierno chileno por haber sido sectarios en sus invitaciones a la Isla Roja, pero también hagamos una autocrítica de lo que nosotros hacemos -en el plano local- con las invitaciones reiteradas a los mismos de siempre.