
Elvio Romero, un gran poeta de Paraguay
por José Martínez Fernández
Fue la antología POESÍA COMBATIENTE la que me presentó al poeta Elvio Romero, en 1973. En ella se reunía lo más granado de la poesía al servicio de la causa –o utopía- revolucionaria. Figuraban autores como Paul Eluard, Marcos Ana, César Vallejo, Vicente Huidobro, Neruda y muchísimos más. Entre esos “muchísimos más” estaba Elvio Romero.
Es Elvio Romero un poeta paraguayo nacido en 1926 y fallecido en 2004 en Argentina, cuando ejercía de Agregado Cultural de su país en dicha nación.
La historia de este poeta comprometido contra la dictadura de Alfredo Stroessner parte con su exilio, acontecido en 1947. Es decir cuando Romero contaba sólo 21 años.
Diversos países del mundo, entonces, fueron “las patrias” de Elvio Romero. Cultivó amistades señeras: Neruda, Rafael Alberti, Miguel Ángel Asturias, entre otras.
Asturias dijo del poeta: “Lo que caracteriza la poesía de Elvio Romero es su sabor a tierra, a madera, a agua, a sol, el rigor con que trata sus temas, no abandonándose ni un solo momento a la facilidad del verso y el querer interpretar el drama de su país joyoso de naturaleza y triste existencia, como muchos de nuestros países. Pocas voces americanas tan hondas y fieles al hombre y sus problemas, y por eso universal”.
Alberti le quería tanto que le hizo un poema-homenaje. Hay que decir que a ambos los unían las ideas marxistas.
El siguiente es un bello y largo texto del poeta de Paraguay, que, para muchos, es el más grande hablante lírico que ha producido ese país.
ALEGRES ÉRAMOS
Usted sabe, señor,
qué alegría colgaba en la floresta;
qué alegría severa
como raigambre sudorosa;
cómo el alegre polvo veraniego
fulguraba en su lámina esplendente,
cómo, ¡qué alegremente andábamos!
¡Qué alegremente andábamos!
Usted sabe, señor,
usted ha visto cómo
la lluvia torrencial sempiterna caía
sobre un textil aroma de bejucos salvajes
y cómo iba dejando con sus pétalos húmedos
su flora resbalosa,
su acuosa florería.
Usted sabe, señor,
cómo los sementales retozaban
hartos de florecer, jubilosos de hartazgo,
con qué poder la noche deponía
su amargura en la altura del rocío
tal como deponía la desdicha
su arma en las arboledas.
Usted sabe qué alegre
aflicción de racimos por las ramas
en frutal arco iris vespertino;
cómo alegres luciérnagas subían
a encender las estrellas,
a conducir azahares que estallaban
como emoción nupcial o lumbraradas.
Usted sabe, señor,
que antes de que aquí se enseñoreara
la pobreza, frunciendo hasta las hojas,
desesperando el aire,
bien sabe, bien conoce
que cualquier miserable aquí podía
fortificar un canto en su garganta,
en su pecho opulento.
(¡Cómo podías reír, muchacha mía!
Juvenil, ¡cómo izabas
una sonrisa fértil como un grano,
cómo te coronaban los jazmines
y cómo yo apuraba
mi vaso de fervor! ¡Qué alegres éramos!)
Antes, antes de la amargura,
antes de que sorbiéramos
un caudaloso cáliz de indigencias boreales,
antes de que amarraran los perfumes,
que en su reverso el sol guardase el hambre,
¡qué alegres caminábamos!
Antes,
antes de que el aura ofendieran,
de arrancar la raíz sangrándole los bulbos,
antes del mayoral, del tiro, antes del látigo,
qué alegría, señor,
¡qué alegremente andábamos!
De la belleza del texto da cuenta el vivo juego verbal que Romero enlaza entre una y otra palabra, entre uno y otro verso, llegando a armar la estrofa con riqueza lírica para, al fin, llegar al cuerpo definitivo del poema que es un excelente trabajo del bardo paraguayo.
Libros principales de Elvio Romero: Días roturados, 1948; Resoles áridos, 1950; Despiertan las fogatas, 1953, Esta guitarra dura, 1961; Los valles imaginarios, 1984. En 1990 se editaron sus Obras Completas y en 1991 se hizo acreedor al, entonces, recién instituido Premio Nacional de Literatura de Paraguay.
FUENTES:
POESÍA COMBATIENTE. Grandes poetas del siglo XX. Guillermo Quiñones. Editorial Quimantú. Santiago de Chile, 1973.
LA MUERTE DEL MÁS GRANDE POETA PARAGUAYO ACTUAL. Artículo de Modesto Emilio Guerrero. Buenos aires, Argentina, 2004.
Grandespoemasuniversales.blogspot.com
Otras fuentes.













































































































































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