
POEMAS DE FRANCISCO JESÚS MUÑOZ SOLER
DESDE
Desde la mágica unidad de mi vida
rebosante de la fragilidad que le es propia
me aglutino e intento conocer el sentido
de mi fugaz existencia,
la que ha preñado de principios y objetivos
para intentar no deberme nada
cuando la gran aliada de la naturaleza
me reclame para ejecutar su motivo
dar fin a todo lo nacido,
pero mientras esa inevitable cita no me alcance
sigo construyendo el camino de mi destino
drenándolo con amor, afirmándolo con razones
y despejando su libertad de salteadores,
en esa tarea estoy, que sea capaz de conseguirlo
se sabrá en el menos esperado de mis momentos,
ahora sigo abierto al camino del conocimiento
y al de la vida con todos mis mejores sentimientos.
DISFRUTAR
Disfrutar la quietud de las tardes
de la avanzada primavera
que aún reina esplendorosa y bella
coronada de rosas y azucenas,
gozar la arboleda que vislumbro
desde mi tranquila terraza
ese verdor imponente de pinos
y otras especies que mi ojos traspasa,
el permanente revolotear de pájaros
con sus trinos tenaces e impertinentes
dueños de los silencios vespertinos
ámbito propicio de nuestra benéfica siesta,
en mi terraza leyendo poesía
bien Rimbaud, bien Kavafis, bien González
como sorbitos de café cubano,
ensimismarme en los geranios, en los claveles
quedarme extasiado en las escasas mariposas
que se adentran para posarse en las plantas
resplandecientes y cuidadas por las manos
de mi dulce esposa que dormita
en el sofá de nuestro salón
invadido por el aroma de la tarde,
a ratitos acercarme y besarla despacito
como una caricia, como un rumor
absorber su tenue respiración
como sorbitos de café cubano.
DIBUJAR LOS OLORES QUE EMANAN
Dibujar los olores que emanan
de los jardines y de las cacerolas
que perfuman su cielo,
cocinar los colores
que embellecen su vida
y le inunda de sabores,
amar su sol esplendoroso
y su amplia mar
que le ilumina y refresca,
plasmar el bullicio de sus gentes
mientras fraguan el pan
con el sudor de sus frentes,
disfrutar los momentos
bañados de gozos y besos
que le colma sus adentros,
llorar los irremediables desgracias
que le sobresaltarán
alguna fría mañana,
exponer su pecho
al cielo abierto
de los ojos de las páginas,
defender su genuina individualidad
artífice de lo mágico
y lo trágico de sí mismo,
afirmar su insobornable ética
frente al despiadado mundo
fuente de su credibilidad e independencia,
ser fiel a su libertad
en el estrecho ámbito
que abarca su vista,
sentir y vivir la vida
con responsabilidad y gozo
e integridad sin medida,
derrotar a la muerte
permaneciendo en la memoria
de personas que le sienten.
TE PALPO EN EL VIENTRE DE TU MADRE
Te palpo en el vientre de tu madre
y noto la dureza con que te afirmas
el empuje con que defiendes tu espacio,
te acaricio con cariño con la esperanza
de transmitirte vibraciones de amor
por el canal que para ti me he abierto
desde mi corazón hasta el final de mi tacto,
poco a poco voy acomodándome
acercando mi oído al vientre de tu madre
mirándola a sus ojos preñados de orgullo
y abrazándome a su cuerpo embarazado
de humanidad acechadora,
me pongo a escucharte con delicado mimo
y empiezo a susurrarte pequeñas caricias orales
para acercarte a mí y para recordarte
que trates bien a tu madre anhelante
ojalá por los ojos de tu mamá
destellos de amor y esperanza me expresases
y llegases a mí en forma de mensajes
porque en ellos sólo encontraría grandeza
de honestidad, ternura y belleza,
con gran amor te cuido
desde mi cercana lejanía
inquieto por lo que queda de trance,
de el voy descontando los días
rogando a Dios por tu bien
y el de tu madre.
PAPÁ, HAZME COSQUILLAS
Papá, hazme cosquillas
me dijo –con una sonrisa pícara y cómplice-
y a unas cosquillas suaves y acariciadoras,
unas exageradas risas y un grito sarcástico,
¡un beso, un beso!
qué complicidad en el afecto,
qué dulzura de sentimientos,
qué amor más profundo y sincero.
Vengan todos los poderes, honores, dineros,
apegos a superficiales y efímeras glorias
y se comparen con sus sencillas caricias
su sonrisa cómplice de amor y agradecimiento.
SE HA MEZCLADO TANTO CONMIGO
Se ha mezclado tanto conmigo
que es mi sangre,
mi dolor, mi angustia,
mi alegría y mi sueño,
nada mío camina
sin el olor de su cuerpo,
nada mío respira
sin el apoyo de sus sentimientos,
se ha diluido tanto en mí
que cuando llora
se derrama en mi pecho,
me río con su boca,
me apasiono con sus besos
y con la luz de sus entrañas
ilumino mi vida
un camino sin posible regreso.
TU AUSENCIA SE APODERA DE MÍ
Tu ausencia se apodera de mí
va trepando por todos mis miembros
enlazándose por los insólitos costados
de mi atenazado y vencido cuerpo.
Tu ausencia devora a dentelladas pausadas
todas las salidas de mi ánimo
conduciéndolo sin respiro hacia ti,
impregnándolo de tu color y tu olor.
Tu ausencia abre en canales
toda la inmensidad de mi corazón,
sólo tus caricias suturarán sus heridas
y tu cariño lo hará latir de amor.
Tu ausencia llena de oscuridad mis días
los encierra en un lúgubre mazmorra
prisionero de amor y lejanía,
de dulce amor sin tu compañía.
Me están pasando los años
en un tris-tras,
me percato cuando reflexiono
y veo en mi mente
acontecimientos de mi vida
y me parecen recientes
y al mirar el calendario
se convierten en viejos escenarios
de mi tiempo adolescente,
la tremenda ilusión que da alas
a mi vida encamina mi frente
a un presente preñado de futuro
de forma radical y vehemente
esos acontecimientos que han tallado
la evolución de mi vida
se alejan irremediablemente
al ritmo vertiginoso de mis impertinentes canas,
se van sin pausa y sin esperanza
de volver a reunirse conmigo
al son de un tris-tras cadencioso
se sumergen en brumas de silencio
como si de un agujero negro se tratase
pues ni sonido emiten
los resplandores del crepúsculo de mi juventud
al abandonar la estancia de mi cuerpo.
TE SORPRENDIÓ
Te sorprendió la muerte agazapada detrás de un sueño,
sigilosamente esperó a que te quedaras indefenso,
sin posibilidad de ayuda sin que nadie cuidara tu aliento,
cuando apareció el socorro tu vida ya había sido devorada en exceso.
Del cruel naufragio sólo diseminados restos
se debatían en el umbral del Finisterre colérico,
todo quedó atrás abruptamente, en un momento,
cómo si todo formase parte de un mal sueño,
de golpe desaparecieron tus años venideros,
solo quedan recuerdos y un miserable desconsuelo.
Mil cielos de testamentarias lluvias ácidas
abastecería el crisol de mi futuro
quebrando con su putrefacto peso
las oníricas alas de mis mañanas
sino dispusiera en el corazón de mi aljaba
de cauterizadoras y afiladas saetas
dispuestas a atravesar las anélidas ventosas
que reviradas succionan mis traslucidas arterias.
en este estío de cielos nuevos
es hora y momento de evaporar el cianuro
que se aposentó en mis predios
y dotar de aire fresco el crisol de mis sueños.
RESTAURACIÓN
En la altiplanicie de mis momentos
quiero emular al bíblico Lot
aunque no sea una Gomorra de lamentos
mis días forzosamente ya ausentados por el tiempo,
sembrar luz en los huecos de mi breve espacio.
Traspasar sombras abortándolas de mis fondos,
y que decisiones nuevas formen muros
de surcos indelebles de auroras propias
argamasa de derribos, pérdidas y experiencias,
cereal que guíe las luces de mi vida.
Vivir sin eclipses la armonía de mi fragilidad
en la incertidumbre de mis dudas y certezas,
expandirme en un horizonte complejo y abierto
a inevitables vientos de valioso fermento
ser, ser ahora doblegando el desaliento.






































