Nicaragua Total*
“…Cuando lo supe no lo podía creer, esto era justo lo que estábamos buscando. ¡Parecía como si nos hubiesen preguntado personalmente qué tipo de viaje nos gustaría tener! Ya hemos hablado de este servicio a varios amigos de diferentes países que ahora están deseosos de venir a conocer Nicaragua”. – John y Sara (U.S.A.)
“Desde el principio mi novio y yo queríamos tener una experiencia única, exótica, sentirnos verdaderos nicas… ¡Y lo conseguimos! Tres desconocidos nos asaltaron, acuchillaron a mi novio (hubo que recortarle el intestino para que sobreviviera) y luego me violaron; pero lo mejor vino en el hospital. ¡Un auténtico hospital nica! Sin medicinas, con cortes de electricidad, ¡y con ese hedor tan característico! Les aseguro que no van a quedar defraudados”. – Petra (Holanda)
“Nada más emocionante: escabullirme con mis artesanías y malvenderlas a los visitantes de bares y restaurantes en las playas. Lo mejor es cuando los dueños se dan cuenta y tratan de cazarte, ya me han agarrado dos veces, la primera me echaron agua caliente y la segunda después de golpearme, llamaron a la policía por sospecha de robo. ¡Apenas tengo veinte y ya sé lo que es un centro de detención en Nicaragua! Además me quitaron el producto de mis ventas; pasé dos días sin comer” – Karl (Suecia)
“¡Nunca pensé que esto podía hacerse! ¡Tres horas de camino para conseguir agua! Después de dos días sin agua en la comarca de Los Naranjos, todos los pozos secos y una sed abrazadora, yo me sentía realmente excitada. Tres horas a pie, caminando en un terreno quebradizo y árido ¡Realmente esto sí es estar vivo! Sobre todo porque el agua que alcancé a traer solo duró un día”. – Johanna (Alemania)
“Yo buscaba lo más exótico posible, hasta para la mayoría de nicas del Pacífico. Siempre me gustó el buceo. Me hice contratar por una empresa pesquera de Puerto Cabezas (algunos le llaman Bilwi) como pescador de langostas; las condiciones laborales eran indecentes y el salario miserable. Mi salud sufrió un deterioro considerable, pero lo que lo hizo más real fue que durante mi estancia se vino un huracán que destruyó todo; a mí me sorprendió en altamar, pasé una semana a la deriva; cuando me rescataron y volví a tierra firme supe que la casita donde vivía no existía más, de hecho, nada estaba en pie. Perdí los pocos ahorros que tenía, me quedé sólo con lo que llevaba puesto. No puedo describirles la emoción que tuve al verme rodeado por tal devastación, no se compara para nada con el paracaidismo o el hiking extreme”. - Garrett (Australia)
Estos, amigos y amigas que visitan Nicaragua, son comentarios sobre nuestra última oferta en cuanto a turismo extremo. Somos una empresa líder en el ramo; si las excursiones a volcanes, las actividades de caridad, las visitas a bares alternos o los romances con nativos no son suficientes, nosotros les ofrecemos una verdadera experiencia: ¡la oportunidad de vivir como auténticos nicaragüenses! Le ofrecemos una Nicaragua… ¡Total!
Tenemos organizado todo un paquete de deportes extremos:
• Programas para ubicar a nuestros clientes como vendedores ya sea en los semáforos de Managua, o en las calles de León, Masaya o Estelí (en este caso con sus debidos carritos, panas, canastos o carretones).
• Como bacheros durante la jornada sobre alguna carretera en pésimas condiciones.
• Obreros semiesclavos de sol a sol en las zonas francas.
• Para las damas existe un plan de prostitución de alto riesgo en Chinandega y Granada.
¡Y muy pronto usted tendrá la oportunidad de churequear!
¿No le bastan las fotos, los documentales y las evocaciones románticas de revoluciones ajenas? ¿Quiere sentirse consciente de la desigualdad? No lo dude más. ¡Contáctenos! Nosotros lo convertimos en un verdadero ciudadano del tercer mundo.
A nuestros abonados les informamos que dentro de poco estará listo nuestro paquete “Sea usted también un indocumentado”. Esperen más información.
*Este texto, con algunas variantes introducidas por el autor y Daniel Pulido fue publicado en formato de plegable o brochure junto con Des Honoris Causa, número 15, año 3, Enero – Febrero de 2008
Omar Elvir (León, Nicaragua, 1982). Estudió Derecho en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua - León de donde egresó en 2005. Entre 2002 y 2003 junto con otros estudiantes universitarios participó en la revista estudiantil “El Agujero” que duró tres números. A partir de 2005 edita con Michele Mimmo, Daniel Pulido y Douglas Téllez la publicación literaria Des Honoris Causa.






































