
PAUL ÉLUARD: GRAN POETA SURREALISTA
por JOSÉ MARTÍNEZ FERNÁNDEZ
Cuando el planeta vivió su primera guerra mundial (1914-1918), surgió una poesía que en su eje vital propugnaba la negación de todo, es decir una especie de destrucción de lo existente, porque la guerra era la expresión central de aquel mismo nihilismo. Esa fue la propuesta Dadá de Tristán Tzara, a la que se unieron varios poetas, la mayoría de los cuales, al creer que ésta era una proposición sin claro fin, se escindieron y crearon el surrealismo o superrealismo, en una propuesta de hacer supuestamente-a través del arte- un mundo más ranozable y justo. El primer manifiesto surrealista se realiza en 1924, el mismo año en que muere Lenin. Es una época en que muchos creen está surgiendo un mundo mejor, encabezado por la URRS. De allí que muchos poetas surrealistas se hayan integrado o acercado a los partidos comunistas. La mayoría de los surrealistas siguió siendo fiel a esta opción utópica hasta el fin de sus vidas, pero algunos prontamente se alejaron de los cantos vacuos de los nuevos redentores. Hoy ya desaparecida la Unión Soviética, resurgen otros fundamentalismos -el religioso y el imperialista- con la misma ansia de sangre y exterminio colectivo. Es la imagen que dejan los ataques extremistas de parte del mundo musulmán contra parte del mundo supuestamente cristiano: aquel que vive en las fauces de Estados Unidos de Norteamérica y la violenta respuesta militar que esta nación realizó contra el país que apoyaba a sus enemigos. Una especie de holocausto en que el armamento "refinado" y "moderno" ha estado presente para matar seres humanos.
Los poetas surrealistas fueron hombres que también vivieron una época de extremo belicismo, como ya lo señalamos, y de allí surgió una parte de su propuesta literaria. Por suerte la poesía de los surrealistas suele estar en un plano no delirante ni sectario y menos panfletario y es por ello que la poesía de estos autores sigue teniendo importancia para los hombres dignos, para todos los hombres dignos, a pesar de la complejidad que sus textos suelen tener para los neófitos e incluso para muchos de los que leen constantemente poesía.
Paul Eluard, francés, muy célebre por su poema LIBERTAD es el autor de los dos bellos poemas que a continuación incluimos.
EN EL CORAZÓN DE MI AMOR
Un hermoso pájaro me muestra la luz
Que aparece claramente en sus ojos
Un pájaro que canta sobre la bola de muérdago
En medio del sol.
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Los ojos de los animales cantores
Y sus cantos de cólera o de hastío
Me prohíben dejar este lecho
Donde pasaré la vida.
El alba en países sin encanto
Toma las apariencias del olvido
Y si al alba una mujer conmovida se adormece
Al caer de cabeza, su caída la ilumina.
Constelaciones,
Conocéis la forma de su cabeza.
Aquí todo se oscurece:
El paisaje se completa, las mejillas se encienden
Las masas disminuyen y circulan por mi corazón
Unidas al sueño.
¿y hay quién quiera tomar mi corazón?
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Jamás soñé con noche tan bella
Las mujeres del jardín tratan de besarme
Sostenes del cielo, los árboles inmóviles
Abrazan fuertemente la sombra que los sostiene.
Una mujer de corazón pálido
Guarda la noche en sus vestidos
El amor ha descubierto la noche
Sobre sus senos impalpables.
¿Cómo poder gozar de todo?
Mejor borrarlo todo.
El hombre de la movilidad total
Del sacrificio total, de la conquista total
Duerme. Duerme, duerme, duerme.
Borra con sus suspiros la noche minúscula, invisible.
No sufre ni frío ni calor.
Su prisionero se ha evadido para dormir
No está muerto, duerme.
Mientras dormía
Todo lo asombraba,
Jugaba ardorosamente,
Miraba,
Oía.
Su última palabra:
"si volviera a empezar, te encontraría sin buscarte".
El duerme, duerme, duerme.
En vano el alba alza la cabeza,
Él duerme.
TÚ LA ÚNICA
Tú la única y escucho las hierbas de tu risa
A ti te arrebata tu cabeza
Y desde lo alto de los peligros de muerte
Bajo los globos enmarañados por la lluvia de los valles
Bajo la pesada luz bajo el cielo de tierra
Tú engendras la caída.
Los pájaros ya no son refugio suficiente
Ni la pereza ni la fatiga
El recuerdo de los bosques y de los arroyos frágiles
En la mañana de los caprichos
En la mañana de las caricias visibles
En la clara mañana de la ausencia la caída.
Las barcas de tus ojos se extravían
En el encaje de las desapariciones
El abismo es revelado que los otros lo extingan
Las sombras que tú creas no tienen derecho a la noche.







































saludaros
Y agradeceros vuestros trabajos. Que andeis por aqui es toda una fiesta.
Pronto llegara abril y por tercer año consecutivo celebraremos la SEMANA DE POESIA SALVAXE a la cual seria un lujo teneros por aqui y que os hicierais eco de su existencia. En unos dias os haremos llegar informacion concisa sobrre la misma, participantes, actos, incursiones, etc.
Por ahora, un abrazo y salud