
POR MARIETTA MORALES RODRÌGUEZ
Los pueblos se construyen a base de la poesìa y de la historia . Es un binomio universal en el sentir de un canto èpico , històrico y social . Màs aùn en nuestro norte , donde el viento de la fuerza del desierto . Es reconciliarse con el palpitar de la verdadero nortinidad , alejados de los discursos añejos y regionalistas y lleno de lugares comunes . Es ver la belleza y la fortaleza de una tràgica historia , en el texto de la Profecìa del Padre Negro , del escritor Arturo Volantines : en el resplandor de los ecos de Copiapò . Es la voz de los arenales de un guerrero que relata la muerte de Copiapò , con la fuerza de esos bailes ancestrales despuès de una larga agonìa . Es la remembranza de las grandes esperanzas , antes que la señora de la muerte venga a asolar el pueblo . Es el amor universal de la voz del poeta , como el sonido de ese Popol -Vuh , donde la muerte entra en pugna con la vida . Es el renacer desafiando la imagen de esa madre momificada , donde la presencia femenina es la sacerdotisa de todas esas batallas , en la soledad de una mina perdida . Son los descendientes de esas noches eternas , donde el Alicanto apago su voz . Es ver la fotografìa de esa Ave Fènix que se levanta de las cenizas , como la orquesta de una fiesta que inicia el comienzo de una nueva historia . Es el camino de una larga noche de soledad y desolaciòn , con el descontrol de las chicas de vida alegre que sueñan con ser reinas de un valle perdido . Hay un cierto sabor bìblico , con el camino de ese mar abierto por Moisès : por ese lago de plata que empezarà a desbordar por los truenos . Hay Atacama . Hay poesìa .... Tras miles de bramidos , de arrapatas en la cèlula , al fin veremos en el ojo terracota del mundo : el amanecer . Mi Dios volverà a relinchar desde el infinito de los huesos trastornados : nos amasaremos con el humus de Copiapò; ! seremos la colibrì ! , el desierto recièn sembrado; el brotado Sarmiento de Atacama...






































gratitud
Estimados Compañeros:
gracias por la publicación, especialmente a los sostenedores de la página. También a Marietta.
El D. de Atacama también existe. En cualquier lugar del mundo resulta más fácil saber de él. Pero en Chile, ese Chile centralista y adueñado la literatura, pareciera que el Norte literario no existe. Pero no sólo es responsabilidad de nosotros; ya lo decía, Mario Bahamonde. Basta con saber quiénes son los jurados de los concursos del Fondo del Libro. Además,la Organización de los
Escritores de Chile es sólo de Santiago y de algunos “apitutados”. Por ello, lo
que usted aportan muy bien apunta a romper desde el mundo del Norte el
centralismo excluyente. La verdad que la literatura atacameña existe en el
mundo y con eso basta.
Un abrazo,
Arturo Volantines