
UN POEMA DE PABLO NERUDA
SELECCIÒN DE TEXTO MARIETTA MORALES RODRÌGUEZ
En vìsperas de Fiestas Patrias nace mi sano sentido de chilenidad en torno a las comidas y simplemente me olvido de las dietas y me dejo llevar por los platos tipicos de nuestro paìs . Es emocionante comer un caldillo de congrio despuès de un carrete intenso , de la fiesta de un matrimonio , comerlo en la Plaza del Mercado en Antofagasta , con un buen vino , aunque sea vino de caja . Me encanta , me trae gratos recuerdos , solamente sentir el aroma me provoca sensaciones placenteras . Oda al caldillo de congrio , es mi poema favorito . Es mi conexiòn Nerudiana , tal vez porque soy una sibarita aùn no asumida y Don Pablo Neruda si que era sibarita de lomo y tomo . Aqui va el poema :
ODA AL CALDILLO DE CONGRIO
En el mar
tormentoso
de Chile
vive el rosado congrio ,
gigante anguila
de nevada carne .
Y en las ollas
chilenas ,
en la costa ,
naciò el caldillo
gràvido y suculento ,
provechoso .
Lleven a la cocina
el congrio desollado ,
su piel manchada cede
como un guante
y al descubierto queda
entonces
el racimo del mar ,
el congrio tierno
reluce
ya desnudo ,
preparado
para nuestro apetito .
Ahora
recoges
ajos ,
acaricia primero
ese marfil
precioso ,
huele
su fragancia iracunda ,
entonces
deja el ajo picado
caer con la cebolla
y el tomate
hasta que la cebolla
tengo color de oro .
Mientras tanto
se cuecen
con el vapor
los regios
camarones marinos
y cuando ya llegaron
a su punto ,
cuando cuajò el sabor
en una salsa
formada por el jugo
del ocèano
y por el agua clara
que desprendiò la luz de la cebolla ,
entonces
que entre el congrio
y se sumerja en gloria ,
que en la olla
se aceite ,
se contraiga y se impregne .
Ya solò es necesario
dejar en el manjar
caer la crema
como una rosa espesa ,
y al fuego
lentamente
entregar el tesoro
hasta que en el caldillo
se calienten
las esencias de Chile ,
y a la mesa
lleguen recièn casados
los sabores
del mar y de la tierra
para que en ese plato
tù conozcas el cielo .






































