Apoya a la revista y editorial Cinosargo con un donativo vía paypal

Síguenos en Twitter

Web de Cinosargo Ediciones

logosargooooedic.jpg

Página web de Cinosargo Ediciones

LIBROS IMPRESOS DE CINOSARGO (17 libros a la fecha)

Dibujo1SARGO_VENTAS.jpg

Cinosargo Editorial

¿Dónde adquirir nuestros libros?

Descargar el catálogo de la editorial en pdf

EN ARICA, EN LIBRERIA CINOSARGO

GALERIA SAN MARCOS, MAIPU 115 - LOCAL 17

PEDIDOS DIRECTOS A LA EDITORIAL Y ENVÍOS DESDE REGIÓN O EL EXTRANJERO CONSULTAR A:

CARROLLERA@HOTMAIL.COM O AL CELULAR: 0056-9- 98566401


en Santiago estamos en Ciudad Letrada, Estrofas del sur, Librerías Fariña, Librería Cuarto Propio y Metales Pesados.

y en Lima, en librería Inestable en la calle Porta de Miraflores, signado con el número 185-B, donde atiende de 2:00 a 7:00 pm.


Desde el extranjero y a todo Chile vía internet, en buscalibros.cl

Novela Negra de Juan Podestá Barnao
El libro de las revelaciones de Víctor Munita
Carne de Daniel Rojas Pachas

Proyecto Apocalipsis de Andrés Olava * Eduardo Cuturrufo

Nómada de Eduardo Rojas Pachas * Esteban Morales

Gorakhnath de Joel Vril

La Maldición de los Whateley´s de Pablo Espinoza Bardi

Raíz de Uno de Fernando Rivera Lutz
Descargar el catálogo de la editorial en pdf


Descargar el catálogo de la editorial en pdf

Nomada_1.jpg

Nómada

Antología Gráfica del cuento Chileno

del siglo XX

(Comic - Editorial Cinosargo)

1298644364393-Documento-1-p_gina1.jpeg

El Libro de las Revelaciones

por Víctor Munita Fritis

(Poesía -Editorial Cinosargo)


13-5-2011_17.5.5_1.jpg

Necrospectiva Vol.2

"Cuentos de Gore, de locura y de muerte"

de Pablo Espinoza Bardi

(Relatos -Editorial Cinosargo - Colección Necro-Files)


8-6-2011_20.6.5_1.jpg

Carne

de Daniel Rojas Pachas

(Poesía -Editorial Cinosargo)

279614_2062251109923_1054076434_32302116_3252942_o.jpg

Proyecto Apocalipsis

de Andrés Olave / Eduardo Cuturrufo

(Narrativa -Editorial Cinosargo)

 

Descargar el catálogo de la editorial en pdf

averigua más de nuestra editorial en www.cinosargo.com

 



SELECCION DE RELATOS: Amado Nervo

Enviado por Corresponsal cinosargo el 10/09/2008 a las 15:28
Corresponsal cinosargo

 

anervo.jpg

 

SELECCION DE RELATOS

(CUENTOS MISTERIOSOS)

Amado Nervo

 

EL OBSTACULO

 

Por el sendero misterioso, recamado en sus bordes de exquisitas plantas en flor y alumbrado blandamente por los fulgores de la tarde, iba ella, vestida de verde pálido, verde caña, con suaves reflejos de plata, que sentaba incomparablemente a su delicada y extraña belleza rubia. Volvió los ojos, me miró larga y hondamente y me hizo con la diestra signo de que la siguiera.

Eché a andar con paso anhelado; pero de entre los árboles de un soto espeso surgió un hombre joven, de facciones duras, de ojos acerados, de labios imperiosos.

–No pasarás –me dijo, y puesto en medio del sendero abrió los brazos en cruz.

–Sí pasaré –respondíle resueltamente y avancé; pero al llegar a él vi que permanecía inmóvil y torvo.

–¡Abre camino! –exclamé.

–No respondió.

Entonces, impaciente, le empujé con fuerza. No se movió.

Lleno de cólera al pensar que la Amada se alejaba, agachando la cabeza embestí a aquel hombre con vigor acrecido por la desesperación; mas él se puso en guardia y, con un golpe certero, me echó a rodar a tres metros de distancia.

Me levanté maltrecho y con más furia aún volví al ataque dos, tres, cuatro veces; pero el hombre aquel, cuya apariencia no era de Hércules, pero cuya fuerza sí era brutal, arrojóme siempre por tierra, hasta que al fin, molido, deshecho, no pude levantarme…

¡Ella, en tanto, se perdía para siempre!

Aquella mirada reanimó mi esfuerzo e intenté aún agredir a aquel hombre obstinado e impasible, de ojos de acero; pero él me miró a su vez de tal suerte, que me sentí desarmado e impotente.

Entonces una voz interior me dijo:

–¡Todo es inútil; nunca podrás vencerle!

Y comprendí que aquel hombre era mío.

 

LA SERPIENTE QUE SE MUERDE LA COLA

 

Me pasa frecuentemente, doctor –dijo el enfermo– que al ejecutar un acto cualquiera paréceme como que ya lo he ejecutado.

No sé si usted experimenta alguna vez esta sensación tan rara y penosa. Hay amigos que me afirman, quizá por conso­larme, que a ellos íes sucede otro tanto, de vez en cuando. Pero en mí, el caso es frecuentísimo. Hablo, y apenas he pronuncia­do una frase, recuerdo, con vivacidad punzante, que ya la he pronunciado otra vez. Veo un objeto, e instantáneamente me doy cuenta de que ya lo he mirado de la misma suerte, con la misma luz, en el mismo sitio... Le aseguro, doctor, que esto se vuelve insoportable. Acabaré en un manicomio...

Ahora mismo –prosiguió– siento, recuerdo, estoy seguro de que ya, en otra u otras ocasiones, he descrito mi enferme­dad a usted; sí, a usted, en iguales términos, en la misma ha­bitación esta... Usted sonreía, corno sonríe ahora. ¡Es horri­ble! Hasta el chaleco de piqué labrado que lleva usted lo lle­vaba entonces. Todo igual.

La teoría de las reencarnaciones pudiera dar una sombra de explicación al caso; pero sólo una sombra; porque si he vivi­do ya otras vidas, han sido diferentes... en distintas épocas, con distintos cuerpos. ¿Por qué entonces veo las mismas cosas?

El doctor se acarició la barba (que usaba en forma de aba­nico). Esto de acariciarse la barba es un lugar común que vie­ne muy bien en las narraciones... Se acarició la barba y empe­zó así:

–El caso de usted, amigo mío, es demasiado frecuente, aunque en esta vez acuse una intensidad poco común, y tie­ne dos explicaciones: una fisiológica y otra filosófica. Según la primera, su sensorio de usted, instantánea, mecánicamente, registra los fenómenos exteriores, que le transmiten las neu­ronas. Lo que usted ve u oye, queda fijado en su cerebro con rapidez extraordinaria, gracias a una sensibilidad especial; pero queda registrado, sin que usted se dé cuenta de ello. Ahora bien; después de este registro (una fracción de segundo después), usted se entera de que ve un objeto, de que oye una frase, ya vistos y oídos a hurtadillas de su conciencia. Enton­ces, naturalmente, la memoria de usted se acuerda de la im­presión anterior (aunque sea en esa fracción de segundo) a la otra, y este recuerdo le proporciona a usted la sensación de duplicidad de que me habla.

Por tanto –concluyó el doctor– no debe alarmarse. El fe­nómeno, en suma, sólo prueba la excelente conductibilidad de sus células nerviosas, la diligencia con que se opera la transmisión de sensaciones entre los sentidos y el cerebro, y significa que tiene usted una naturaleza privilegiada, que res­ponde admirablemente a toda solicitud exterior.

El enfermo, visiblemente tranquilo, dejó oír un suspiro de satisfacción.

–¿Y la segunda explicación, doctor? –preguntó.

–La segunda explicación es un poco más honda... Nos la da todo un sistema filosófico, cuyos patrocinadores han sido hombres de la talla de un Federico Nietzsche3, un Gustavo el Bon y un Blanqui.

Puede sintetizarse así: «Dado que el tiempo es infinito, y que el número de átomos de que se compone la materia es li­mitado, se deduce que los mismos sistemas de combinacio­nes deben fatalmente reproducirse»; es decir, que el sistema de combinaciones que, al cabo de más o menos milenarios, le permitió a usted nacer y vivir, tiene que volverse a dar afortiori, al cabo de un número w de siglos, de milenarios, de pe­ríodos, de ciclos, de lo que usted guste, ya que, matemática­mente, esas combinaciones, por numerosas que usted las su­ponga, no son infinitas. ¿Me entiende usted?

–Sí, doctor, perfectamente; pero eso que usted dice es es­tupendo.

–Estupendo y lógico, amigo mío.

El gran Flammarion6, en una de sus más sugestivas páginas, supone que, dada la infinidad de mundos, puede formarse en la infinidad del espacio un planeta idéntico al nuestro, donde acontezcan idénticas cosas; que pase por idénticos períodos geológicos, para reproducir la historia de los hombres, sin una tilde de menos. En ese planeta vuelven a guillotinar a Luis XVI, el 21 de enero de 1793.

... Pero no es necesario ampliar la hipótesis. La teoría orto­doxamente científica, absolutamente matemática de lo limitado de las combinaciones atómicas, nos lleva, aun sin salir de este mundo que habitamos, a la inevitable conclusión de que el concurso de infinitamente pequeños que, dadas tales o cuales circunstancias produjo al hombre llamado Pedro o Juan, ha producido ese mismo hombre n veces en la sucesión de los tiempos... y lo producirá todavía...

Así, pues, usted como yo, como todos, ha vivido, quién sabe cuántas veces, la misma vida, y la ha de vivir aún, en el eterno recomenzar de los siglos, simbolizado por la serpiente que se muerde la cola...

Pero –exclamó el doctor– basta por hoy de filosofías. Necesita usted alimentarse bien y a sus horas. Son ya las ocho. Vaya a tomarse los mismos huevos pasados por agua y la mis­ma leche que se ha bebido usted en tantas otras existencias idénticas.

 

«CHEZ-NOUS»

 

–Pero, señor, yo no le he permitido a Ud., que me bese....

–¡Ah, señorita! no se alarme Ud., chez nous, es la costumbre. Los caballeros besan a las damas en la boca, una vez que están presentados.

C’est dróle, murmura la francesita entre incrédula y pensativa.

Un hispanoamericano fuma en un tranvía, y el conductor le reprende con la verbosa solemnidad francesa.

–Ud. perdone, chez nous fuma uno donde quiera. Chez nous es el salvoconduto par excelencia, la disculpa de las disculpas, el pilatesco lavado de manos ante todas las incorrecciones.

¿Se infringe un reglamento de policía, se comete una Taita de educación, se pone uno en ridículo, escandaliza uno el buen sentido del parisiense burgués?

– Pues Uds. dispensen, chez nous así se acostumbra.

Y el francés, épaté, vese forzado a repetir con cierta condescendencia:

Qu’es ce qu’on va faire... chez lui c’est comme ça

Chez nous es un país fantástico que todo latinoamericano lleva en el bolsillo para uso inmediato. ¿Que descubre un defecto, una fealdad, una rutina de Paris? ¿Pues chez nous es muy distinto....

Le gusta una mujer, la sigue diciéndole más flores de las que puede contener un mocetón. La francesa se enoja, le echa en cara su proceder, y el Tenorio, con un acento más 6 menos pronunciado, responde ingenuamente:

Chez nous c’est comme ça, c’est l’habitude.

¡Oh! cómodo y delicioso chez nous! Llave de oro para abrir todas las puertas, pase para cometer todas las atrocidades.

Los franceses hacen cola (font la queue) por riguroso orden de llegada para entrar a un tranvía, comprar un boleto. El hispanoamericano se adelanta incuestionablemente, reparte dos o tres codazos, y cátalo a la vanguardia de los que esperan.

El pueblo protesta.

–Maladroit!

–C’est un abus.

–Mal élevé!

El americano responde:

Chez nous on ne fait pas de queue.

Los franceses exigen pasaporte, ó papeles de identidad para todo.

El latinoamericano jamás los lleva consigo, y responde solemnemente:

Chez nous, puede uno viajar sin pasaporte. Somos un país libre.

Los franceses encienden sus cigarrillos con pajuelas de azufre.

–Ches nous hay cerillas magníficas.

Los franceses fuman un tabaco deteslable: Dans les cigarettes du Gouvernement français, decía no ha mucho un yankee humorista –il-y-a tout... même du tabac.

Ches nous ¡qué espléndido tabaco!

Los tranvías parisienses caminan con lentitud.

Ches nous nueve puntos bien contados.

En París las cantinas tienen terrazas. Para beber hay que sentarse.

– «¡Oh! Ches nous se ingurgita uno diez cognacs, de pie, junto al mostrador.

»Vous comprenez, c’est plus pratique....»

Pero un día las costas de Francia se desvanecen ante el regionalista viajero, y al llegar éste a América, la nostalgia le recibe en la playa. Entonces.... ¡Oh! Entonces, ante la realidad implacable, ante el dorado recuerdo lejano, el hombre del chez nous se acaba y nace otro, otro que no cesa de repetir en medio del atraso y la miseria ambientes:

¡Oh! en París....

 

 

 

Publicidad por Bligoo.com

Sitios que enlazan este artículo:

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS

Directorios

Itinerario, directorio cultural de Hispanoamérica bannertr.jpg Page copy protected against web site content infringement by Copyscape Blogalaxia
Phoenix Web Design   /   Paginas Web 1abaestudio.com

Directorio de blogs Zuloblog vuelos barcelona londres Poetry Art Blogs - BlogCatalog Blog Directory blogs

  Directory of Literature Blogs  Adoos

 Mi Ping en TotalPing.com Directorio Web - Directorio de Páginas Webs directorio de blogs Blogs México

iPing-it!   BlogsPeru.com  blogarama - the blog directory

directorio de blogs    directorio de weblogs. bitadir  

MundoInicio  Xanky Bitacoras.com Directoriomaestro.com

GoLedy.com  Blogs Dominicanos  blog search directory

avisos gratis  Top Blogs

Directorio de blogs    Creative Commons License Cinosargo by Daniel Rojas Pachas
Literature

planetachileno.cl estamos en
PlanetaChileno.cl

 

BITÁCORAS DE CINOSARGO


28-4-2009 7.4.14 1.jpg 28-4-2009 7.4.25 4.jpg
28-4-2009 7.4.39 1.jpg

9-5-2009 9.5.36 1.jpg

  10-5-2009 8.5.5 1.jpg

Quienes Somos.

Cinosargo Home

En línea desde el 17/5/08

Director: Daniel Rojas Pachas.

Coordinadores Generales: Milvia Alata Tejedo, Daniel Rojas Pachas.

Editores: Daniel Rojas Pachas, Edgard Lara

Redactores de Cinosargo

Cinosargo, es una revista de arte y literatura que nace desde el extremo norte de chile (Arica) y tiene como finalidad, generar en este medio virtual, sin fronteras, un movimiento que impulse a otros cronistas, amantes y estudiosos de las letras, música y cine, a indagar y explorar, en torno al ambiente, historia y perspectivas, en el campo creativo de las diversas áreas de expresión. (Leer más)

CÓMO COLABORAR CON REVISTA CINOSARGO

COMO COLABORAR EN LA REVISTA CINOSARGO
PASOS A SEGUIR PARA PUBLICAR


1. En esta Revista se aceptan colaboraciones en los siguientes géneros: Poesía, narrativa, obras dramáticas, ensayo y crítica Literaria, artículos y reseñas de obras, siempre y cuando se ponga en claro en el documento o en el asunto del mail, el tipo de colaboración que se envía.

2. La colaboración será mandada como dato adjunto al siguiente correo carrollera@hotmail.com

3. Para la extensión de los trabajos se tendrá en cuenta las siguientes especificaciones: Para Poesía: un mínimo de 3 poemas y un máximo de 10. Para Narrativa: un máximo de un cuento o fragmento de novela que no excedan las 15 páginas (en casos especiales se podrá publicar una novela corta que no exceda las 40 paginas, textos más extensos se pueden publicar a través de un fragmento que acompañe un vínculo para su descarga en formato pdf). Para Artículos, reseñas y crítica literaria: un mínimo de una página.

(Leer completa la pauta de colaboración)

Si tu interés es el arte y la cultura y en especial el mundo de las letras y deseas participar de Cinosargo, o enviar tus poemas o relatos a esta primera red de corresponsales literarios y artísticos, no importa donde estes, te invitamos a comunicarte al mail: carrollera@hotmail.com

Suscríbete a Cinosargo

qwqwwq.JPG

Enter your email address:

Delivered by FeedBurner

2008/07/20

EBOOKS DE CINOSARGO

REVISAR TODAS LAS EDICIONES

EN ESTE LINK.

Aguante Barreda de Alejandro Colliard

Leer   o   descargar.


antoooll.JPG

“Un poema siempre será nada más que un poema”  (Cinosargo / Groenlandia 2010)

Leer y descargar desde scribd

descargar desde nuestro servidor de modo directo:

ANTOLOGIA_JOVEN_CHILENA.pdf

 

REVISAR TODAS LAS EDICIONES

EN ESTE LINK.