Forma parte de Cinosargo.

Si tu interés es el arte y la cultura y en especial el mundo de las letras y deseas participar de Cinosargo, o enviar tus poemas o relatos a esta primera red de corresponsales literarios y artísticos, no importa donde estes, te invitamos a comunicarte al mail: carrollera@hotmail.com

 

FACEBOOK CINOSARGO.

images.jpg

NUESTRO BANNER

minibanner.jpg

Visitantes.

En estos momentos hay 17 personas visitando "Cinosargo"

LIBROS DE CINOSARGO

carrizales222.JPG

Intromisiones, radiogramas y telegramas de Wilfredo Carrizales - Antología de poesía y fotografía. (leer)

Cuentos de Parinacota. Autor: Juan Carlos Mamani Morales (leer) o (decargar)

 

"respirar puede ser un fracaso"

de Yamila Greco

Leer  o   descargar

 

Aguante Barreda de Alejandro Colliard

Leer   o   descargar.

 

 Antología de nuevos narradores Arica - Antofagasta

Leer    o  descargar.

gramm.JPG

Gramma: Editorial Cinosargo

reali.JPG

"Realidades Dialogantes"

Editorial Cinosargo

Visite CONTRAFUERTE

Visite La calle Passy 061

Pincha la imagen y lee en nuestra...

Dibujo1.JPG

Visite la Santísima Trinidad de las cuatro esquinas.

La Santísima Trinidad de las 4 esquinas es un proyecto Literario de Editorial y Revista Cinosargo

Integrado por: Daniel Rojas Pachas, Violeta Fernández, Oliver Beltrán y Soledad Echegurú.

TALLER DE COMIC ENGRANAJE

TdC_LOGO_by_CrapDepot.jpg

Contenidos por fecha

lun mar mié jue vie sáb dom
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28

Contenido de Febrero 2010

Noticias y notas

JUEVES DE BOHEMIA LITERARIA: ENCUENTRO LITERARIO CON ALBERTO PAUCAR (leer)

Presentación de las Memorias del Traductor francés, Cluade Couffon (leer)

Presentación de los libros de poesía Instalación de Juan  W. Yufra y Mandala de Hugo Yuen.(leer)

Estrenamos el número XIV de revista La Santísima Trinidad edición enero del 2010 (leer)

Estrenamos el número XX de Revista Cinosargo edición enero del 2010 (leer)

Autores

WITOLD GOMBROWICZ, MUSSOLINI, HITLER Y STALIN (leer)

CARTAS A PEPECHE (leer)

Poesía invitados

Poemas de Jorge Manzanilla (leer)

Comic, arte visual, teatro y pintura

Videos

Narrativa.

El anónimo exhibicionista secretamente enamorado (leer)

EL PAPELITO AZUL (leer)

DESPEDIDA (leer)

Filosofía y pensamiento.

GIANNI VATTIMO:  La crisis de la subjetividad de Nietzsche a Heidegger (leer)

Ensayos, crónicas y obras de nuestros autores.

Daniel Rojas Pachas

¿Por qué es tan artificial hablar de generaciones literarias?. (leer)

José Martínez Fernández

LOS GRANDES HÉROES DE AMÉRICA LLEGAN AL CINE ESPAÑOL (leer)

LIBERTARIOS O ANARQUISTAS (leer)

Arturo Volantines

Rodrigo Ramos Bañados

Wilfredo Carrizales

LA SALAMANDRA (leer)

Rolando Gabrielli

Salinger, la muerte del pez banana (leer)

Bolaño vs Bolaño (leer)

Arturo Ruiz

RAZONES PARA UNA POLÍTICA DE APOYO AL ARTE (leer)

Violeta Fernández Riquelme

Ignacio Cardenal

Invitados

Amanda Espejo

COMENTARIO acerca de VERBALÍA (leer)

Ana Montrosis

Presentación del libro Superhéroe de Gonzalo David Por Ana Rüsche (leer)

¿Por qué es tan artificial hablar de generaciones literarias? Por Daniel  Rojas Pachas (leer)

EDICIONES ANTERIORES

EDICIÓN DE MAYO 50 NOTAS: (leer)

EDICIÓN DE JUNIO 192 NOTAS (leer)

EDICIÓN DE JULIO 285 NOTAS (leer)

EDICIÓN DE AGOSTO 269 NOTAS (leer)

EDICIÓN DE SEPT. 250 NOTAS (leer)

EDICIÓN DE OCTUBRE 173 NOTAS (leer)

EDICIÓN DE NOVIEMB. 160 NOTAS (leer)

EDICIÓN DE DIC. 217 NOTAS (leer)

2009

EDICIÓN DE ENERO 09 - 260 NOTAS (leer)

EDICIÓN FEBRERO 09-215 NOTAS (leer)

EDICIÓN DE MARZO 09 -219 NOTAS (leer)

EDICIÖN DE ABRIL 09 -207 NOTAS (leer)

EDICIÖN DE MAYO 09 -180 NOTAS (leer)

EDICIÖN DE JUNIO 09 -180 NOTAS (leer)

EDICIÓN DE JULIO 09 - 177 NOTAS (leer)

EDICIÓN DE AGOSTO 09 -151 NOTAS (leer)

EDICIÓN DE SEPTIEMBRE 09 -124 NOTAS (leer)

EDICIÓN DE OCTUBRE 09 -110 NOTAS (leer)

EDICIÓN DE NOVIEMBRE 09 - 94 NOTAS (leer)

EDICIÓN DE DICIEMBRE 09 -106 NOTAS (leer)

2010

EDICIÓN DE ENERO 2010-105 NOTAS (leer)



Webs Amigas.


bannercarrocn9.jpg
1206642274fya9.jpg

Dibujo988998.JPG
LOGORED_FINAL2_bajaPARAYOUTUBE.jpg
asolapo_logo.jpg

velocet2km8.jpg

coleg.jpg
malcinosargo.jpg
Yo pertenezco a ContenidosLocales.clrecreo2.jpg
12-2-2009 18.2.47 1.jpg
agostojunio25de2008-771934.jpg
dardo.png
tcreacionlit.jpg
mancha_1.50_negro.jpg
13-4-2009 8.4.27 1.jpg
drag.jpg
ssdsds.jpg
banner copy.jpg
3poeta.jpg
ediciona.jpg
ARIEL.jpg
213933_Nuovaimmagine2.jpg
nuevo3sa9.png
cleplr1.jpg
7yq5b0y.jpg
Biblioteca Digital Leonesa
top.jpg
palabras_diversas.jpg
novawk9.jpg
caz8lx2.jpg

botonmorrocotudogk0.jpgdocbh6.jpg
dibujo15ge1.jpg
titulo_deshonoris_01.jpg
heroedevinetaup0.jpg
seatrj3.jpg
futurista12ay5.jpg
LogoLetrasdeChile.jpg
Salc_Logo.jpg
logo_sech.jpg

78ux6.jpg
Contador
ON-line desde el 17/05/2008

La página de concursos

Cargando contenidos...

Anticuentos de Mario Halley Mora

Enviado por Corresponsal cinosargo el 10/09/2008 a las 14:32
Corresponsal cinosargo

image004-17.jpg

 

Anticuentos de Mario Halley Mora

 

Del miedo


Me avisaron -no recuerdo cómo- que Valerio me buscaba para matarme.
No recuerdo quién me susurró aquello. Lo entreví apenas, como una sombra, diciendo cosas en mis oídos, con una voz reptante y pegajosa, como de caracol. Cuando me volví, ya no estaba -¿estuvo realmente?-. Una duda saludable me ensanchó el pecho y por mi garganta se coló un intento de risa. Tal vez fuera todo imaginación, y Valerio no quisiera realmente matarme. Sin embargo -es innegable- entreví la sombra amorfa y sentí cómo aquella voz soplada por el miedo, retorcida y desagradable, me introducía por los oídos este reptar tembloroso de gusano herido, que me llena la boca de acidez -será el gusto del pánico, pienso- y desde entonces vivo así, esperando que Valerio aparezca, echando lumbre por los ojos y mordiéndose la lengua para no soltar la palabra del perdón. Aparecerá, desde luego. No hay escondite posible, porque Valerio está en todas partes, es infernal, muere dentro de una burbuja dorada cuando enciendo una linterna y vuelve a nacer como un borrón vivo de tinta china al apagarla. Valerio está en todas partes, y en cada minuto es parido, incluso por las cosas que parecen refugios. Es inútil buscar protección.
Valerio rompe el cascarón de la noche y sale y se levanta y exhibe uñas y sacude su cabellera mojada de sombras que se desparraman como gotas de alquitrán. Y entonces hay que huir, porque la noche es el nido abismal donde miles de Valerios patean la envoltura interior de los grandes huevos del miedo, resquebrajando la cáscara, que hace un ruido -lo oigo nítidamente- como de botas policiales marchando sobre grava suelta que se acercan rítmicamente, con crujidos de masticación inexorable, y quiere atraparme, sin darme tiempo a explicar, a gritar a Valerio que reflexione, y que se duela conmigo. Yo estuve allí, es cierto. Ni siquiera intenté huir, porque el pavor empapó las suelas de mis zapatos y me dejó clavado al piso. Miles de ojos me miraban con reproche, y yo sentía la garganta quemada por el llanto comprimido, pues en todo había una injusticia tremenda con su carga de vergüenza y miedo que me pesaba sobre la cabeza, y me obligaba a inclinarla sobre el pecho. Odié a la gente que me miraba con reproche, sin compasión. La odié porque ninguna de esas personas había aprendido que se debe mirar la culpa del prójimo a través de su miedo, para que la culpa se filtre, se limpie, y asome al otro lado un poco más humanizada y más comprensible y más disculpable, porque al final de cuentas uno no mata por gusto, y hay miles de razones incomprensibles para que la muerte nos ponga en la mano su cuchilla, pues sucedió que las zapatas del freno se mojaron al cruzar el charco aquel, y que la pizarra húmeda no muerde el acero pulido, y el coche sigue avanzando aunque toda la pierna, todo el cuerpo, toda el alma incendiada de espanto empujen con angustia el pedal inútil. Pero Valerio no me comprenderá jamás. El mundo está saturado de su odio. Lo respiro y reconozco porque tiene el mismo olor de aquel vestidito celeste y rojo -de sangre- apretado entre la rueda y el asfalto mojado, donde vi reflejada por primera vez la cara de Valerio, como en un espejo negro que devuelve las imágenes exactas de la desesperación, del rencor, y del odio que me condena irremisiblemente a morir no sé cuando, ni cómo. Hecho cierto como la luz del sol, que da la razón a la voz de caracol y me induce a imaginar a Valerio luciendo en los ojos la tranquilidad mortal del cazador, mientras retuerce los hilos dorados de una cabellera rubia -de niña- convirtiéndola en cuerda que me cortará el aliento. La presa soy yo, y mi vida es cerrar ventanas y puertas y asfixiarme por falta de aire y por exceso de espera. Precaución inútil, porque Valerio ya está adentro, y siento su respiración que silba y se acerca con lenta y letal eficacia de serpiente, que va trepando pecho arriba, buscando hacerse nudo en mi garganta, hasta que el viejo instinto de vivir libera sus resortes aplastados por la resignación y la espera, y de un salto, enciendo la luz, pero inútilmente, porque Valerio se me ha metido adentro, en el cerebro, preñándolo con el feto tentacular de la angustia, que se aposenta en el punto más alto de mi conciencia y grita su mandato de morir, con tanta persistencia, con tan infernal acoso que mi brazo -o el de Valerio, ya no lo sé- busca la mesita de luz, sus manos -o las mías tal vez- abren el cajón, empuñan la reluciente pistola y apoyan su caño azul sobre mi corazón, sobre el que -¿anticipo feliz de lo que está próximo a llegar?- siento el agradable frío del metal...



De la furia


Siempre que quería decir algo estallaba un infernal ruido de cadenas, y mi voz quedaba ahogada, y las palabras y las ideas se hundían en un mar de hierro sonoro, denso como cieno, que gorgoteaba con júbilo grosero cada vez que tragaba una palabra, una frase. Quería gritar más fuerte que el ruido, pero no podía, porque el ruido tenía un poder de marejada, capaz de hincharse de pesada furia y reventar en un estruendo que me dejaba parado, ridículo, moviendo la boca para modular silencios. Pero uno tiene una reserva de rebeldía, y una dignidad, y un orgullo que me impelía a pelearle a aquella mudez impuesta. Entonces me ponía a correr como loco a lo largo de los médanos de mi soledad buscando al enemigo, hasta caer agotado y furioso, arañando la arena que se deslizaba entre mis dedos con un ruidito que parecía la contenida risa maligna del mundo. Y todo seguía igual, durante horas y horas, con mi cuerpo convertido en la lisa superficie de un campo donde bullía el torneo entre mi voz que quería hacerse oír y el ruido de chatarra que la aplastaba contra el piso, una y otra vez, hasta que la fatiga lo anulaba todo, menos la desesperada ansiedad de aire. Lo terrible es que todo seguirá así hasta que el Capitán muera, o se canse. No me persigue, pero me acecha. Y eso es lo peor. En el que nos persigue hay algo tristemente heroico, pero en el que nos acecha, algo de deliberada maldad de zarpa, el salto inesperado, la risa cortada en el gorgoteo de una yugular abierta. Tenían que habérmelo dicho, avisármelo. Uno no tiene la culpa de haber nacido con un millón de ideas vírgenes en las células, ni de haber escogido unas cuantas para ir puliéndolas a lo largo de los años, y llevarlas colgadas del pensamiento y exhibirlas, fecundas y poderosas, como testículos del alma que guardan el secreto de nuestra inmortalidad auténtica, o por lo menos de nuestra supervivencia. Pero del otro lado está el Capitán, recio como un tronco reseco y duro que nutre sus raíces en el arenal, y está orgulloso de eso, con un orgullo que integra la frialdad de su mirada disciplinada y fija, que tiene filo de guadaña, ansioso de castrar.
Recordarle produce un temor enfermizo, pero ya lo dije, uno tiene su orgullo, y amor propio que substituye al coraje, y una conciencia vaga que parece agarrada al espinazo y nos induce a pensar y a creer que uno está -aquí- para algo más importante que correr sobre los médanos calientes y arañar la arena. Entonces, de la misma manera que salía a desafiar al ruido, salía a desafiar al Capitán. Pero el ruido no estaba en ninguna parte y el Capitán estaba en todas, de modo que debía soportar la condena de quedarme quieto, incapaz de someter a mi alma a la indignidad de hacer la figura ridícula del pugilista que pega puñetazos a su sombra.



Del fuego


La persecución ya dura demasiado. Lo vengo persiguiendo a lo largo de una pesadilla que empezó cuando alguien, no sé quién, bajó corriendo con sus pies descalzos, con su crinada y sucia cabellera al viento, con su vestido de pieles podridas tremolando en torno a su cuerpo flaco, de la cima humeante de la montaña, y trayendo un leño encendido, un trozo de fuego nuevo robado al fuego viejo del volcán. Y entonces miró la inocencia, que fue asesinada por el fuego, no por la manzana. Y empezó la pesadilla que dura hasta hoy, porque el fuego proyectó una sombra en la pared pedregosa de la cueva, y la sombra danzaba, y nadie podía acercarse a ella, porque desaparecía, chupada por la piedra reseca. Fue entonces que empecé a entrever el principio de esta persecución sin fin: uno era uno, y era otro. Uno, íntegro, sólido, real, y otro, huidizo, vago, que el fuego esboza siempre a un milímetro más lejos del alcance de nuestras manos. Y tiene nuestro contorno, y es como un mapa en blanco de nuestra geografía personal, donde quisiéramos transferir los ríos y los mares, los cielos y los vientos que sólo podrán caber en ese gemelo elástico con que el fuego nos maldice y nos bendice al mismo tiempo. Yo empecé a perseguirlo, porque por la boca de mi inocencia herida brotaba a borbollones la convicción rebelde de que no se puede ser dos, sino uno, que en un instante uno no puede ser Abel corriendo tras Caín pidiendo Venganza, y al siguiente Caín corriendo detrás de Abel pidiendo Perdón. La herida dolía y urgía, y manaba de los costados por veinte bocas escalonadas y simétricas, como si por la carne hubiera rodado el círculo dentado de una espuela, doliendo siempre, con un dolor que se calmaba cuando la persecución era más fatigosa y desesperada, pero el otro siempre estaba delante, a veces al alcance de la mano, a veces como un puntito perdido en la lejanía, pero siempre el mismo, el que yo debía capturar para ser realmente yo, es decir, un continente soleado con ríos cristalinos y mares tranquilos, de cielo amplio y de vientos mansos, que iría caminando hasta la cima de todas las montañas después de dejar en el camino la chatarra del otro, que pronto moriría de sed y se volvería ceniza y se esparciría por el paisaje como una nube de polvo, tenue testimonio de algo que no tuvo por qué existir. Una vez, sólo una vez, lo alcancé. Se había detenido a esperarme en la sombra suave de una colina, tersa y comba como un seno lleno de leche. Y fuimos uno. Y por primera vez desde aquel día perdido en el milenio de la cueva, mi nombre sonaba a noble, porque ya no era más una atemorizada máquina de perseguir. Pero todo duró poco, porque el tumulto crecía al pie de la colina, donde una multitud se agitaba y arañaba la tierra y el cielo con una furia indecible. Y todos me miraban a mí, y tuve miedo, y el miedo corrió por mis venas y abrió en mi pecho un ancho ventanal hacia la angustia, y por allí escapó el otro, que fue rodando colina abajo, hasta caer en la vorágine de esa hambre de mil bocas ansiosas que se agitaba abajo, como cae una abeja entre hormigas voraces.
Y la multitud se lo llevó valle abajo, hasta alcanzar otra colina, donde le clavaron en cruz. Después vinieron a buscarme, y me acusaron de todos los horrores, y los ancianos que guardan la tradición me miraban con severidad y con miedo, y Torquemada se lavaba la boca con agua bendita después de pronunciar mi nombre, y me metían en una celda donde para respirar un poco de aire tenía que apoyar la boca ansiosa en un agujero del piso, sorbiendo con gratitud humillante un resto de oxígeno sumergido en el olor agrio de los sudores de los que odian y temen al mismo tiempo. No sé si merecía aquel sentimiento, pero la magnitud de mi crimen, que a veces me daba pavor a mí mismo, y a veces me hacía entrever en el fondo de mi carne un leve resplandor de orgullo rebelde, me aplastaba, porque yo había desatado el miedo, yo había pecado capturando el secreto del fuego, y por mi culpa la gota de agua empezó a gotear sobre la testa empalada, rompiendo el hueso gota a gota, hasta perforar el cerebro, y por mi culpa se alzó la guillotina, y el garrote atornilló sobre el grito rebelde su cuerda nudosa, y la verdad se despedazó en mil mentiras que se erigieron en mitos por cuya grandeza vacía morían los hombres y se quemaban ciudades. Finalmente, se olvidaron de mí, y me condenaron a ser libre sin ser yo mismo.

**************************************

 

Mario Halley Mora (Coronel Oviedo, 25 de septiembre de 1920 - Asunción, 28 de enero de 2003) fue periodista, dramaturgo, narrador y poeta.

Mario Halley Mora nació el 25 de setiembre de 1920 en la antigua Ajos, hoy Coronel Oviedo, en el departamento de Caaguazú; hijo de Miguel Halley y Elisa Mora. De niño era introvertido, observador, curioso, fantasioso y solitario, actitudes que lo llevaron luego a desarrollar su vocación originada en esa infancia rodeada de naturaleza, que Mario gustaba explorar.

Mario Halley Mora estuvo casado por casi 55 años con su querida esposa y compañera de toda la vida, Zunilda Merlo. De este matrimonio nacieron Francisco Genaro “Paco”, Hugo Manuel, Blanca, Pedro Miguel y Cecilia. Tuvo 17 nietos y 3 bisnietos.

En su juventud fue nutriendo su memoria de experiencias literarias importantes que sirvieron de base a sus creaciones: grandes obras científicas e importantes novelas, como así también los clásicos españoles y las fantasías de Julio Verne, entre otros libros. Y luego se ocupó de la técnica teatral, aprendiendo todo sobre la estructura del teatro, el contenido, los diálogos, etc., para aplicarla inmediatamente.

 

 

 

Sitios que enlazan este artículo:

Publicidad por Bligoo.com





Suscribirse a los comentarios de este artículo en RSS

COMO COLABORAR EN REVISTA CINOSARGO

COMO COLABORAR EN LA REVISTA CINOSARGO
PASOS A SEGUIR PARA PUBLICAR


1. En esta Revista se aceptan colaboraciones en los siguientes géneros: Poesía, narrativa, obras dramáticas, ensayo y crítica Literaria, artículos y reseñas de obras, siempre y cuando se ponga en claro en el documento o en el asunto del mail, el tipo de colaboración que se envía.

2. La colaboración será mandada como dato adjunto al siguiente correo carrollera@hotmail.com

3. Para la extensión de los trabajos se tendrá en cuenta las siguientes especificaciones: Para Poesía: un mínimo de 3 poemas y un máximo de 10. Para Narrativa: un máximo de un cuento o fragmento de novela que no excedan las 15 páginas (en casos especiales se podrá publicar una novela corta que no exceda las 40 paginas, textos más extensos se pueden publicar a través de un fragmento que acompañe un vínculo para su descarga en formato pdf). Para Artículos, reseñas y crítica literaria: un mínimo de una página.

(Leer completa la pauta de colaboración)

Quienes Somos.

Cinosargo home

En línea desde el 17/5/08

Director: Daniel Rojas Pachas.

Editores: Violeta Fernández, Daniel Rojas Pachas, Milvia Alata Tejedo, Edgard Lara Toledo,

Redactores: Daniel Rojas, José Martínez Fernández, Rey Mono, Violeta Fernández, Denis Osorio, Milvia Alata, Dios Pérez, Oliver Beltrán, Wilfredo Carrizales,  Ignacio Cardenal, Arturo Volantines, Soledad Echegurú, Rolando Gabrielli, Juan Carlos Gómez, Arturo Ruiz.

Colaboradores externos: Grupo MAL, Mr. Arredondo, Walter Kovacs.

Cinosargo, es una revista de arte y literatura que nace desde el extremo norte de chile (Arica) y tiene como finalidad, generar en este medio virtual, sin fronteras, un movimiento que impulse a otros cronistas, amantes y estudiosos de las letras, música y cine, a indagar y explorar, en torno al ambiente, historia y perspectivas, en el campo creativo de las diversas áreas de expresión. (Leer más)

Cinosargo Multimedia

BIENVENIDOS A CINOSARGO MULTIMEDIA, ESTE ESPACIO ESTÁ DESTINADO A COMPLEMENTAR, LA LABOR QUE REALIZAMOS CON LA REVISTA Y DE UNA FORMA MÁS EXPEDITA, DAR CUENTA Y MUESTRA A NUESTRO PÚBLICO DE LOS DISTINTOS ARCHIVOS EN MÚLTIPLES FORMATOS Y SITIOS DE ALOJAMIENTO COMO YOU TUBE, GOEAR, SCRIBD, ISSUU Y FACEBOOK, ENTRE OTRAS CUENTAS QUE MANTENEMOS COMO PROYECTO LITERARIO VINCULADO A LOS MEDIOS DIGITALES Y SU ENORME POSIBILIDAD DE PROYECCIÓN.

CINOSARGO TIENE LA PALABRA... EL SONIDO Y LA IMAGEN...

Lea revista la Santísima trinidad de las 4 esquinas


Estrenamos el número XIV de revista La Santísima Trinidad edición enero del 2010

Leer

o descargar desde el servidor de Scribd

Número XIII de la Santísima Trinidad edición diciembre del 2009

Leer  o  descargar


Número XII de la Santísima Trinidad edición noviembre del 2009

Leer  o descargar


Número XI de la revista La Santísima trinidad de las cuatro esquinas.

Edición de octubre

Leer o descargar

Números anteriores


Número X de la revista La Santísima trinidad de las cuatro esquinas.

Edición de Septiembre

Leerdescargar

Número IX de la revista La Santísima trinidad de las cuatro esquinas.

Leer  o  Descargar

Número VIII de la revista La Santísima trinidad de las cuatro esquinas.

Leer   o   descargar.

Séptima edición de La revista la Santísima Trinidad

LEER o DESCARGAR

Sexta edición de la Revista La Santísima trinidad de las cuatro esquinas.

LEER  o  DESCARGAR

23-5-2009 10.5.2 1.jpg

Quinta edición de la Revista la Santísima Trinidad de las cuatro esquinas 

Leer o descargar

20-4-2009 5.4.12 1.jpg

Cuarta edición de La Santísima Trinidad de las cuatro esquinas.

Leer o descargar

12-3-2009 10.3.55 1.jpg

Tercera edición de La Santísima Trinidad de las cuatro esquinas.

Leer o descargar

7-2-2009 23.2.7 1.jpg

Segunda edición de La Santísima Trinidad de las cuatro esquinas.

Leer o descargar

Estrenamos la primera edición de La Santísima Trinidad de las cuatro esquinas.

Leer  o  descargar



Contacto CINOSARGO.


Free chat widget @ ShoutMix
Aquí puedes escribir lo que quieras

2008/07/20

El autor destacado en Cinosargo: Blanca Varela

AUTORES ANTERIORES.

17-25 DE MAYO: BOLAÑO (leer)

26/5 - 1/6 PANERO (leer)

2/6 - 9/6 VALLEJO RENDÓN (leer)

10/6 - 16/6 PUIG (leer)

17/6 - 23/6 RIBEYRO (leer)

24/6 - 30/6 ONETTI (leer)

1/7 - 7/7 DONOSO (leer)

8/7 - 14/7 BUKOWSKI (leer)

15/7 - 21/7 VALLEJO (leer)

22/7 - 28/7 KAFKA (leer)

29/7 - 4/8 LIHN (leer)

5/8 - 10/8 CARPENTIER (leer)

11/8 -18/8 HUIDOBRO (leer)

19/8 - 25/8 FOUCAULT (leer)

26/8 - 1/9 KENZABURO OE (leer)

2/9 - 8-9 DE ROKHA (leer)

9/9 - 15/9 BALDOMERO LILLO (leer)

16/9 - 22/9 DOSTOYEVSKI (leer)

23/9 - 29/9 SÁBATO (leer)

30/9 - 6/10 DELEUZE (leer)

7/10 - 13/10 PIGLIA (leer)

14/10 -20/10 AIRA (leer)

21/10 -27/10 FRESÁN (leer)

28/10 -03/11 PAULS (leer)

4/11 - 10/11 ASTURIAS (leer)

11/11- 17/11 LLOSA (leer)

18/11- 24/11 SARTRE (leer)

25/11 - 1/12  GOMBROWICZ (leer)

02/12 - 8/12 GARCÍA MÁRQUEZ (lea)

9/12 - 15/12 FAULKNER (leer)

16/12 -22/12 RULFO (leer)

23/12 -29/12 LOVECRAFT (leer)

30/12 -5/1 /09  PITOL (leer)

6/1 - 12/1CORTÁZAR (leer)

13/1- 19/1 GRIFFERO (leer)

20/1 -27/1 MISHIMA (leer)

28/1 - 2/2  MASSIS (leer)

3/2 - 9/2 TEILLIER (leer)

10/2 -16/2 LISPECTOR (leer)

17/2 -23/2 WOOLF (leer)

24/2 -2/3 REY ROSA (leer)

3/3 - 9/3 BOMBAL (leer)

10/3- 16/3 ARENAS (leer)

17/3 -23/3 BURROUGHS (leer)

24/3 -30/3 SARDUY (leer)

31/3 -6/4 AGUSTINI (leer)

7/4 -13/4 GIRONDO (leer)

14/4 -20/4 CALDERÓN (leer)

21/4 - 26/4 CERVANTES (leer)

27/4 - 3/5 BORGES (leer)

4/5 - 11/5 NEGRI (leer)

12/5 - 18/5 STEIN (leer)

19/5 - 25/5 BENEDETTI (leer)

26/5 - 31/5 OCTAVIO PAZ (leer)

1/6 -8/6 JUAN EMAR (leer)

9/6 -15/6 VILLORO (leer)

16/6 -22/6 LEZAMA LIMA (leer)

23/6 -29/6 DÍAZ VARÍN (leer)

30/6 -6/7 BAJTÍN (leer)

7/7 -13/7 CISNEROS (leer)

14/7 -20/7 GONGORA (leer)

21/7 -27/7 QUEVEDO (leer)

28/7 -3/8  BIEDMA (leer)

4/8  -10/8 HAMSUM (leer)

11/8 -18/8 POUND (leer)

19/8 -25/8 DERRIDA (leer)

26/8 -31/8 CARLOS DE ROKHA (leer)

1/9 -6/9 CABRERA INFANTE (leer)

7/9 -13/9 CELINE (leer)

14/9 -20/9 KAWABATA (leer)

21/9 -28/9 MILLER (leer)

29/9 -5/10 MILLÁN (leer)

6/10 -12/10 PARRA (leer)

13/10-19/10 TODOROV (leer)

19/10 -26/10 PIZARNIK (leer)

27/10 -31/10 MISTRAL (leer)

EL AUTOR DEL MES.

Noviembre del 2009: Blanca Varela

 

Cinosargo usa Firefox.

CINOSARGO SE VE ÓPTIMO CON

firefox.png

Cinosargo-Videos

Suscríbete a Cinosargo

qwqwwq.JPG

Enter your email address:

Delivered by FeedBurner

Comentarios recientes

Visite