Alborada
el viaje nocturno
ha finalizado
el sol despierta
la radio canta
habla
mi perro pasa trotando
frente a la ventana
es el tiempo de ver
¿qué hay allí?
sin olvidar
aquello
que no estará
(el qué
incluye todos los quiénes)
por lo tanto café
aquí vengo
ya llego zapatos míos
regresar
a una enorme pantalla de video
en una casa de fresco aire acondicionado,
un estanque para los patos en el jardín,
bebidas sin alcohol al alcance de la mano,
buena comida norteamericana en la heladera,
(además de
los cuatrocientos billetes grandes en cuenta
corriente
y una cantidad no revelada en importantes
inversiones)
para disfrutar una tarde tranquila, sumamente
agradable,
observando cómo la ultísima técnica militar
elimina la pobreza del mundo
en su forma más obvia los pobres.







































