
LA INTRUSA
Una rana me visita en el baño, desde tiempo atrás;
no la conozco, no sé de dónde salió, ni qué pretende.
Sólo que al verme se queda quietecita y silenciosa
mirándome con sus ojos inmensos de rana hechicera
y al menor movimiento mío salta a esconderse detrás
de los frascos de jabón o ¡splash! se sumerge en
la ponchera entre pompas y medias, levantando una
gotera que alguna vez dio en el blanco de mi ojo. La
veo bucear bajo la espuma en ese mar imprevisto
en el que se refugia.Me conmueven sus precauciones inútiles, su
candidez, su poderoso salto;sus maneras extrañas de ranita encantada.
Ya de noche le he oído croar.
No sé de qué vive. No sé cómo se las arregla para vivir en mi baño y
andar así de alegre en su mundito ajedrezado, entre el agua y el aire
y la espuma, de salto en salto.
Cuando despierto y no está, pienso
que no volveré a verla;veo la huella de su cuerpecito
en el piso, en el aire, en el agua, bajo la espuma, detrás de los
frascos y anhelo que emerja de su escondite entre un fragor de botellas.
Al dormir, le he oído cantar;
desde mi cama seguí con deleite su tonada.
Sé que está ahí de nuevo y temo que se esfume.
Despierto aliviado y pienso que ella quizás,haya
llegado aquí para quedarse.
Walter Mondragon Tuluá, colombia.
Información de Contacto: dragonwal22@yahoo.com







































reporte de lectura
Es un poema o es un cuento? Bueno..., el escrito que acabo de leer está muy bien redactado y logra comunicar uan situación de ambigüedad: es una rana en verdad? o es una mujer, o un encantamiento del poeta? No se puede saber realmente y eso es lo que más me gustó. Muy bien!