
Locus pocus.
Un Poema de Daniel Rojas .
A ti,
tiempo, padre,
fuego,
ausente padre,
devorador de críos, planetas
y renacuajos.
A ti,
Castrador de días y
universos
¿Por qué?
Por qué tanta copla y alabanza,
tanta gloria, llanto y totémica
elegía,
si hay tanto hombre
desfallecido,
criado por madres y abuelas,
y por qué tanto crono, falo
y logocentro,
lleno de templos y rayos
con tanto ígneo designio marciano,
apolíneo, curvo y metafísico
con huérfanos que recitan a
Nietzsche,
en cada paso de su sucio trapo.
¡Dime!
Desde tu imponente esquina, llena
de diluvios y reyes femicidas
¡Duerme!
En tu trono de vellos ensortijados
y voyerismo que crucifica en
el Gólgota,
a hippies harapientos.
Háblame de tu cáliz y diezmo.
Cuéntame de aquel ejército de
gospel y pecado
Si hay tanto pobre bastardo,
blancas generaciones gimiendo
cisnes,
música sin ritmo y letras
hacia
a
b
a
j
o
como la caída del piloto Kong
y el discurso misil que va rezando:
No se preocupe my fuhrer, mi señor, Dios
de la global anestesia.
Aprendimos a amar la bomba y
cantamos con Doris Day,
el fin del globo, Que Será, Será,
y su languidez, siniestra recorre la muerte pura de
whatever will be, will be
y al cuerno de la abundancia
el senado, los caballos de Calígula, y la pulcritud sintáctica del
formalismo ruso, cualquier manierista manera, parirá el ingenio emoticon, para
poner de moda el rococó y a San Cordoba de las Soledades.
Con chasquilla o sin ella, el
glam manco de Lepanto, entre best sellers predica
su pasado y el esperpento bohemio,
televisado junto a Barbas Jacob,
Y tú, oh señor de los infinitos
verbos, entre tanto engendro
metonímico, morfinómano, photoshopeado metatexto sin apellido
Darás un último discurso y
simulacro con un ipod en la mano y una burger queen fermentando, y a pasos de coloso y con estúpidos
saltos, como en una rayuela
desquiciada, veremos podrirse las mejores
mentes de nuestro tiempo, jugando al twister de los
mil dragones del Apocalipsis,
y en cuatro patas,
en una orgía caníbal, nuestro
noble corpus con la pierna enhiesta entre digitales hipervinculeados maestros, sentirá
la retina nuclear en la pantalla verde.
El plasma y lcd, no el de
Lucy in the sky o Jefferson Airplane, aunque podamos descargarlos
con un clic leyendo a Tolstoi mientras vemos a Dylan y Ginsberg, como profetas
del Homesick blues.
Con la tumba profanada del
tío de On the road, meca sacrosanta, violada por
los poseros de siempre, nos deja en pana, calle abajo, más solos que nunca, sin
interzona, desierto, volante o escape. El paso de L.A a Tijuana, es un mero
carrusel de niños ricos.
Mimados pijes del prime time
en Warner Channel.
y entre nada y nadie,
entre fibras ópticas y tanta
genital desidia y publicidad de dentífrico,
nos vierten como starbucks al
génesis de un seattle beckettiano
o al london calling que vió
nacer tanta pistola sexual de pantalón apretado
Con furioso discurso gutural
y aunque gritemos: fuera la niña, la
pinta y la santa maría, como Sid, no Ruy de Vivar, sino el vicioso asistémico: Los silentes cartuchos sin
dientes seguirán cayendo como salmos del mañana y en un ragnarok abrir de ojos,
las páginas de virus platinado y
plaquetas en microchips, chocochips para pastiches y extrañas formas de ejercitar
lo intertextual tejerán el perfumado fracaso
de todo intento.
Llenos de inteligencia plástica
y soma artificial, la vida en los bosques se carcome
como los cimientos de la dizque- razón post-moderna, ultra moderna, Borges
moderna, Derrida Moderna, Rorty Moderna y las ranuras omnipotentes de cada
poema como herida como tatuaje, como cut-up
and Fold-in, como víctima del neo barroso, nouveau roman o la anti-olímpica difamación
de: Yo soy el individuo se diluye en la lejía dividua
de Another brick in the wall y ahora, sin dark side of
the moon o Heroin to calm down, pirateamos nuestra
conciencia y la subimos al flog, siendo alguien con un simple embed
Autor: Daniel Rojas Pachas.
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DANIEL: LARGO, PERO BELLO TU POEMA
Largo, pero bello tu poema Daniel Rojas Pachas. Una escritura que pareciera pesada por la extensión del texto, se hace digerible gracias al cambio constante de imágenes.
"Por qué tanta copla y alabanza,
tanta gloria, llanto y totémica elegía".
Y después:
"y por que tanto crono, falo y logocentro".
No hay que agotarse leyendo un poema largo si éste tiene tantas luces.
josegonzalomartinezfernandez@hotmail.com
Fundador-director-editor de Revista de Poesía "PALABRA ESCRITA".