
UN POEMA DE MARIETTA MORALES RODRÌGUEZ
Los bosques y los trenes
te vieron nacer ,
pequeño poeta maldito .
Junto al olor del bacalao
aspiraste el humo de las locomotoras ,
para alcanzar el cielo
cubierto de espumas de cerveza .
En el muro , el pèndulo del reloj
se detuvo en la eterna niñez .
Fuiste aquel capitàn de barco
que alzaba las velas
en busca de nuevos mundos .
En librerìas de viejo
conociste a Rilke .
tanto como el rito dominical
de la lengua de vaca
sobre tus cabellos .
Ibas a ver la matineè gratis .
Tu padre , era el cortador
de las entradas de tus sueños .
Al envejecer rendiste culto a Baco
en el humo y lass tearañas
de la vieja Uniòn Chica .
Admiraste al gigante del Parròn ,
mientras los gatos
fueron tus fieles carceleros ,
ronroneaban en torno
a los libros y las cartas amarillas .
En el territorio del Quintral
alzaste tu feudo onìrico
-paìs de nunca jamàs - ,
donde tu lema fue :
Respirar en paz ,
para que los demàs respiren .






































