
"Con la niñera de mi hija estando una noche en el baño, después de
haber permanecido ahí durante un tiempo sospechosamente largo, comencé a pensar
ciertas cosas. Decidí espiar por el ojo de la cerradura y comprobar por mí
mismo qué sucedía, para mi sorpresa estaba parada frente al espejo acariciando
su pequeño gatito, casi hablándole. Me excitó tanto que al principio no supe
qué hacer. Volví a la habitación, apagué las luces y me acosté en la cama,
esperando que ella saliera. Mientras estaba acostado ahí todavía podía ver su
sexo peludo y los dedos que parecían tamborilear sobre él. Me abrí el pantalón
para que mi miembro se refrescara en la oscuridad. Traté de hipnotizarla desde
la cama, o por lo menos hacer que mi miembro la hipnotizara. Vení acá puta, me
repetía, y poné ese sexo sobre mí. Debe haber recibido el mensaje inmediatamente,
porque un instante después se abría la puerta y tanteaba en la oscuridad para
encontrar la cama. No dije una palabra, no hice el menor movimiento. Sólo
mantuve mi mente fija en su sexo, que se movía silenciosamente en las tinieblas
como un cangrejo. Finalmente estuvo al lado de la cama. Ella tampoco dijo una
palabra. Solamente se quedó ahí silenciosa y cuando yo deslicé mi mano entre
sus piernas movió un poco su pie para abrirlas. No creo que jamás haya tocado
algo más jugoso en mi vida. Era como un engrudo corriendo por sus piernas y si
hubiera tenido carteles hubiera podido pegar una docena o más. Después de unos
momentos, tan naturalmente como una vaca inclina su cabeza para pastar, ella se
inclinó y lo tomó en su boca. Le introduje cuatro dedos, frotándola hasta
sacarle espuma. La boca de ella esta llena y le jugo se le derramaba entre las
piernas. No dijimos una palabra. Sólo un par de maníacos trabajando
pacíficamente en la oscuridad, como sepultureros. Era una paradisíaca manera de
hacer el amor."
/
“La mujer raras veces
ríe, pero cuando lo hace es como un volcán. Cuando la mujer ríe, lo mejor que
puede hacer el hombre es largarse al sótano refugio contra ciclones. Nada
quedará en pie ante la carcajada vaginal, ni siquiera el hormigón armado. Cuando
se le despierta la capacidad de reír, la mujer puede superar en risa a la hiena
o al chacal o al gato montés. De vez en
cuando se la oye en una reunión de linchadores. Significa que se ha quitado la
tapa, que todo vale. Significa que va a salir de caza… y ten cuidado, no te
vaya a cortar los cojones. Significa que, si se acerca la peste, ELLA llega
primero, y con enormes correas te arrancarán la piel a tiras. Significa que se
acostará no sólo con Tom, Dick y Harry, sino también con el Cólera,
/
“Hay conchas que ríen y conchas que hablan; hay conchas locas, histéricas, en forma de ocarinas y conchas lujuriantes, sismográficas, que registran la subida y la bajada de la savia; hay conchas caníbales que se abren de par en par como las mandíbulas de una ballena y te tragan vivo; hay también conchas masoquistas que se cierran como las ostras, con una perla o dos dentro; hay conchas ditirámbicas que se ponen a bailar en cuanto se acerca el pene y se empapan de éxtasis; hay conchas puercoespines que sueltan sus púas y agitan banderitas en Navidad; hay conchas telegráficas que practican el código Morse y dejan la mente llena de puntos y rayas; hay conchas políticas que están saturadas de ideología y que niegan hasta la menopausia; hay conchas vegetativas que no dan respuesta, a no ser que las extirpes de raíz; hay conchas adventistas que huelen como los adventistas del Séptimo Día y están llenos de abalorios, gusanos, conchas de almeja, excrementos de oveja y de vez en cuando migas de pan; hay conchas mamíferas que están forradas con piel de nutria e hibernan durante el largo invierno; hay conchas navegantes equipadas como yates, buenas para solitarios y epilépticos; hay conchas glaciales en los que puedes dejar caer estrellas fugaces sin causar el menor temblor; hay conchas diversas que se resisten a cualquier clasificación y descripción, con las que te tropiezas una vez en la vida y que te dejan mustio y marcado; hay conchas hechas de pura alegría que no tienen nombre ni antecedente y estas son las mejores de todos, pero ¿a dónde han ido a parar?”







































HENRY MILLER SUPERCALIENTE
HENRY MILLER SUPERCALIENTE. ESE DEBIERA SER EL TÍTULO DE UN ESTUDIO SOBRE LA OBRA DE ESTE GIGANTE GRINGO QUE NO AGACHÓ LA CABEZA ANTE LOS SIEMPRE PRESENTES PURITANOS.
SU PROSA DESARROLLA OBJETIVIDAD, BELLEZA Y GRAN CONSTRUCCIÓN LITERARIA. ES SIMPLEMENTE LA HISTORIA DE PARTE DE SU VIDA.
¿SABEN USTEDES QUE MILLER TAMBIÉN ESCRIBIÓ UN LIBRO PARA NIÑOS?
JOSÉ GONZALO MARTÍNEZ FERNÁNDEZ
Director Revista de Poesía PALABRA ESCRITA
51 números editados.
(OJO CON EL USURPADOR ARIQUEÑO DE "PALABRA ESCRITA")