
La Última Estocada A “Peña Chica
Crónica
Amigos y amigas, en esta ocasión dirijo mi malestar hacia aquellos que cometieron acciones vandálicas en contra de una ex – oficina salitrera, la finalidad poder llamar la anteción y apelar a la sensibilidad de los lectores. Que tomen conciencia en nuestro país, que de una u otra forma esto hay que decirlo.
El referirme a un atentado, como la destrucción de “Peña Chica” (Junio 2005) provoca una sensación similar a la de una clavada en el corazón, igual ocurre con lo que ha venido sucediendo en el entorno de las otras ex –oficinas salitreras durante los últimos meses del presente año.
Para la mayoría de las personas, la ex – oficina salitrera recientemente mencionada formaba parte del paisaje y de un pasado que ha perdurado hasta el momento, y conformando el hábitat de este desierto.
Es el alma de aquellos que allí un día vivieron y trabajaron, para ésta larga espada de tierra llamada Chile.
Además decirles de cuanto dolor existe en esas vetustas paredes, donde sus columnas están clamando piedad al cielo. El suscrito al decirlo y sentirlo como poeta y escritor, ha llorado de impotencia al conocer la forma en que se asesinan las memorias de las personas, sus metáforas e ilusiones.
“Peña Chica”, sufrió este último ataque artero. Esta salitrera mostraba hidalgamente la única chimenea que quedaba, donde metafóricamente lucía cual cacho un toro revitalizado, pero desgraciadamente fue devorado por aquellos que no les importa la historia, el arte y la cultura. Estas “personas”, que solo tienen ojos para mirar chatarra y escombros, además tienen los oídos para usarlos como alcancía.
Los daños producidos afectaron a su chimenea, y la “Casa de Fuerza”; robaron maderas, y hierros del lugar.
El destrozo de la chimenea, al ser cortados los cuatro pernos bases, por medio de soplete a oxigeno, cayo al suelo; apuntando hacia el norte; no contentos se robaron la parte superior de la chimenea, la que medía un largo aproximadamo de 1 metro ,83 centimetros, quedando esta de una extensión de 15,90 metros, cuando sumaba un largo total de 17,63 metros.
La chimenea estaba armada como mecano en 4 secciones; el diámetro interior de esta era de 1,50 metros, por dentro llevaba una escalera y cada peldaño tenía 22 de alto x 44 Cms. de ancho; cada peldaño quedaba a una distancia del otro a 37 cm.; la chimenea posee 8 aletas, las que servían de guía y daban firmeza en su resistencia y estabilización; cada una de estas tiene dimensiones de 1,16 x 64,5 x 0,9 metros, y un espesor de 4,5 centímetros; la plancha base de hierro ligada al tubo, tiene un largo de 1,86 x 1.83 metros de ancho y su espesor de 0,2 cm.
La base construida de piedra y cemento, soportaba la chimenea y tiene las siguientes dimensiones: alto 2,81, ancho 2,83 x 2,83 metros de largo.
Casa de fuerza: (Donde se producía la electricidad)
Estaba construida de vigas de hierro y bloques de cemento, esta fue rasurada del piso, cortando los pilares de hierro con soplete y se presume por lo que se puede apreciar, la demolición en su totalidad ocurrió al ser arrancada por medio de un camión grúa, siendo amarrada la estructura y tirada hasta que esta se desplomara.
Además desaparecieron algunos maderos del lugar como durmientes, sacados desde la torta y otros lugares cercanos a la chancadora.
También faltaban restos visibles de materiales como hierro, lata, y tuberías que se encontraban enterrados cerca de la chimenea.
Toda esta perdida ha sido vista por el suscrito, como la de un “Toro” indefenso en medio del ruedo; donde cada vez que pasamos por la carretera veíamos y saludábamos a ese “Toro” a lo lejos.
Pero habían otros que lo miraban con otros ojos, los que integraban la “Cuadrilla de Picadores”, aquellos que ayudan a picotear al animal en el ruedo para hacer las pequeñas heridas lacerantes, luego en pronta el “Banderillero” hacía lo propio, lo suyo, pone las plumillas para que este comience a desangrar hasta debilitarlo, y poder así el “Matador” o “Torero” clavar la espada directa al corazón, para luego cachetearlo con un pequeño puñal en la cabeza.
Al sentirlo así, esta fue la última estocada a la Ex - Oficina Salitrera de “Peña Chica”
RERIPI.
(Publicado en la Revista Cultural La Voz de la Pampa N°26 de fecha Julio 2005)

Como un presentimiento a lo sucedido a Peña Chica, se recuerda que fue publicada anteriormente la poesía titulada “Las Animas”, dedicada a Ex – Oficina Salitrera “Peña Chica”, de fecha Diciembre del 2002 en la Revista Nº2 la “Voz de la Pampa”
Las Ánimas
(Poesía)
Cuatro cruces clavadas
Desde lo alto del cerro
Custodian la oficina
Salitrera abandonada.
Peña Chica te conocimos
Donde allí jugamos las pichangas
Por noches de luna fresca
Y danzantes descalzos te recorrimos.
Hay cuatro cruces oxidadas
Son como cuatro relámpagos brillantes
Caídos a esta tierra
Calichosa y explotada.
Manolito Flores Manzano
Naciste y te llamaron
Gracias ánima bendita
Por cuidar estas ruinas
De calicheros Peñachicanos.
Autor: RERIPI.








































