
Poeta argentina nacida en Buenos Aires en 1979.Parte de su obra literaria se publicó en la antología "Cadáver en mano (Visceralia Ediciones, Santiago de Chile, 2006). Su texto “V” ha sido seleccionado para participar en la obra “Verso a verso” (Editorial Dunken, Buenos Aires, 2008).Colabora en diversas publicaciones literarias, como “Los Digitales” de “Puertas Abiertas”. Otros textos de su autoría pueden encontrarse en:
http://blog.myspace.com/respirarpuedeserunfracaso
I
lo que nos
recuerda las manos son las cuerdas
entonces
manifiesto por los ojos la angustia y la crueldad
del plástico
forzado por mi cadáver
es mantenerse incluso
cuando los brazos forman huecos
no el estómago
cansado
sino la
insolencia de rasgar su privilegio
la cercanía
limita el encaje que es la carne
mediante el
grito que nos triunfa en delirio acabado
yo me postergo
y me rebelo
contra la
blanca solicitud de la pared reinante
y cargo
heridas
aullar o
permitirse el encierro
creo pero
tener
el desnudo
babosa el rastro plateado
y mi jurar no
consentirse en espejos indecibles
es la lo
que das
mi búsqueda es
un cuchillo o una piedra y otra flecha
machacadas contra
la fuerza recta
pero quiero
pertenecer
la cocina
tiene patas son las arañas restantes
de la comida
podrida
de mamá
es el designio
de la abuela antes de
muerta
es mi propio
ser habitando por la risa abierta
es la gota
seca de la rabia marcando muecas
mi baba
retorcida en precipicios
a pleno diente roto su garganta es mi depósito
II
los gritos son
el inicio de toda creación maldita
fieras de mi
alteración el golpe de los pasos y las puertas
que vienen por
que no se van ajenas a todo lo que se suicida
por que no te
corto los pies
y elevo al
mundo
fija a las
necesidades altas porque no queda fondo que
temblar
la visión
única de la cuna muerta por asfixia
de una
escalera comunicando con mi palabra
metástasis es
mi hermana
o el desequilibrio
sin presencias deformadas
dentro de una
habitación sostenida por la basura
III
yo no sé si
levantar el nylon que cubre mis párpados
cuando el
cuerpo se me revuelve en celo
atrevida en
leche por mi nariz torcida en sangre
presagio del
puño altivo que me descubre en asco
así el espejo
sobre el pie que finge cuerdas
por que no el
sueño por que no
suplicando los
muros de un cadáver tibio
mi almohada es
una bestia lúcida
cría salvaje
de una mente inexistente
es un dedo
custodiado por el ojo de la noche
un suicidio
consciente y lento
donde se nutre
mi perro yo me hago carne
derramada
cruda en las ampollas del nacimiento
el agua me
surge hervida
………………………………...........salir
quiero
temblando mi
garganta en peste
porque todo
respira
IV
pueden
levantar los ojos porque es mi nombre
tentado bajo
el grito de los perros
cuando el
desnivel es tanto
que la noche
es poca
y todo enfermo
se asemeja compartido
a la sonrisa
que me involucra
ni siquiera un
dueño tembloroso
quemarme el
estómago
en sorbos yo
tarea de sangre
así me enrosco
..................................................bestia
colgando por
las venas cuerpo y parte
de algún
balcón amable
abrirme las
manos por quiebre y traslado
impulso que
nos confía a los cuchillos
masticar la
angustia como forzar los vidrios
hasta que la
uña arrastre columna y carne
V
la entrada es
por el ombligo de toda muerte
donde el
llanto mastica
la escara
sacra por donde se asoman los huesos
a través de la
carne
yo me
perjudico el ojo
cuando la
bestia resplandece el cierre
yo abro los
labios
y demuestro
hambre
es la lujuria
de Dios con su hábito de sombra
arrastrando mi
nacimiento contra las ventanas
VI
estremece mi
espalda la pisada
y la palabra
escondida
dentro de todo
fondo conquistado
yo pretendo
más
la lucidez del
gancho y la fuerza de la cuerda
sangrar
entonces
y reaparecer
por las encías
perforando el
lujo de la boca abierta
treparme el
rostro a pedazos
o confiarte a
mis uñas
en el único
intento de mi mano pocilga
porque el
conejo es tremendo
dentro de la
carne sola
ceniza
hirviente, chilla exquisito
yo lo busco
con desesperación de diente antiguo
VII
ofrecer ahora
la mueca histérica de mis muletas
huir clavada
en cruz por hambre y consuelo
de un diente
aferrado
agita mi
noche, el alto baile de la sangre
el choque de
las mandíbulas
para hacer de
ese gemido
mi órgano más
soberbio
VIII
lunes (no)
martes (no) miércoles (no)
jueves (no)
viernes (no) sábado (no)
domingo (no)
es la
prepotente administración que hicieron de las cuerdas
lo que nos obliga a festejar cabezas
IX
divulgar el
filo sobre las caries
de toda madre
inquietante
y derrocharse
mediante el vómito
golpear con el
cielo el cuello
cubiertas las
pupilas por la cera oculta de la noche
caer agudo al
precipicio y llamarlo asesinato
X
Tragar
noche
hasta
morir
en
altas
ventanas
de
luz
abro mis
piernas
en plena
búsqueda lunar
y encuentro conejos







































Dazet nos demuestra que la ...
Dazet nos demuestra que la poesía no pertenece sólo a los muertos. Y yo lo celebro.