Emiliano Pastor Steinmeyer director de la obra "Árbol de Diana" comparte algunas imágenes de la acción teatral, en la cual aparece la actriz Amanda Delgado, y nos cuenta al respecto:
"Tras un análisis del material textual, hemos llegado a la conclusión de que no estamos de acuerdo con pizarnik. Vamos a usar su texto porque queremos hacer un espectáculo sobre la automutilación, pero no para defenderla sino para mostrarla impúdicamente y convertirla en una experiencia para el espectador. Un espectador que tendrá que tomar partido, porque nosotros no incluimos nuestra ideología en el espectáculo. No necesitamos defender una postura en este espectáculo, el gesto de hacerlo habla por sí solo, más allá de que nuestra intención es optimista y vital, y la visión negativa del hombre sea aquí nada más que una estrategia.La obra sucede en un cuarto de baño real ocupado por una chica sin nombre (¿alejandra? ¿diana? ¿la propia actriz?). El público, mirando a través de la puerta, aparentemente viola su intimidad. Pero es una falsa violación, porque es ella quien se expone, quien abre la puerta (como cuando pizarnik publicaba un libro de poemas). De tal manera que jugamos con la representación de una intimidad violada, y el propio personaje llevará esta situación al extremo simulando una presentación de una automutilación verdadera o pidiendo a alguien del público que le mutile los ojos con una grapadora (que no tiene grapas, precisamente porque ella está representando). Se divide en una serie de escenas que son como las partes de un archivo, concretamente un archivo de voz dentro de un mp3. Ella abre y cierra la puerta del baño delimitando las partes del espectáculo, y una voz duplicadora de la actriz anuncia cada una de ellas. Dentro del collage y en aparente descohesión, nos interesa una coherencia interna e incluso una linealidad. Dicha linealidad tiene como objetivo la acumulación, es decir: que cada acción tenga consecuencias y repercuta sobre las demás. Pero queremos borrar del espectáculo toda referencia a nuestras intenciones. Estos conceptos son solamente secretos de trabajo. Las acciones, desnudas y sin explicaciones argumentativas, se bastarán por sí solas (o eso esperamos) en la experiencia teatral de un espectador cualquiera."







































Opinión de una espectadora
Todavía estoy en estado de shock...
La verdad es que me ha encantado poder asistir a esta acción teatral,
conocer de cerca y participar en las experimentaciones tan raras que haceis,
haber ido al Hangar, etc etc, o sea que GRACIAS!
Os felicito a todo el equipo, pero muy especialmente a Amanda: creo que es
una grandísima actriz, con muchos registros, que transmite fuerza y emoción!
La obra me ha parecido muy bestia y desagradable (a ratos se me revolvía el
estómago!), con momentos de mucha tensión, original e interesante, con un
formato muy curioso y adecuado, así en petit comité, donde el espectador es
un verdadero voyeur. De hecho, creo que lo ideal sería que el espectador
fuera uno solo, pero claro, ya entiendo que eso es demasiado, o mejor dicho,
demasiado poco, no?
En fin, felicidades y adelante!
Un abrazo
La próxima, podría ser una comedia y así me río un rato?
Maria-José