Yo obsequié
Obsequié el firmamento
junto a las estrellas los planetas las lunas
y también las nubes y los vientos del clima,
las formaciones de aviones, la migración de las aves...
“¡De ninguna manera!” aullaron los árboles,
“¡Los pájaros cuando no vuelan son nuestros, no los podés obsequiar!”
Así que obsequié los árboles
y el terreno que ellos habitan
y todas aquellas cosas que crecen y se arrastran sobre él
“¡Un momento!” marearon los mares,
“¡Las costas, las playas son nuestras, los árboles para los barcos,
para los astilleros, nuestros! ¡no los podés obsequiar!”
Por lo tanto obsequié los mares todas las cosas que los nadan,
los navegan...
“¡De ninguna manera! tronaron los dioses,
¡Todo lo que has obsequiado nos pertenece! ¡Nosotros lo creamos!
¡Incluso creamos a aquéllos como vos!”
Entonces fue cuando obsequié a los dioses.
En la efímera mano del tiempo
En los escalones del brillante loquero
escucho a la barbuda campana sacudir el
parque
el último redoble de mi mundo
Subo y entro en una fiera reunión de
caballeros
ellos no se dan cuenta de mi presencia y preparan planes de piel de oveja
y con dedos enfundados en correos trazan
mi llegada
atrás atrás atrás cuando en los negros
escalones
de Nerón lira Roma estaba yo
en mis brazos el lamentable filósofo
el último llamado de la loca historia
Ahora se conoce mi presencia
manchas iluminadas marcan mi llegada
Las grandes ventanas del paraíso abiertas
al radiante polvo caen las cortinas del
Tiempo Pasado en aéreas bandadas de pájaros multicolores
Luz luz alada Oh la maravilla de la luz
El Tiempo me lleva de la mano
nacido el 26 de marzo de 1930 me lleva a
¿qué elegir? ¿qué elegir?
Oh-------y dejar mi mitológico cuarto anaranjado
ninguna posibilidad de esconder mis juguetes
a Zeus
Elegí un cuarto en Bleeker Street
Una joven madre me llena la boca con un
pálido pecho de milanesa
Yo chupo lucho grito Oh madre olímpica
pecho nada familiar
Nieva
Década de asfalto helado caballos condenados
Sueños débiles oscuros corredores de escuela
secundaria techos
palomas de cuellos raticidas
Me llevan a
de maffia
profanamente derramo mis alas de Hermes
Oh Tiempo ten piedad
tírame debajo de tu humanidad de autos
aliméntame de gigantes rascacielos
extenúa mi corazón con tus puentes
Descarto mi lira de órfica fatalidad
Y por esa traición subo estos brillantes escalones locos
y entro en este cuarto de luz paradisíaca
Tiempo
efímero
un perro largo largo habiendo cazado su cola
orbital
viene toma mi mano
y me lleva a la vida condicionada
Colgué viejas fotos de chicas de mi infancia—
Con el corazón destrozado me siento,
codo sobre la mesa,
El mentón en la mano, estudiando
los ojos orgullosos de Helen,
la boca débil de Jane,
el pelo dorado de Susan.
Me paro en la luz oscura en la calle oscura
y miro mi ventana, yo nací allí.
Hay luces; otra gente camina.
Yo estoy con mi impermeable, el cigarrillo en
los labios,
sombrero sobre los ojos, la mano en el bufoso.
Cruzo la calle y entro al edificio.
Los tarros de basura siguen hediendo.
Subo al primer piso; Orejas Sucias
me ataca con un cuchillo...
Lo inflé y lo llené de relojes perdidos.
Ayer a la noche manejé un auto
sin saber manejar
sin tener un auto
manejé y atropellé
gente que amaba
fui a 180 por un pueblo
Paré en Hedgeville
y dormí en el asiento de atrás
...entusiasmado con mi nueva vida.
Extraño a mis gatos queridos
Mis manos con acuarelas ya no tienen
gatos
sentado aquí solo en la oscuridad
mi cabeza con forma de ventana se dobla
en cortinas tristes
Estoy sin gatos cerca de la muerte casi
detrás de mí mi último gato cuelga de la
pared
muerto por mi mano de copas hinchadas
Y en todas mis otras paredes
desde el ático hasta el sótano
cuelga mi triste vida de gatos.
Estoy enamorado de la enfermedad de la
risa
me haría mucho bien tenerla---
He lucido las espléndidas túnicas del
Sudán,
Llevado las magníficas halivas de
Boudodin,
he besado las Fátimas cantoras del gigoló
de Adén,
escribí salmos gloriosos en el café de
Hakhaliva
pero nunca he tenido la enfermedad de la
risa, por lo tanto, ¿para qué sirvo?
El gordo mercader me ofrece opio, haschish, hasta jugo de camello,
nada es satisfactorio---
¡Oh desgraciada noche amarga! ¡Vos de
vuelta!
¿debo todavía arrancarme los dientes
artificiales?
desvestir mi ser sin risa
poner a dormir esta melancólica cabeza?
Mi padre la tiene, mi abuelo la tuvo;
seguramente mi tío Fez la tendrá, pero yo,
¿a quién le haría mejor?
¿La tendré alguna vez?
Poetas haciendo autostop en la autopista
pero volvió su cabeza
sin excusarse.
Le dije que el cielo caza al sol.
Sonrió y dijo: “Para qué sirve”.
Me sentía como si estuviera poseído
otra vez.
Así pues le dije: “Pero el océano caza
los peces”
Esta vez sonrió y dijo:
“Supongamos que se empujara a la fresa
hacia la montaña”.
Después de eso me di cuenta de que
se había declarado la guerra.
Así pues combatimos:
Dijo: “El carrito de las manzanas como
palo de escoba-ángel
muerde & astilla
zuecos”.
Yo dije: El rayo tumbará el viejo roble
y liberará al humo!
El dijo: “Calle loca sin nombre”.
Dije: “Asesino calvo! Asesino calvo!”
Dijo, empezando a enfadarse de verdad,
“¡Estufas de fuego! ¡Gas! ¡Sofá!”
Dije, sonriendo tenuemente,
“Sé que Dios volvería su cabeza
si me sentara sin prisas y me pusiera a
pensar”,
Terminamos desvaneciéndonos,
ensombrerando el aire.






































