
UN POEMA DE MARIETTA MORALES RODRÌGUEZ
En las caminatas del camino de los bueyes ,
en el correr del viento de un viejo molino .
Sobre las copas de los arboles
que enciende el atardecer
sobre la lluvia de mi ventana .
Es la danza de las velas
que te invocan ,
que se evapora en la humedad del patio ,
con el naranjo que se balancea
como mi columna vertebral .
Es el fuego de la chimenea
que salta de un lado para otro ,
son los espìritus del bosque
las cenizas que cubre mi almohada .
A veces lloro
y me subo a lo alto de una montaña ,
para gritar tu nombre .
Es mi jardìn secreto ,
mi escritorio lleno de pequeños faros .
Te oculta detràs del follaje
a pesar de tus silencios
como los movimientos de un mimo .
A veces navego a otros puertos
por el tè del Emperador .
Soy un fantasma que se pasea entre tumbas ,
cuando la noche cae .
Mi vida corre como un tren furioso ,
hacia los campos de mi vendimia .
Las cartas me acercna màs a tu puerta .
Mis mùsculos desafian a los museos
como un pequeño demonio ,
en el vuelo de un globo de fuego .
Moldeo las puertas hacia los frutos màs sabrosos .
Mi vestido cae en el respaldo de la silla y las làgrimas
de sales giran hacia el oriente de mi reino .
Veo tus ojos en el canto de los mendigos ,
como laa avellanas en el bosque .






































