
POR MARIETTA MORALES RODRÌGUEZ
Humberto Dìaz Casanueva es uno de mis poetas chilenos favoritos . Esta fascinación surgió cuando discutía con mi señor padre, por mis ansias de divertirme y conocer el lado B de la vida. Mi papá me decia, eres como el poema la Hija vertiginosa de Dìaz Casanueva y yo le contestaba y usted cuando se iba a carretear con los poetas en los años ochenta , cuando no habìa toque de queda, pero siempre con respeto y altura de mira. Al leer al poeta, Premio Nacional de literatura 1971, el màs hermètico de ellos, el lector se encuentra con una poesìa atìpica, ùnica, con un universo poètico, cuya grandeza es recòndita y vasta. Entres sus obras figuran El aventurero de Saba , Vigilia por dentro , El blasfemo coronado , Requiem. La estatua de sal , La hija vertiginosa , Los penitenciales , El sol ciego , El hierro y el hito , Los veredictos. Nace en 1906 . Estudia en Santiago y Montevideo, Alemania, para doctorarse en filosofìa y ciencias sociales. Inicia una carrera en la diplomacia, ejerciendo como embajador en Salvador , Perù , Argelia y las naciones unidas ,donde preside la comisiòn de derechos humanos. Entre viajes y obligaciones propios de su cargo, viene de vez en cuando a Chile para encontrarse con los suyos. Da conferencias . Le preocupa la situaciòn polìtica de nuestro paìs. Disfruta de la vida noctàmbula con sus numerosos amigos . Una pequeña elite de lectores conoce su obra . Es uno de los poetas màs relevantes de nuestro Chile .






































