
ELENA LILIANA POPESCU (20 de julio de 1948, Rumania). Poeta, traductora, editora. Doctora en Matemáticas y catedrática universitaria de la Universidad de Bucarest. Tiene publicados más de 20 libros de poesía y de traducciones, en Rumania y en el extranjero. Escribió varios libros de poesía y de traducciones. Mencionamos los libros de poesía Tie (A Ti, 1994), Cânt de Iubire / Song of Love (Canto de Amor, 1999; 2007), Imn Existentei (Himno a la Existencia, 2000), Cânt de Iubire/ Pesma Liubavi (2001), Peregrino (2004, España), Cuan grande es la tristeza (2005, España), Himno a La Existencia (México, 2006), La versión chino de Canto de Amor (2006, Taiwán), Cât de aproape…/ Lo cerca que estabas…(2007); Unde eşti, Timp? (Tiempo, ¿donde estas?, 2007), Poemas (bilingüe rumano-urdu, Pakistán, 2008). Sus poemas traducidos al inglés, español, francés, italiano, portugués, neerlandés, serbo-croata, alemán, latino y urdu están publicados en antologías y en varias revistas impresas y de Internet, tanto en Rumania como en el exterior (Alemania, Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Cuba, EE.UU., España, México, Nicaragua, Pakistán, Puerto Rico, Serbia, Taiwán). Ha traducido al rumano de las obras de más de 40 autores clásicos y contemporáneos, poetas y narradores. Se puede visitar su página electrónica www.elena-liliana-popescu.ro
Agradecemos a Pepe Sanchez y Calle B, por difundir y colaborar con Cinosargo, en el envío de la obra y datos de la autora, así como la versión de sus poemas en idioma original.
SI SUPIERAS
Si supieras
cómo Te añoro,
aunque estés en mi corazón
y cuán grande es la tristeza
de verte
sólo en mis sueños.
Cómo Te añoro,
aunque estés siempre conmigo,
y qué hondo es el dolor
de oírte
sólo en mis pensamientos.
Qué duro me resulta
buscarte a mi alrededor
y encontrarte solamente
cuando Tú quieres que Te encuentre…
NADIE TE HA RESPONDIDO
A veces
has preguntado
qué es la vida
sin querer
saber
en verdad
la respuesta…
¡Y no la has encontrado!
Nadie
te ha respondido,
porque nadie
habría podido
responderte…
PERDÓNAME
Perdóname
hoja en blanco
por turbar tu calma
con susurros
escritos
líneas
y líneas
huellas de mis ideas
que corren
buscando
y buscando
sin saber
que existen,
sin saber
que ocultan
mi Paz
y la tuya
NO VI
Pensé.
Ese es el error.
Y no vi
la simplicidad
del más allá.
CANTO DE AMOR
Sentados a la mesa del Silencio
en un reino desconocido,
los Poetas parten para nosotros
pan fresco salpicado
de rocío celestial.
¡Los muertos con los muertos!, dicen,
¡y los vivos con los vivos!
¿Pero, acaso sabemos
quiénes son los muertos
y quiénes son los vivos?
Un Poeta más
allí…
Un Poeta menos
aquí.
Al marchar
al reino del Silencio,
el Poeta nos deja
un canto de amor
desconocido…
TIEMPO, ¿DÓNDE ESTÁS?
Me equivoqué
no dejando al amor
correr como un río…
Tiempo, ¿dónde estás?
¡Vuelve y déjame
expiar mi condena!
SOLAMENTE LOS SILENCIOS
Deja al poeta
solamente los silencios
del Silencio
que engendra
de las palabras
La Palabra...
NUNCA ME DIJISTE
Me dijiste que
no ha habido nunca
nada como la Poesía.
un milagro
hallado
en el momento mudo
que se esconde
en el hecho común.
Me dijiste que
la Poesía
es maravilla
que contiene
desesperación
en su interior
por no conocer
el Misterio.
Pero nunca me dijiste
que la Poesía
te llama
adonde
puedas encontrar
la Pregunta-Respuesta.
SI SE PUDIERA
Si se pudiera alguna vez
medir lo inconmensurable,
abarcar lo ilimitado,
y atravesando la nada,
no ser lo uno ni lo otro.
Si se pudiera alguna vez
ser amor sin amar,
ser esperanza sin esperar,
ser palabra sin hablar,
ser pensamiento sin pensar.
Si se pudiera alguna vez
oír lo inaudible,
mirar lo invisible
y aprender lo desconocido,
¿habría un nuevo comienzo?
(De CANTO DE AMOR)
Traducción del rumano por Joaquín Garrigós
UN SOLO CANTO
Un solo pétalo
viste al Universo
Una sola vestal
da alas al verso
Una sola llamada
intenta el peregrino
Un solo suceso
encuentra el destino
Una sola mirada
escruta lo ilimitado
Un solo recuerdo
guarda lo invencible
Una sola resurrección
salva a la humanidad
Una sola fortuna
no agobia al ser
Una sola esencia
vive en todos
Una sola ausencia
llena al ser
Un solo sendero
te lleva hacia ti
Una sola pregunta
tiene la respuesta viva
Un solo pensamiento
es la puerta de tu liberación
Un solo canto
eleva todo lo que hallas en tu senda.
HACIA TI
En memoria de mi padre,
el poeta y piloto George Ioana
En el vuelo
que te lleva
a la inmortalidad
y al no olvido
un séquito de ángeles
viene a acompañarte
para mitigar tu añoranza
de soñar,
y las lágrimas de los seres queridos
que quedan en la lejanía,
cambiarlas en ámbares
que alumbren tu vuelo
hacia lo alto
y más allá de las nubes
− hacia ti −
para que te lances al último asalto.
DIME
No creíste
que podrías vencer
cuando, renunciando a las armas,
lucharas contra tu propia imagen
por tu liberación.
Nunca podrás mirarte
a los espejos que te muestran
débil o altivo,
impávido o cobarde,
según tus deseos...
Te lo dijeron
pero no lo creíste...
En el país sin espejos,
«¿cuál será tu rostro?»,
te preguntarás entonces
una vez más, y lo sabrás
si quieres dejar que la respuesta
llegue por sí sola...
¿Qué tienes que perder
si la búsqueda es
la única realidad posible?
¿Cuál es el camino?
se pregunta el que marcha
sin saberlo por el único camino
por donde puede llegar.
¿Llegar adónde?
si él ya está allí
aunque no pueda saber aún
que ha ganado.
¿Hay alguna competición más temible
que aquella en que tú
eres el único y obstinado participante?
¿Pero cómo se puede luchar
cuando el adversario lleva
como amuleto
solo tu rostro?
«Pierde toda esperanza», te dijeron
para que pudieses esperar de verdad.
Pero, dime, ¿de qué le sirve la esperanza
al que lo tiene ya todo?
¿O saber el camino de vuelta
al que ya ha llegado?
NO TE HE DICHO HASTA HOY
No te he dicho hasta hoy
que los días pasan
sin contarme
sus pequeños avatares cotidianos,
que los mares todos
han vuelto al océano
y que su lecho seco llora en silencio
la viveza de sus olas de antaño,
que la tristeza carece ya de palabras
y los recuerdos
tampoco pueden ya vivirse igual,
que la vida es y no es
lo que parecía ser entonces,
ni un mañana perdido en el pasado,
que he visto
cómo el polvo lo cubre todo,
el perdón y el odio a la vez,
que el aspirar a lo mejor
se impregna del lastre
más fino posible,
carga cuidadosamente oculta
entre los pliegues de la memoria de aquel ser
cada vez más desconocido,
que el olvido no existe
ni tampoco la lejanía
salvo, quizá, en nuestros sueños
de cada día
donde nos recogemos
tantas veces
para poder volver
de tanto en tanto
a nuestro sueño de siempre, allí
donde nos detenemos cada vez
para poder volver algún día...
No te he dicho hasta hoy
que el río prepara su lecho
para el retorno a casa
después de peripecias sin cuento,
y los seres que albergó
durante un tiempo
corren desamparados
sin saber que su vida
significará en adelante
algo que los asustará de muerte
en su limitado entendimiento,
que el cieno de las profundidades
está más preparado que nunca
para aceptar las nuevas formas de dolor
para poder aspirar al conocimiento,
que todo es absolutamente
insoportable allí, donde todo
le parece cada vez distinto
al que solo sabe ver
lo que puede verse,
que la inmensidad puede abarcarse
con el último pensamiento,
que puede convertirse en el primero
solo una vez en la vida,
o que el punto sea
tan grande que abarque
toda la inmensidad de formas distintas
cuyas ignoradas propiedades
se compenetren hasta la identidad
en sus esencias inmortales,
que el camino es vía y meta en todas partes
donde haya pugna y creación,
pensamiento y esperanza,
traición y agradecimiento,
que todo el aliento
está listo para emprender el viaje
y llegar allí
de donde no pueda ya irse
sin sufrir la mayor de las desilusiones
del que sabe...
No te he dicho que las estaciones
se transforman momento a momento
en la virtud de una ley no descubierta
por especialistas omniscientes,
para ir al compás de los cambios
producidos en mentalidades inalteradas,
ni que las verdades
son tan peligrosas
como las no verdades
cuando uno se obstina
en ponerlas a prueba,
o en invalidar su existencia,
que nunca puede significar
más tarde, antes o ahora,
en un mundo sometido al cambio
y al mismo tiempo inmóvil
en sus impenetrables honduras,
que el tiempo solo es
la faz más temida
de lo desconocido, idolatrado
en el intento del hombre
por superar las barreras de la ilusión invisible...
(De PEREGRINO)
RHA
Cuando el dios contempla la inmortalidad
en el instante en que ante él se inclina,
y la mirada se le clava en la profundidad
de aquella mente suya que todo elimina
Él lo ve todo: todo lo que existe está mirando,
y todo lo pasado, y lo que queda por llegar,
como si un cuento extraño estuviera contemplando,
un juego de las ilusiones, que está resucitando,
Cuando un mundo nuevo parece despuntar,
para aquellos que no ven, pero saber quisieran
y pobres los que no se afanan por luchar
para que libres de la esclavitud se vieran...
Traducción del rumano: Joaquín Garrigós
LO CERCA QUE ESTABAS...
La vida te enseña en cada momento y tú evitas la respuesta
a las preguntas más sencillas, pero pagas siempre
la indiferencia con sufrimientos, casi insoportables,
y buscas al culpable, siempre en otra parte,
alargando la agonía del egoísmo idolatrado.
Te niegas a creer que se te ofrece todo y no quieres
alegrarte, persiguiendo quimera tras quimera
de un día a otro, de un pensamiento a otro,
de una vida a otra, de un universo a otro,
de un misterio a otro, hasta lo infinito.
Dejaste una vez más que se perdiera en la nada
el instante que pudieras mirarte, el único espejo
que te muestra tal como eres, y preferiste
a los que distorsionan, para engañarte
una vez más y seguir deambulando por el laberinto...
Te fascinan los colores, y también la sombra,
la búsqueda se vuelve cada vez más fatigosa,
seducida por el hechizo de los matices ignotos
de las refinadas mixturas del bien y el mal, nuevamente
encorsetada en el espasmo, las nuevas sensaciones.
Me buscaste, sin saberlo, en todo pensamiento peregrino,
con la desesperación de aquel que nunca vio
de dónde brotaban el perdón, la luz, el amor,
llevando viva su herida del alma, sin curar,
por las contorsionadas galaxias espaciales y temporales.
¡Ay, cuánta tristeza hay en el mundo!, te dijiste tantas veces,
continuando lo que parecía ser tu dura vida,
sin querer renunciar a ninguno de los pensamientos
que te arrojaron a la vorágine de los hechos amargos:
quisiste sólo seguir viviendo igual que antes...
Te extraviaste correteando por los intrincados vericuetos
de la desesperación, alimentando tus pesadillas
con imágenes enfermas, o anhelando a más,
a algo mejor, sin saber lo cerca que estabas
de todo lo que fue y sigue siendo desde siempre tuyo.
Traducción del rumano: Dan Munteanu Colán
COMO POR MILAGRO
La vida, no sometida a las leyes humanas,
imperfecciones resguardadas en palabras,
incapaces de vivir el fantástico
juego de la estación desconocida…
Oh, hijo, nunca te he dicho
que el tiempo es el ogro que teme
solo quien olvida sus orígenes,
el país del misterio, el corazón, la vida, el ser,
Quien forcejea dentro de la red tendida
con destreza y encanto a su alrededor
y mira con ojos turbios el paisaje
seductor de los jardines creados por él,
Ve lo que el efímero soberano
le pone a conciencia delante de los ojos
y oye lo que puede oír el oído
sometido al hechizo de sonidos modelados
Con la habilidad del que sabe manejar
los segundos, las horas, los años y las eras,
facultad a la que solo hace sombra la impotencia
para conservar un único y misterioso momento
En el que vivir plenamente la libertad,
cuando el poder abandona de pronto
al más grande de los brujos del sueño,
y despertarse como por milagro.
Traducción del rumano: Joaquín Garrigós
AL RAYAR EL ALBA
Cuando el alba hoy despuntará
el va a buscar y no encontrará
a olvidadas y antiguas amantes
que en su alma como diamantes
Enjoyan hoy su sentimiento impoluto
cuando sigue por su camino resoluto
de astro con destino implacable y fatal,
de obediente y desobediente inmortal.
Traducción del rumano: Dan Munteanu Colán
PARA SABER
Te he dejado viajar,
conocer la diversidad reflejada
en los más insospechados colores,
aromas o aspectos de la vida,
he guiado tus pasos inseguros
para vislumbrar en los espejos
donde reposas la mirada,
aunque sea un momento,
tu rostro desconocido.
Te he vigilado mientras volabas
de un continente a otro,
de un tiempo a otro,
para saber más
y más de la cara invisible
del milagro de los rascacielos,
de los templos olvidados en la soledad
de las cumbres inalcanzables de las montañas
o en la estremecedora profundidad de las cavernas.
Te inspiré cuando elegiste la costa
venturosa – ya te lo dije – de la península
para apreciar más aún la vida y para ver
más allá de los ciento de miles de brazos
de la que se llevó consigo la inmensidad de cuerpos
sin vida que siguieron viviendo
en las almas (que, de repente, hubieron de partir)
y en el corazón de los que quedaron solo con los recuerdos vivos,
con lágrimas y con la provocación de entender...
(Malasia, diciembre 2004)
Traducción del rumano: Joaquín Garrigós
SIN FIN…
Pasó primero el verano,
que tanto amabas
por su luz y sus intensos colores,
y por la transparencia del cielo despejado,
sin que nos hayamos encontrado
siquiera una sola vez
desde aquel día, indoblegable,
aunque nos consumía la añoranza
de un lado
y del otro lado;
llegó después el otoño dorado
cargado de aromas de membrillo, manzana,
la jugosa pera y la uva,
alimentados con el dulzor de la tierra
y el calor beneficioso
regalado por el verano apenas acabado,
Luego el otoño,
estación de la vuelta a casa
de los viajes,
que admirabas por el cuadro
vagamente cargado de tristeza, pero fascinante
por la riqueza de matices cobrizos
de los bosques,
pasó también, paulatinamente,
sin que caminemos juntos
por los senderos calentados por el sol suave
de la temporada de recogida de los frutos de la tierra,
y sin que nos hayamos acordado, como antaño
el intranquilo azul-verde del mar,
de nuestro último viaje,
de un verano inolvidable –
que ahora me parece tan lejano –
cuando no nos dábamos cuenta
que algo así era irrepetible
en esta vida,
Y mira como imperceptiblemente
llegó el invierno,
brillante y frío,
como aquélla que vino
a recibirte
precisamente cuando la estación de la renovación,
del verde chillón, recordando la esperanza,
le dejaba el sitio a un verano que parecía comenzar,
pero que no terminaría nunca,
quedando como una herida abierta
en un proceso de curación
sin fin…
Traducción del rumano: Dan Munteanu Colán
EN ALGUNA PARTE, EN ALGÚN MOMENTO
Estoy escribiéndote hoy
esta carta
en la que te suplico me perdones
por no haber pensado antes
que podía escribirte
incluso después de haberte ido
tan lejos,
cualquiera pensaría
que para siempre...
Tú sabes que desde aquel momento
de tu inesperado viaje
no he logrado reunir
un puñado de pensamientos
cargados de esperanza
aunque haya seguido
lo que creía que estaba bien,
al igual que quieres suponen
ilusorio que yo sepa lo que es el bien
en medio de su orgullo en expansión.
Y a pesar de no habértelo dicho nunca
has de saber
que mi añoranza por ti sigue intacta,
que no ha pasado un solo día
en que no confiase en oír tu voz
recitando a la luz de la aurora
los más hermosos poemas del universo
imaginándonos como en otro tiempo
que es un día normal
de una estación cualquiera
de un planeta olvidado por el mundo
que vive, sin que se sepa,
como tú,
en alguna parte, alguna vez,
la vida sin muerte.
Traducción del rumano: Joaquín Garrigós
(De LO CERCA QUE ESTABAS…)







































sorpresa rumana...