
Sam Fuller decia que para que una película funcione debe agarrarte de las bolas en los primeros cinco minutos. Eso es precisamente lo que consigue Wayne Kramer con Running Scared que basicamente te las estrangula durante sus 122 minutos de duración. Lo que radica en su capacidad de mantener al espectador preguntándose que tan lejos esta dispuesto a llegar Kramer con la historia. A diferencia de otras películas de acción que pasan justicadas como entretenimiento, Running Scared es esa extraña clase de cinta de acción dura y sin concesiones que no insulta la inteligencia de su público,
A grandes rasgos Paul Walker interpreta a Joey Gazelle un mafioso de New Jersey cuya aparente función principal es disponer de las armas usadas en crimenes por sus compañeros de labor. El tiroteo inicial es un negocio de drogas que termina mal, terriblemente mal cuando un grupo de torcidos agentes de la ley intentan robarles el dinero. A Joey le encargan desaparecer el arma del hijo de su jefe, pero antes de que lo haga, el arma es robada por Oleg el niño de la casa vecina y mejor amigo del hijo de Joey. Este usa el arma en contra de su abusivo padrastro, un mafioso ruso y luego decide desaparecer con ella. Entonces Joey emprende la busqueda del arma y el niño en el lapso de 18 horas antes de que caigan en manos de la mafia o la policia, pues en ambos casos, seria hombre muerto.
A partir de este punto la cinta se convierte en su título, una carrera de miedo, una carrera a dos tiempos entre la frenética busqueda de Joey y la huida de Oleg quien se introduce gradualmente en un infierno urbano donde se codea con estrafalarios cafiches, zarrapastrosos junkies y otros especimenes que no seria justo revelar aca, para no destripar la cinta. El forzado tour de Oleg le lleva en una espiral de depravación callejera hasta los niveles más bajos de la sociedad con algunos de estos, solapados bajo una fachada de escalofriante normalidad.
El enfoque de Kramer usa todos los elementos para crear una pelicula tan impulsiva que te deja poco tiempo para considerar cuan bizarra se van tornando las situaciones a cada minuto. En tal sentido, se establece un paralelo con el cine de Tarantino(aunque sin los brillantes dialogos de este) donde detras de cualquier esquina podría suceder algo inesperado, un momento del tipo "what the fuck is going on?". Así es el mundo de Running Scared gris y torcido pero no de una forma "realista" sino estilizado, consciente de si mismo y rayando en lo cartoonesco. Kramer no teme jugar con la camara para mantener la atención, brillantes trancisiones, close ups extremos estilo CSI, super camaras lentas, camaras en reverso, filtros sepia y colores desteñidos contribuyen al look enrarecido de la cinta.
El film se mantiene elevando los decibeles de intensidad y surrealismo hasta apenas estallar en nuestra cara. Kramer sabe exactamente como mantener las cosas en movimiento y cuando pausar el ritmo pero solo lo suficiente para volver a jalar la alfombra bajo nuestros pies en una de sus secuencias más brillantes y no porque sea extremadamente gráfica sino porque es amenazadora controlada y tensa como una cucaracha trepando por tu espalda. El prospecto de lo que sugiere la escena en cuestión es por ningun motivo algo que saldria de una pelicula hollywoodense de estudio pero al contemplar en retrospectiva todo lo que la cinta ha presentado hasta ese momento uno no puede evitar preguntarse ¿qué sigue ahora?. ¿Cómo no te va a gustar una película que te mantiene en jaque de esa forma?.
Adicionalmente y como complemento, los personajes de Running Scared se mueven en la mayor parte del metraje como sujetos despreciables, incluidos los protagonistas, en ese sentido la pelicula es un poco post Sopranos, en tanto Kramer no recurre a hacer los personajes forzosamente agradables, estan inbuidos de cierta frescura amoral que añade impredictibilidad a la formula. Paul Walker se mueve bien dentro de la piel de Joey Gazelle, muy distinto de sus personajes desechables como en Rápido y furioso, cargado de agresividad y mala intención al menor reparo, nunca estamos seguros de lo que pasa por su mente y de cuan lejos esta dispuesto a llegar como Joey Gazelle. Esta película ya ha cambiado algunas opiniones en relación a este actor al punto que actualmente Tarantino lo tiene seriamente considerado para la mil veces pospuesta Inglorious Bastards.
El resto del reparto tambien cumple a cabalidad, Vera Farmiga como la sexy pero creible esposa de Gazelle que se ve forzada a enfrentar más de lo que podria esperar en el transcurso de una noche, un casi silente Cameron Bright como Oleg. Karel Roden es notable como el padrastro abusivo de Oleg con una fijación por "el Duke", y Chazz Palminteri como posiblemente el policia más torcido desde Stansfield (Léon).
Running no es perfecta y para cuando ha alcanzado sus finales veinte minutos de metraje denota cierto agotamiento por la inclusión de un último giro de tuercas despues del potente climax, pero a esas alturas ya importa poco, la historia se mueve por el impulso inicial y con ello se basta para llegar al final. Ciertamente por su intensidad no es para pusilanimes y no admite términos medios, o bien te gusta o simplemente la odias, es una bestia extraña que bajo su trama central se las arregla para usar una estructura de cuento de hadas (Hansel y Gretel, lobos con piel de oveja y leñador arrepentido incluidos) tal como lo leen y que en parte hace algo más aceptable el final, funcionalidad de la forma que le dicen. La cinta de Wayne Kramer es un recordatorio de lo divertido que es sentarse en una sala de cine y al ver la película preguntarse que tan lejos esta dispuesta a llevarnos.






































