
Antonio Manuel Fernández Morala, Nació el 17/01/1960 en Villamoratiel de las Matas (León); España. Oficia como obrero metalurgico y desde joven colabora en prensa escrita, publica en 1997 "Mil y Pico Citas para la Muerte, y ningun poema para la Vida". En 2007 termino un cuaderno de poesia titulado "Viaje al Alma"; y me publican en Isla Kokotero unos poemas inditos.Tambien en la pagina de la cgtbbva.Un saludo.
LA HUMILDAD DEL SILENCIO
Se desprendió la luna de sus sueños.
El abanico reparte locura entre viento de semillas.
La tarde muere llena de melancolía y lágrimas secas.
Tu brazo recorre el vacío del espacio, al encuentro de
mi hombro, mientras la noche muere de soledad compartida.
CUANDO LAS SONRISAS SE SILENCIAN.
Esta noche se sufraga la luna sus copas.
El cristal de la ventana se rie de sus reflejos.
El Ché me mira, mientras la almohada es la
Única que duerme.
EL TORMENTO DE
Se marchó lejos la ola que te trajo de los adentros.
Solo el recuerdo de tu olor a salitre permanece entre mis manos.
Mientras el bogar lento y suave eterniza mi llegada a tú orilla.
EL CREPÚSCULO BOREAL.
Los árboles desnudos daban sombra de nostalgia.
Bailaban cuatro margaritas entre hierba dormida
El sol se desperezaba al alba, mientras moría la nada en la nada.
TÚ, SIEMPRE TÚ.
Aún recuerdo cuando me regalaste una estrella y el cielo la lloró.
Aún recuerdo al viento peinar tú sonrisa.
Al mar retorcerse entre el acantilado por tú presencia
EL JAZZ DE TU CUERPO
El club rezuma humo y salitre de alcohol.
Las risas y sonrisas son mas limpias entre penumbras de marrones claros.
Las mesas y sillas parecen bailarines estáticos, da la impresión de que estuvieran soldados a las soledades de la noche.
El piano comienza a recorrer las teclas suavemente, mientras al fondo dos bocas juntan el fuego del amor temporal.
El camarero de la sonrisa fácil, mezcla en la coctelera pócimas redentoras del alma y del espíritu; es el último druida de la noche.
Duke Ellington y sus secuaces remontan la huida en chanclas, mientras los pechos arden de loca pasión en el baile.
Miles Davis atormenta el sentimiento con la punzada de su trompeta; siguen Coltrane, Roach, Basie, Getz, Kenton, Goodman, y el largo universo de los genios de la noche.
Se acaba la noche; el alba nace entre el rocío del contrabajo de Mingus, mientras el Jazz de tu cuerpo me lleva al pozo de las veleidades.
De "Viaje al Alma"







































Publicacion en la revista.
¡Hola Daniel!, muchas gracias por publicarme en vuestra resvista. Un fuerte abrazo y saludos para tod@s .