
POR MARIETTA MORALES RODRÌGUEZ
LA CONDESA ESCRIBE UN POEMA EN EL BALCÒN DE LA TRISTEZA
La condesa lee una y otra vez los versos azules , sumida en la pena de quedar viuda en plena juventud . Era la mujer màs bellas de la comarca . Rodeada de admiradores , que querian estar con ella solamente por su poder y fortuna . Una noche recibio un libro azul que la lleno de alegrìa , eran los versos de un poeta que escribìa sobre hadas duendes , seres màgicos , que la lleva a un mundo donde el desmaor no existe . Un dìa un hombre con el rostro lleno de cicatrices entro en su habitaciòn y la condesa dio un gruti de espanto . La condesa reconocio los escritos del libro azul y vio en el espejo el rostro envejecido de su propia soledad y tristeza .
DIOS ESTA EN SANTO DOMINGO
Un errante Anticristo camina por la calle de Santo Domingo ,con su rostro lleno de poesìa y reflexiones desafiante por un mundo que se parte en dos mitades en un dìa de furia .Son los àrboles que se mueven por el terremoto que sacude los mares de Tailandia , en el momento que el Anticristo lee su proclama llena de sudor de su frente . El Anticristo rompe su cuchara medieval por el hambre que siente por la falta de pan y una hoja cae en el parque forestal , mientras las aguas desatan la ira en el rostro de Francisca .
DÌA DE FURIA EN LA ALAMEDA
El sol caliente sobre la avenida , los autos veloces , el sonido del taconeo de los empleados pùblicos a la salida del viejo edificio . Era el llanto de un bebè en la calle , nadie decìa nada . A nadie le interesaba esa criatura , que lloraba una y otra vez . Los vendedores observaban el cuerpo inerete de una joven mujer de aspectovulgar . El diario con su titular - Confesiones de una arribista - .El rostro de una bella mujer con expresiòn de bruja . El bebè lloraba desconsoladamente y los transeùntes observaban el rostro de la merectriz , mientras caìa una fuerte lluvia àcida en el rostro del bebè .
TIENDA DE COMIC
Macarena a la hora de almuerzo , iba a la tienda de comic ubicado en el centro de la ciudad . Su cansancio y su tristeza se evaporaba en el abrir de cada historieta como un libro abierto de su niñez . Era el ondular de las hojas que se movìan en la vitrina hùmeda de las miradas de los colegiales . Fue el momento donde descubriò una historia secreta de una princesa japonesa , donde la mirada de esa doncella la hizo llorar làgrimas de sales , fue cuando la pregunta eterna de ese soñar sin dolor , la lucha entre la ambiciòn y el amor , fue respondida por la càlida brisa de un viento de verano .





































