
El cine de Wong Kar Wai esta plagado de personajes solitarios, sumidos en la violencia contenida, el amor y la desesperación, estos surgen como consecuencia de la pérdida que los deja navegando en el presente, anhelando el tiempo que ya se fue.
Kar Wai es considerado por muchos como uno de los mejores cineastas contemporáneos, destacando por su estética, composición sobrecogedora y el manejo del ritmo y el tiempo en el montaje. Junto a directores como Kim Ki Duk y Chan-wook Park representa un movimiento asiático de gran calidad y variedad temática.

En su opera prima As Tears Go By (Wong gok ka moon, 1988) profundiza el drama urbano y los personajes anti héroes a través de la mafias de Hong Kong, en esta cinta ya podemos notar la sensibilidad y la mirada de autor a pesar de las limitaciones del genero. En Days of Being Wild (A Fei Zhengzhuan1991), recurre a la evocación y la melancolía, "Todos en Days of Being Wild se han vuelto temerosos de ser rechazados, así que rechazan a otra gente antes de que puedan hacerlo con ellos otra vez".
Aquí la dirección de fotografía esta a cargo de Christopher Doyle -en su primer trabajo con Kar Wai- aún no logra la movilidad y el ritmo de sus trabajos posteriores, pero la textura y la aproximación que logra con Maggie Cheung anticipa una innovación que marcara la diferencia en el futuro. Ashes of Time (Dongxie Xidu, 1994) es una obra de artes marciales pero más concentrada en el desarrollo de una historia dramática, continúa el trabajo sobre las consecuencias del abandono y las implicancias de la memoria en ello, logra traslucirlo claramente en la estructura del filme, un relato elíptico cuyo final se encadena con el principio del mismo. Chungking Express (Chongqing Senlin, 1994) esta formada por dos historias unidas temáticamente, relacionadas con la pérdida y el deseo. La narración gira alrededor de cuatro personas que luchan dificultosamente entre los lazos y la independencia en la gran urbe de Hong Kong, esta cinta se destaca por el poderoso estilo visual, la entrega de colores saturados, el uso del blanco y negro y el manejo del ralentí que caracteriza a Kar Wai.

En Fallen Angels (Duoluo tianshi, 1995 la soledad y el vacío son absolutos. El protagonista, Wong Chi-Min es un asesino a sueldo, con una necesidad: "Lo mejor acerca de mi profesión es que no hay necesidad de tomar ninguna decisión. Quién va a morir... cuándo... dónde... todo ha sido planeado por otros”. Posee un gran poder visual, Kar-wai experimenta con los colores y la cámara lenta, el gran angular extremo y un montaje arriesgado, incluso al borde de opacar a los personajes y la historia. Felices juntos (Happy Together, 1997 es la imposibilidad de la felicidad, una pareja que no consigue la paz en ninguna parte, de ninguna manera, sea con quien sea. Ni en Hong Kong ni en un Buenos aires sin brillo influenciado por Puig. Deseando amar (In the Mood for Love, 2000), El Sr. Chow y
Tras 2046 el director llevo a cabo dos proyectos en Estados Unidos: My Bluberry Night, estrenada en el Festival de Cannes de 2007 y The lady from Shanghay
Este artista chino nacido en Shanghai, criado y radicado en Hong Kong, también ha realizado comerciales, videoclips (Six days, Dj. Shadow. 2002) y cortometrajes (The follow y Eros).
Gran parte de su filmografía puedes verla en el ciclo “Wong Kar Wai” que ofrece el centro cultural “Matucana
27 de mayo y 12 de junio
As tears go by (1988)
28 de mayo y 17 de junio
Days of being wild (1994)
29 de mayo y 18 de junio
Chucking Express (1994)
3 de junio y 19 de junio
Fallen Angels (1995)
4 de junio y 24 de junio
Happy together (1997)
5 de junio y 25 de junio
Con ánimo de amar (2000)
10 de junio y 26 de junio
2046, Los Secretos del amor (2004)
11 de junio y 1 de julio
Eros (2006)







































Las he
Las he visto todas y, aunqe de un gran valor todas ellas, deseando amar y 2046, están por encima del resto.
Deseando amar es una película que roza la perfección. Y su, casi continuación en 2046, no hace más que aumentar su grandeza.
Sin embargo, Agels caídos me ha parecido un poco vacía. Demasiado estética y poco contenido. Aunque, eso sí, el paso indispensable para llegar a Deseando amar.
Saludos