
Eran aquellos años en que la locura
invadia mis alma de poeta errante
por los caminos calientes
de los bares de Ciudad de Mèxico .
Un trozo de mi geografìa
estaba en mi bolsillo
lleno de agujeros solares .
Un leve sueño
de una càlida noche de verano
en que todo giraba en mis
papeles de fuego
y el mundo era invisible.
Ni sentir el làtigo
de los relojes ,
ni las oraciones de las iglesias de Madrid ,
ni los exàmenes de fin de año .
Solo el silencio de la madrugada ,
con el movimiento de los
perros romànticos .
Una casa en la colina ,
solo las sombras chinas
en mi columna vertebral de
niño terrible de las letras .
Sentìa el torrente de mi sangre
y el sueño se sentaba
en la orilla de mi escritorio ,
como las gàrgolas
de una catedral en Parìs .
En mis latidos
de ese lado oscuro del corazòn ,
por el andar de los detectives salvajes .
La letra era mi Patria furiosa
del eterno trotamundos ,
como el àrbol iracundo ,
que se reì de los bufones
de los zapatos de compraditos .
El torrente de sangre que creciò
en mi espìritu
en el juego de minotauro .
El tiempo corriò raudo
como bailarinas exòticas
detràs de una antorcha
y crecì con el caminar
de los perros romànticos .
MARIETTA MORALES RODRÌGUEZ
DEL POEMARIO INÈDITO EL RUDO ALACRÀN DE DOBLE ALIENTO MARIETTA MORALES RODRÌGUEZ







































Saludo.
Que buen aporte Marietta, un exquisito homenaje a un gran poeta y narrador, Roberto Bolaño, el detective salvaje de las letras latinoamericanas.