COMENTARIO / El día "D"espués
Una vez acabada esta gran vigilia de más de setenta días en los cuales no hubo nadie que, expresándolo o no, no tuviese presente lo que estaba pasando a casi setecientos metros bajo tierra en nuestro norte, es natural y muy valedero que cada cual haga las evaluaciones y conclusiones personales que más le interpreten en particular.
Pensamientos, opiniones o explicaciones sobre el hecho en sí ha de haber múltiples y de muy variado contexto:
Habrán, sin duda los que concluyan en que esto fue un MILAGRO, pues, no estaba en la mano del hombre lograr tan excelsos resultados.
Otros, añadirán que fue sólo una muestra más del temple de los hombres de nuestra tierra, específicamente, de nuestro norte: el minero chileno.
Otros, que todo fue el resultado de
varios factores coludidos, que juntos pudieron llegar a buen fin
gracias a una impecable logística de rescate y a la abundancia de
recursos técnicos y materiales.
Y también, no faltarán los que,
independientemente de todo factor humano o divino, concluirán en que
todo lo ocurrido fue nada más que obra y gracia del DESTINO, y que si los treinta y tres no están muertos, es porque, sencillamente, “no les había llegado la hora”.
Estas y muchos otras corrientes de
pensamiento se están dando dentro de cada espacio físico de nuestro
país y, me atrevería a decir, que desbordando ampliamente nuestras
fronteras. Todo ello es válido y digno de ser respetado. Cada opinión
expresada o reflexión silenciosa, es el reflejo de un ser humano en
particular, y como tal, con el derecho a decir lo que siente porque,
para eso somos seres pensantes y actuantes.
El caso es que en sucesos como el
ocurrido, es cuando tendemos a “irnos para adentro” y meditar, escarbar
y desmenuzar cada una de las enseñanzas que hemos ido adquiriendo a lo
largo de nuestro devenir, y de este “rebuscar”, extraer las
conclusiones necesarias para “comprender” y asimilar de algún modo la
experiencia ajena.
Esta vez, el todo acontecido a llegado a buen fin. Ello merece un homenaje a la VIDA que cada cual ha de expresar a su manera. Yo, dentro de una amalgama amplísima de preguntas y respuestas, busco mi granito de arena en esta mañana de segundas oportunidades para tantos hermanos y...créanme, no me fluye otra cosa que agradecer con esta confirmación de que SÍ EXISTE ALGO MÁS.






































